Análisis de Pokkén Tournament DX – Mismas batallas en un ring mejorado

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Los aficionados de Pokémon llevan veinte años disfrutando de una franquicia que no para de renovarse y extenderse. Probablemente pueda decirse que en la actualidad disfruta de una segunda juventud gracias a los exitosos lanzamientos de Pokémon GO y Pokémon Sol y Luna. Además, se trata de una saga que dispone de un futuro muy prometedor debido a su constante evolución en el mundo de las consolas. Uno de los pasos más arriesgados se produjo en la pasada máquina de la gran N, Wii U, quien fue la encargada de acoger el título de lucha más puro de los monstruos de bolsillo: Pokkén Tournament.

Esta propuesta escapa de todo lo que se conoce de Pokémon. El tinte rolero desaparece, al igual que las características batallas de ataque por turnos. En Pokkén Tournament todo adquiere un aroma a Tekken y las batallas se desarrollan del mismo modo que en la mítica saga de lucha. Para dar una oportunidad de subirse al ring a nuevos usuarios, la compañía ha tomado la decisión de lanzar de nuevo el título en la exitosa Nintendo Switch, ofreciendo más posibilidades de disfrutar de las vertientes que ofrece.

En Pokkén Tournament DX, que así ha sido renombrado el juego, se ofrece la oportunidad de combatir con luchadores que no estaban disponibles en la versión original de Wii U o que fueron añadidos a posteriori en sendos DLCs para la anterior consola de Nintendo. Con ello, están disponibles en esta versión Pokémon como Decidueye, Empoleon, Darkrai, Scizor, además de otros compañeros de apoyo. Todos ellos conforman un roster de lo más completo y variado que puede adaptarse a todas las pretensiones de los jugadores.

En Pokkén Tournament DX el usuario se pone en la piel de un entrenador novato que quiere convertirse en el campeón del torneo mundial con la ayuda de su inseparable Pokémon. Para ello deben hacer frente a otros participantes a través de torneos menores que determinan el nivel y la categoría hasta poder pelear por el rango más alto y conseguir el objetivo. No obstante, la amenaza de un Mewtwo especial trunca los planes iniciales y obliga al entrenador a salvar el mundo haciéndole frente.

Y lo cierto es que poco puede añadirse respecto al análisis realizado del Pokkén Tournament original, que puedes ver en este enlace. Al menos en lo que respecta al nivel jugable, ya que salvo las nuevas incorporaciones al elenco de luchadores que no estaban inicialmente, no hay muchas más novedades en este aspecto. Sí que es cierto que estas inclusiones ayudan a aportar un toque de aire fresco al videojuego, permitiendo escoger a luchadores que tienen una variedad de ataques muy atractivos, como es el caso de Decidueye, con su característico arco o Scizor, que al igual que otros Pokémon tiene la posibilidad de megaevolucionar en combate para aumentar sus habilidades.

Pero no hay muchas más opciones adicionales, salvo el soporte a nuevos amiibo para conseguir recompensas en modo de monedas e insignias. Donde verdaderamente se luce Pokkén Tournament respecto a su predecesor en Wii U es la notable mejora gráfica que ha sufrido el título con la llegada a Wii U. Los detalles están mucho más cuidados que en la versión anterior y el aspecto tanto de los propios Pokémon como de los escenarios es sensacional. Algo que se extiende al fragor de las batallas en sí, cuando los ataques chocan y producen un efecto bastante bello para la vista, con unas tonalidades de colores mucho más vivas e intensas y una iluminación excepcional. Desde luego, es una maravilla para la vista en todos los sentidos, más aun si se compara con la versión de su hermana mayor.

No obstante, esto no tapa las carencias del videojuego. Si bien los juegos de Pokémon se han caracterizado por disponer de un gran dinamismo, de aportar un argumento atractivo y el característico farmeo o entrenamiento que debe tener todo RPG, en Pokkén Tournament DX (y en el original, por supuesto) desaparece por completo. La mecánica es donde más adolece el título, ya que es potencialmente repetitiva y no avanza en ningún momento de la propuesta. Las batallas suceden siempre del mismo modo y no se permite que los Pokémon aprendan nuevas habilidades a medida que van adquiriendo experiencia, lo que hace un poco aburrido estar peleando de manera constante sin ningún objetivo más que conseguir el primer puesto en el torneo. Al final, es una repetición constante con diferentes contrincantes y escenarios.

