El salto de la carpa

En ocasiones los videojuegos ofrecen experiencias de lo más curiosas o entrañables y ese es uno de esos casos. Pokémon: Magikarp Jump es una propuesta que a priori puede parecer un título no oficial creado por fans, pero lejos de lo contrario es un juego que cuenta con el respaldo de The Pokémon Company. Uno de los Pokémon más insignificantes de la historia de la serie obtiene al fin toda la atención que se merece y para ello se ha creado una serie de ligas en las que competir contra otros entrenadores de Magikarp.

En los últimos tiempos se le está dando bastante repercusión a Magikarp, uno de los Pokémon más débiles e insignificantes que existen, y no lo decimos nosotros, es The Pokémon Company quien afirma tal cosa con la canción que le han compuesto al Pokémon que todos conocemos.

Pokémon: Magikarp Jump es un título gratuito para móviles que tiene bastante que ver con los Tamagotchi, aunque su filosofía real es muy diferente. Al mismo tiempo tiene diferentes mecánicas que recuerdan a juegos incrementales o clikers. Así mismo otra de las señas de identidad de este curioso juego de Pokémon para iOS y Android es el sentido del humor, llegando a ser bizarro en algunos casos.

Nada más comenzar a jugar conocemos a Don Karpio, alcalde de Villa Pescadilla, quien nos introduce a conocer los fundamentos de esta aventura llena de Magikarps. A diferencia de otras regiones, aquí Magikarp es importante por sí mismo y no por ser el paso previo a obtener un Gyarados. La villa es un entorno en el que todos los entrenadores se dedican a cuidar y criar a Magikarp para luego hacer que compitan en una serie de ligas especiales, las cuales centran su razón de ser en los saltos de Magikarp.

Tras conocer toda la introducción y encontrarnos con los primeros toques de humor e incluso chistes que llegan a ser bizarros, obtenemos nuestra primera caña. Tras pescar nuestro primer Magikarp llegamos al vivero, lugar en el que vamos a cuidar a todas las generaciones de Magikarp que criemos. Y si estabas pensando que nuestro primer Magikarp iba a ser el que se iba a coronar como campeón de todas y cada una de las ligas disponibles, estabas equivocado. Nuestro rango de criador nos permite entrenar y mejor a nuestros Magikarp hasta un nivel determinado, por lo que cuando han obtenido su máximo rango de “poder de salto” tenemos que liberarlo para volver a pescar otro.

Competir en las ligas nos ofrece puntos de experiencia con el que poder aumentar nuestro nivel de criador, por lo que contra más generaciones de Magikarp entrenamos, más combates podemos disputar y a la par logramos ascender el rango máximo hasta el que podemos entrenar a nuestros compañeros. Los combates de las ligas no tienen profundidad alguna y simplemente basta con entrar a ellos y dar a comenzar para a continuación pasar a ver los resultados. Si nuestro Magikarp logra saltar más alto que el del rival, continuamos, en el caso contrario toca volver a entrenar para lograr nuestra meta.



Para hacer que Magikarp suba de nivel hay que alimentar a nuestro Pokémon, así como hacer que entrene con una serie de ejercicios. En cualquier caso una vez más no volvemos a encontrar profundidad o mecánicas de juego que inciten a los jugadores a llevar a cabo acciones determinadas más allá que comenzar los entrenamientos y ver los resultados obtenidos. Al comienzo del juego sólo hay disponible una serie de alimentos y entrenamiento, pero subir nuestro rango de criador permite que desbloqueemos otras variantes de ambos. Lo que sí podemos hacer es utilizar el dinero que ganamos en las competiciones o mediante eventos especiales para mejorar los resultados ofrecidos tanto por los alimentos como los entrenamientos, de forma que sean más efectivos.

