Un príncipe de dibujos animados

El conocido héroe de Ubisoft deja de lado su anterior trilogía de PlayStation 2 para protagonizar una aventura totalmente nueva. Plataformas, acción y un estilo de dibujos animados son las cartas de presentación del renacido Príncipe de Persia.

Prince of Persia es una de esas series veteranas que ha ido evolucionando de maneras muy distintas con el paso de los años. Para darse cuenta solo hace falta recordar aquellos clásicos de ocho y dieciséis bits lanzados en su día para casi todos los sistemas de la época. Pero a raíz del éxito cosechado con Las Arenas del Tiempo en la anterior generación de consolas, pensamos que ese sería el estilo que Ubisoft seguiría a partir de ahora. Nos equivocamos.

Resurrección a lo grande

¿Pero todo es nuevo en Prince of Persia? Vale, todo lo que se dice todo… no. Pero sí muchas cosas. Empezando por el argumento. En este caso el protagonista del título no tiene nada que ver con el Príncipe apuesto y noble de anteriores títulos, sino que nos encontramos con un bandido completamente distinto. Quien sí es una princesa auténtica es la chica que conocemos a los pocos minutos de empezar la aventura, Elika, la cual ya no nos abandona en todo el desarrollo.

Otro aspecto nuevo del lanzamiento es su estilo visual. En lugar de apostar por el realismo épico de las entregas anteriores, Prince of Persia parte esta vez de un acabado cercano al visto en los típicos dibujos animados de corte más desenfadado, con personajes que parecen sacados de una serie de animación. Esto en sí mismo no es bueno ni malo, sino que supone una apuesta diferente. Como siempre, para gustos se hicieron los colores, ¿no?

Y lo mismo sucede con la dificultad. Es cierto que tampoco es que los anteriores Prince of Persia fueran precisamente los juegos más difíciles del mundo (se nos vienen a la cabeza títulos como el primer Ninja Gaiden de Xbox), pero esta vez estamos ante un título mucho más accesible y sencillo. ¿Tal vez se trata de un intento de Ubisoft por llegar a un público más amplio de jugadores? Posiblemente…

Un príncipe inmortal

Para que os hagáis una idea de lo accesible que resulta este nuevo Prince of Persia ahí va un aspecto curioso aunque importante. Elika (nuestra acompañante) no permite que en ningún momento el protagonista pueda morir. ¿Cómo es posible? Pues sencillo: la chica siempre nos ayuda en los momentos de peligro. Es decir, que si caemos por un precipicio, siempre estará para echarnos una mano y rescatarnos.

Lo que no ha cambiado han sido algunos aspectos concernientes a la jugabilidad, especialmente lo relativo a las plataformas y a la acción, que continúan siendo los dos pilares sobre los que se sustenta la esencia del juego. Y lo mismo ocurre con el doblaje al castellano y la banda sonora, que cuentan con la calidad a la que habitualmente nos tiene acostumbrados la compañía Ubisoft.

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