El regreso del príncipe

Después de una nueva entrega que supuso una ruptura con las aventuras anteriores de la saga, el Príncipe de Persia vuelve a retomar la historia de Las Arenas del Tiempo. Un regreso a lo que fue su época dorada durante la anterior generación de consolas.

La historia de Las Arenas Olvidadas tiene lugar en algún momento intermedio de la anterior trilogía de Ubisoft. Es entonces cuando el Príncipe viaja al reino de su hermano, Malik, que casualmente está siendo atacado. Para enfrentarse a la amenaza, Malik intenta liberar un antiguo poder relacionado con el mítico Rey Salomón. Pero, como suele suceder en estos casos, el remedio termina siendo peor que la enfermedad, y muy pronto el reino entero se ve invadido por un cruel ejército de horribles criaturas.

El estilo de siempre

Después de las duras críticas que recibió su anterior entrega de 2009, Ubisoft ha decidido esta vez que más vale “malo conocido que bueno por conocer”. Así las cosas, el equipo francés ha regresado a la jugabilidad clásica de los primeros Prince of Persia (los modernos, eso sí), la cual está totalmente basada en las plataformas, los puzles y la acción, teniendo más de lo primero que de todo lo demás.

¿Qué quiere decir esto? Pues que todos los aficionados a la serie en seguida reconocerán el desarrollo -repleto de trampas-, los niveles lineales aunque muy variados y nuestros enemigos que, eso sí, serán más numerosos que los aparecidos en pasadas entregas de esta franquicia. Además, al igual que en las entregas para PlayStation 2, también podemos retroceder en el tiempo cuando un salto nos salga mal o un enemigo nos dé un golpe que no esperábamos. Pero claro, esta habilidad resulta temporal. Aquí no somos inmortales como en la entrega de 2009.

Por su parte, para ofrecer algo de variedad durante los combates Ubisoft ha decidido dotar al Príncipe de nuevos poderes elementales, habilidades que vamos consiguiendo a medida que avanzamos en la aventura y que vienen a ser muy similares a poderosas magias. Por supuesto, también conservamos la posibilidad de realizar combos para derrotar a los enemigos, de la misma manera que ya disfrutamos en pasadas versiones de Prince of Persia.

En lo que respecta a los gráficos se nota la lógica evolución generacional, obviando una vez más la entrega de 2009, que apostaba por unos gráficos “cartoon”, de estilo dibujos animados. Además, el juego comparte motor gráfico con las últimas entregas de la serie Assassin’s Creed, si bien no puede presumir de contar con un acabado a la misma altura que esta. Igualmente, las prisas por tener listo el juego a la vez que la nueva película basada en la serie han hecho que Las Arenas Olvidadas carezca del carisma del recordado capítulo Las Arenas del Tiempo, algo que se hubiera conseguido con algo más de tiempo dedicado a su desarrollo.

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