El progreso del juego es bastante sencillo y no requiere gran interacción del jugador, por lo que se han introducido una serie de eventos aleatorios con los que incitar al jugador a tomar decisiones, las cuales pueden ser buenas o deparar incluso en que nuestro Magikarp sea secuestrado por un Pidgeotto. Para acceder a estos eventos se tienen que dar una serie de circustancias en determinado, como por ejemplo haber terminado un entrenamiento, ganar o perder un enfrentamiento en alguna liga u otros simplemente son 100% aleatorios. Las situaciones que ofrecen estos eventos son bastante dispares, al igual que sus desenlaces. Por ejemplo hay un caso en el que nos topamos una Pokéball en medio del campo y podemos optar por dejarla ahí o cogerla, pero en caso de tomarla puede tratarse de dinero e irnos contentos o por el contrario puede ser un Voltorb que acaba con la salud de nuestro Magikarp, lo que nos hace tener que buscar una nueva generación de Magikarp que entrenar.

Sin lugar a dudas uno de los factores para incentivar a que los jugadores disfruten del título todos los días es la posibilidad de conseguir todos los eventos antes mencionados, pero también hay otros elementos como las medallas de las ligas o los motivos o diseños de Magikarp que podemos encontrar, incluyendo la preciada apariencia shiny.



Como hemos comenzado contando nos encontramos ante un juego gratuito, pero este tiene micropagos. El juego cuenta con el dinero de la propia aventura, pero también hay una serie de diamentes con los que poder adquirir objetos especiales. Estos diamentes se pueden conseguir también avanzando en el juego, pero a un menor ritmo que las monedas normales. Dentro de los artículos que se pueden adquirir con diamantes encontramos a los Amistadores, que no son otra cosa que Pokémon que ofrecen mejoras o características especiales, aunque al avanzar en las propias ligas también conseguimos la compañía de algunos de ellos. Por otro lado están los adornos del vivero, que lejos de ser algo meramente estético, también aportan mejoras como conseguir más monedas en determinados eventos, poder tener más alimento o que los puntos de entrenamientos asciendan más rápido, entre otros.

Como se puede comprobar el juego es muy diferente de lo que estamos acostumbrados a ver en la serie o incluso en Pokémon GO, pero la propuesta es tan atractiva como extraña. Si el juego te consigue enganchar tienes ante ti uno de esos juegos que requieren pocos minutos en repetidas ocasiones a lo largo del día, por lo que se adapta a esos pequeños ratos que tenemos muertos a lo largo del día.

Alberto Hernanz

Jugabilidad: Aunque Pokémon: Magikarp Jump tiene algunos factores que vienen directamente de Tamagotchi o el género Cliker, a la hora de jugar nos damos cuenta que la experiencia creada es muy particular. Se echa de menos algo más de interacción por parte del jugador, pero a pesar de ello es un título que llega a entretener durante más tiempo de lo que en un principio puede parecer.

Gráficos: Los diseños de los personajes son bastante sencillos y en este sentido cumple con lo que el título requiere. Todo el peso del proyecto recae sobre Magikarp y por ello encontramos diferentes diseños de este particular Pokémon.

Sonido: Es sin lugar a dudas el apartado más flojo del juego. Las melodías son abstante alegres, pero se hacen repetitivas y disfrutar del juego sin sonido pasa a ser una opción que muchos toman tras repetidas sesiones de juego.

Conclusión: Para nada esperábamos un juego como Pokémon: Magikarp Jump, pero The Pokémon Company ha sorprendido a todos con peculiar titulo lleno de humor, chistes y muchos Magikarp. Es un juego que todos los fans de la serie deberían probar, aunque desde luego no convencerá o enganchará a todos los públicos. Si buscas un juego de Pokémon con el que disfrutar a lo largo del día en esos pequeños huecos libres, esta puede ser una propuesta bastante interesante.

Una canción relacionada
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La canción de Magikarp
 

El humor del juego es bastante peculiar. Es un juego perfecto para partidas cortas.

Juan Montes

Comunicador y apasionado de los videojuegos de aventuras, rol y plataformas. Crecí junto a un marsupial y blandiendo la llave espada; ahora acompaño a cazarrecompensas, asaltatumbas y luciérnagas con la misma pasión.
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