Decenas de puzles

Taito no suele perder la oportunidad de poner a sus dragones más conocidos, Bub y Bob, en plena línea de actualidad cuando una nueva consola o soporte salta al mercado. Y eso mismo es lo que ha sucedido con Puzzle Bobble Universe, juego que ha acompañado el lanzamiento de la nueva portátil de Nintendo, 3DS.

Aunque en sus comienzos Bub y Bob eran unos dragoncitos que nos hicieron pasar muy buenos ratos en los salones recreativos, poco a poco fueron trasladando su encanto a consolas de todas las épocas y formatos. Y de la misma forma, si en un principio sus aventuras se hicieron famosas por su toque plataformero, en la actualidad todo el mundo las asocia a los juegos de puzles. Y eso es debido al auge que ha supuesto la saga Puzzle Bobble.

Apunta, dispara y ¡voila!

Aunque es una serie tremendamente conocida, por si existe algún despistado que no sabe exactamente en qué consiste este juego de puzles, se lo explicamos. La idea básica consiste en hacer desaparecer de la pantalla todas las bolas de colores que se muestran en la parte superior de la misma. ¿Y cómo llevamos a cabo tal función y tarea? Pues lanzando bolas desde la parte inferior de la pantalla. Nuestro quehacer consiste en hacer coincidir tres o más bolas de la misma tonalidad para conseguir que éstas desaparezcan, para lo cual es necesario tener buena puntería y, en los niveles avanzados, gozar de cierta agilidad mental.

Bien, pues esto mismo es lo que debemos hacer en esta versión portátil de Puzzle Bobble Universe, si bien en función de la modalidad escogida cambia un tanto la mecánica de juego. Así, en el llamado Puzzle Mode tenemos que superar continuas rondas de puzles, más de 80 distintos, incluyendo algún que otro jefe final de fase. Además, es posible seleccionar diferentes escenarios a medida que avanzamos. Y por otro lado, en Challenge Mode es necesario hacer desaparecer las bolas de colores dentro de un límite de tiempo estipulado, lo que añade algo más de “gracia” al asunto. Cualquiera de los dos modos son fáciles de jugar y entretienen.

El problema más importante de este título lo encontramos en la ausencia total y absoluta de modos multijugador. Así, ni es posible jugar en red ni mediante conexión local, lo que resta algo de interés al título, especialmente cuando completamos los modos principales.

En materia gráfica, lo más destacado es el colorido que muestran todos los escenarios, así como la simpatía que emanan de éstos así como de los dragoncitos. Por lo demás, se trata de un juego simple y sencillo, como suele corresponder a este tipo de juegos. Los puzles no necesitan de demasiado poderío técnico.

Cerrar