Terror a la japonesa

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Vuelven los fantasmas. Project Zero aterriza en Wii con una cuidada nueva versión de la que posiblemente sea la mejor entrega de la saga. Muchos sustos y una gran ambientación para un juego espeluznante.

Durante el considerable ciclo vital de Wii, hemos visto un buen número de juegos de PlayStation 2 adaptados para ella. La mayoría de ellos, meros ports que tampoco es que aportasen demasiado a la consola de Nintendo. El caso de Project Zero 2 Wii Edition, no obstante, resulta distinto.

En primero lugar, porque sus responsables no se han limitado a “copiar y pegar” el título de pasada generación, sino que le han dado un nuevo aspecto que lo mejora considerablemente. Además, estamos hablando de una de las aventuras de terror más importantes de los primeros 128 bits.

Lo cual no es decir poco. Hay que reconocer que la época de PlayStation 2, Xbox y GameCube fue más que propicia para los juegos de terror. Mucho más que la actual. Fue entonces cuando vieron la luz títulos tan interesantes como Forbidden Siren, Clock Tower 3, Eternal Darkess o, por supuesto, la serie que nos ocupa, Project Zero.

Para quienes no la conozcan, hay que señalar que se trata de una saga basada en el conocido como “terror psicológico” o “terror japonés”. O sea, que durante el juego no tenemos que enfrentarnos a monstruos gigantescos con grandes armas (como en Resident Evil, por ejemplo), sino que nos ponemos en la piel de personajes débiles y vulnerables.

Todo con tal de crear una atmósfera de mayor peligro y un clima de terror absoluto. En Project Zero, nuestros principales enemigos son fantasmas, a los cuales podemos derrotar con ayuda de una cámara de fotos mágica. Para ello tenemos que localizar a los espíritus, encuadrarles y esperar a que se llene un medidor “espectral”. De esta forma les debilitamos y vivimos para contarlo.

Este original planteamiento, así como los muchos sustos que presentaba, hicieron que la serie Project Zero se ganara muy buenas críticas en su momento. Especialmente su segunda parte. Suponemos que ha sido por eso por lo que ahora Nintendo ha decidido volver a lanzar esta secuela, y no empezar por el juego original. En cualquier caso, el juego es lo suficientemente independiente como para poder jugarse sin echar en falta ningún prólogo.

La historia del juego, que sigue siendo la misma, mantiene la calidad del original. Esta nos presenta a dos hermanas, que misteriosamente se pierden en mitad de un pueblo abandonado. En él verán que todo está lleno de espíritus. Por suerte la cámara espectral que hayan es capaz de hacerles frente. Pero además de sustos y tinieblas, el título también cuenta con otros atractivos, como cuidados puzles y un cierto componente de exploración.

 

 

¿Y dónde están las novedades de esta nueva versión? Sobre todo en el control, como era de esperar. El sensor de movimiento de Wii hace que podamos mover la cámara de forma más creíble o interactuar con los escenarios mejor. Hay que reconocer que gracias a estos cambios el título es más intuitivo, pero también cuesta un poquito más cogerle el truco durante los primeros compases. En este sentido, quizás hubiese merecido la pena que los programadores hubiesen mantenido un control clásico para los usuarios más tradicionales, pero no ha sido así. Aunque también es cierto que para eso ya estaba el juego de PlayStation 2.

También se han incluido opciones cooperativas, pero estas solo se remontan a poder atacar a la vez a los fantasmas con ayuda de la cámara. En realidad, es como si el juego tomase prestadas algunas de las posibilidades de su cuarta entrega, que ya vio la luz para Wii.

El título también incluye nuevos minijuegos, bastante interesantes e inéditos, que han sido creados para la ocasión. Son algo así como versiones “complementarias” de la historia en los que el desarrollo pasa a ser sobre raíles. Básicamente tenemos que intentar mantener la calma mientras diferentes espíritus nos salen al paso. Nada verdaderamente interesante, pero que seguramente supondrán un interés añadido para los amantes de la serie.

El lavado de cara del juego también se nota en el apartado técnico. No es que esta versión sea muy diferente de la original, pero sí se han retocado algunos efectos y detalles. Además, hay que reconocer que gracias a su ambientación e impecable estilo artístico todo sigue luciendo de maravilla. Incluso estando por encima que otros juegos programados específicamente para Wii.

Como en cualquier aventura de terror que se preste, la banda sonora es muy importante. En este caso se ha optado por un estilo bastante sugerente, que antepone los efectos y la calma atmosférica a las melodías contundentes. Y que sin duda ayuda mucho a crear una ambientación muy especial.

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Valoración final

Jugabilidad: Adaptada a Wii. Sigue manteniendo el desarrollo terrorífico del original.

Gráficos: Han mantenido bien el paso del tiempo. La ambientación se lleva la palma, eso sí.

Sonido: La banda sonora y los efectos ayudan a crear momentos de tensión y a potenciar los sustos.

Duración: Unas ocho horas. Y se han incluido algunos minijuegos.

Conclusión

Project Zero 2 sigue siendo un gran juego de terror. Lo fue en la anterior generación y lo mismo sucede en Wii. Si te gustan las aventuras de miedo, los sustos y el horror a la japonesa, es de lo más recomendable que puedes encontrar dentro del catálogo de Wii.

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