Siguiendo por el aspecto gráfico, lo cierto es que también es mucho más estable que la versión de Wii U. En Pokkén Tournament DX no hay caídas de frames muy notables y todo fluye de manera normal y nítida, es una absoluta maravilla ver correr el juego en Nintendo Switch, tanto en su versión de sobremesa como en la versión portátil, que aporta un toque distinto a lo que se conocía del título y también se mantiene muy estable en todas sus vertientes. Algo que también se extiende a la modalidad online, que es, posiblemente, la prestación más atractiva del título.

La posibilidad de combatir contra otros usuarios es un acierto, ya que son mucho más imprevisibles que la inteligencia artificial del juego y puede aportar algo más de diversión, aunque tampoco ofrece muchas más variantes que en el modo de un jugador. Sin embargo, obliga a prestar mucha más atención a los movimientos del rival y a trazar una estrategia con lo que se pretende hacer, así como utilizar de la manera adecuada y en el momento oportuno a los Pokémon de apoyo que están a disposición y que pueden ser claves que determinar hacia qué lado se inclina la balanza en la pelea.


En definitiva, Pokkén Tournament DX es más de lo que ofreció el título de Wii U, incluyendo nuevos luchadores con los que ponerse a prueba, pero es un calco de lo que se pudo ver en dicha consola. Los que disfrutaran en su día de Pokkén Tournament no encontrarán un gran atractivo en esta revisión, pero aquellos que no lo probaran en su día tienen la oportunidad de vivir una experiencia atípica con el universo Pokémon con el roster más completo que ha aportado hasta el momento.

Juan Montes

Jugabilidad: Como hemos mencionado anteriormente, no hay mucho que añadir en este aspecto. La jugabilidad de DX es la misma del Pokkén Tournament original, por lo que no se ha incluido ningún tipo de novedad más allá de los nuevos personajes disponibles y sus principales características de combate.

Gráficos: Sin lugar a dudas, el punto fuerte de este relanzamiento. La mejora gráfica en su adaptación a Nintendo Switch es más que notable y mucho más espectacular a nivel visual que lo aportado en Wii U. Es un juego con mucho más colorido, más detalles, una iluminación asombrosa y una nitidez admirable en todos sus aspectos, a pesar del frenetismo de las batallas. La primera toma de contacto de Pokémon con Nintendo Switch es más que satisfactoria en este terreno.

Duración: La duración de Pokkén Tournament DX depende mucho de lo que el jugador quiera dedicarle. No obstante, en lo referente al modo campaña para hacerse con el campeonato del mundo, el título no se extiende más allá de las diez horas de duración, lo que supone una duración notable en un título de estas características. No obstante, tras superar su modo historia también se puede seguir combatiendo por otros objetivos o en la modalidad online.

Sonido: Si bien los juegos habituales de Pokémon se han caracterizado por poseer una melodía de lo más representativa, Pokkén Tournament también rompió un poco con ese molde, incluyendo sintonías muy diferentes a los que acostumbra la saga. En DX, se mantienen en su totalidad y no han experimentado ningún cambio, aunque no hubiera estado de más hacer un pequeño guiño a los fans de la saga con alguna melodía identificativa.

Conclusión:

A fin de cuentas, Pokkén Tournament DX no es más que un traslado de la versión de Wii U a Switch con sus carencias y sus virtudes. Sí que es cierto que la posibilidad de jugar al título donde se quiera con el modo portátil aporta un atractivo que no poseía la versión de la máquina anterior de Nintendo, pero esto no consigue paliar la continua repetición a la que se ve sometido el jugador a la hora de avanzar por la propuesta sin ningún aliciente adicional. Como dice el refrán “mismo perro con distinto collar”.

Juan Montes

Comunicador y apasionado de los videojuegos de aventuras, rol y plataformas. Crecí junto a un marsupial y blandiendo la llave espada; ahora acompaño a cazarrecompensas, asaltatumbas y luciérnagas con la misma pasión.
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