Regreso a las raíces – Análisis PSP

Con el nuevo estreno cinematográfico aún fresco, Ubisoft no ha querido dejar pasar la ocasión de acercar a su príncipe también a PSP. El famoso héroe protagoniza una aventura de estilo clásico que recupera su esencia de siempre.

Muchos jugadores más o menos jóvenes conocen la saga Prince of Persia gracias a la trilogía aparecida en PlayStation 2, así como a sus posteriores entregas modernas. Pero lo cierto es que este personaje mítico de Ubisoft ya hacía de las suyas en los tiempos de los ocho bits, tanto en el PC como en las consolas de la época. Y la verdad es que, sin ánimo de ponernos nostálgicos, este nuevo Prince of Persia para PSP recuerda un poco a aquellos títulos clásicos, salvando las distancias claro. Su fórmula es sorprendentemente parecida. Como se suele decir, hay cosas que deberían no cambiar nunca…

De saltos y espadas

Las Arenas Olvidadas es una aventura en tres dimensiones con un desarrollo lateral, clásico, que mantiene más que nunca el estilo original de esta veterana serie. Como en sus buenos tiempos, el título presenta una mezcla entre plataformas, combates y puzles, en la que las primeras salen beneficiadas por encima de lo demás. Y es que al fin y al cabo el Príncipe siempre ha tenido una atracción especial por eso de dar saltos y realizar acrobacias en el aire.

De esta forma, nos encontramos con niveles llenos de trampas y obstáculos que superar que poco a poco se van complicando. Los primeros resultan muy sencillos, pero al final morir se convierte prácticamente en una constante. Por suerte nuestro protagonista no solo cuenta con sus saltos para avanzar, sino también con una espada con la que dar buena cuenta a los enemigos. Por último, y a medida que avanzamos en el desarrollo, también conseguimos poderes para ralentizar el tiempo y ciertas habilidades, más o menos como vimos en su día en la trilogía de PlayStation 2. Además, al final de cada pantalla nos veremos las caras con un jefe final. Curiosamente estos no son ni la mitad de duros que algunos momentos de plataformas que hemos de repetir varias veces para superar. Los puzles, aunque frecuentes, tampoco resultan especialmente desafiantes. Nada que ver con los enrevesados niveles de la época de ocho bits.

Por lo demás, el juego mantiene el nivel de producción de las entregas de sobremesa. En él encontramos niveles de ambientación muy envolvente (como ya es costumbre en la saga), variedad de escenarios y enemigos y unas animaciones muy cuidadas. El doblaje, como también es habitual en los grandes lanzamientos de Ubisoft, está en castellano.

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