El tiempo es poder

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El primer tercio de 2016 viene acompañado de grandes lanzamientos, pero pocos han despertado tanta expectación como Quantum Break, el exclusivo de Xbox One que más esperan sus usuarios, y que promete liderar la consola durante el resto del año. Acompáñanos en un viaje de intriga y acción por el tiempo junto a Jack Joyce, Paul Serene, y un reparto de fábula digno de tener su propia serie de televisión.

A lo largo de su historia, el estudio Remedy Games ha preferido tener una producción escasa, pero que atestiguara de una calidad intachable en cada uno de sus títulos. De esta política de trabajo han surgido la franquicia Max Payne y el aclamado Alan Wake, pero será la tercera IP la que nos dé la muestra definitiva del trabajo de Remedy. Y es que Quantum Break ha sido perfeccionado durante años para ser una auténtica insignia, tanto del estudio como de Xbox One, y promete hacer que muchos jugadores se planteen dar el salto a la consola de Microsoft. La historia es el componente más importante en un juego de características cinematográficas que pretende revolucionar todo lo visto hasta ahora en cuanto a experiencias transmedia de juego, pero sin reñir en su jugabilidad clásica y puramente entretenida.

Jack Joyce es un joven que, un día que nunca olvidará, recibe la llamada de Paul Serene, uno de sus mejores amigos y antiguo compañero en la Universidad de Riverport. En esta misteriosa llamada, Paul le ruega a Jack que se traslade al edificio de física de la universidad para ayudarle con un experimento. El problema es que este experimento no saldrá precisamente como estaba previsto. Y es que Paul, junto con William Joyce, hermano de Jack, ha construido una máquina del tiempo funcional, y desoyendo consejos de su compañero, decide ponerla en práctica.

El resultado es, como podríamos prever, fallido, y la consecuencia es que el tiempo tal y como lo conocemos se rompe, dando lugar a una catastrófica fractura que crea un entorno inestable que se salta por completo todas las leyes de la física. A raíz del accidente, tanto Jack como Paul obtienen extraños poderes relacionados con el control del tiempo, lo cual desatará una trama de intriga para evitar el fin del tiempo, y por tanto la destrucción de todo lo que existe.

Así, nos pondremos en la piel de Jack Joyce mientras recorre el pueblo ficticio de Riverport, intentando averiguar cuáles son los planes de Serene y qué relación tiene con la misteriosa Corporación Monarch Solutions, mientras evitamos que, literalmente, se nos acabe el tiempo.

De esta premisa parte Quantum Break, que se trata de un juego tremendamente complejo en su trama pero esencialmente sencillo en llevar a cabo su idea. Y es que, dentro de la misión de Jack, nuestro cometido es investigar los escenarios en busca de maneras de superar los diferentes obstáculos que se nos presentan, muchas veces en forma de soldados de Monarch, a los que podremos derrotar de muchas maneras diferentes. Y es que la acción es un componente esencial de este título, una acción compuesta por disparos (con un sistema de coberturas muy orgánico, en el que Jack se esconde automáticamente tras un parapeto) y nuestros poderes del tiempo.

Éstos se van desbloqueando en los primeros compases del juego, y nos ayudan a superar la desventaja numérica en la que nos vemos en prácticamente todos los momentos de conflicto. Y la superamos con creces, pues Quantum Break no se trata de un desafío a nivel de jugabilidad, al menos en niveles intermedios de dificultad. Entre estos poderes, se incluyen la capacidad de detener el tiempo en un área determinada, el Regate Temporal (que prácticamente nos permite teletransportarnos) o un Escudo Temporal que nos cura y evita que suframos daño si permanecemos dentro de él. Cada poder es útil en una situación diferente, y podremos combinarlos para crear auténticos momentos en los que nos sentiremos superpoderosos, especialmente en esos primeros compases del juego, que según avance introducirá nuevos tipos de enemigos que requieren algo más de estrategia. Cabe destacar que los poderes no se gastan, pero necesitan un tiempo de recarga.

Pero Quantum Break no es un mero juego de disparos con el añadido de los poderes, sino que podríamos englobarlo como un producto transmedia, en el cual cada “nivel” se puede dividir en tres partes. Por un lado, los Actos, como componentes más puros del videojuego, sirven para hacer avanzar la historia mientras controlamos a Jack Joyce en sus fases de investigación y acción, divididos a su vez en partes. En segundo lugar, encontramos los Nudos, que nos permiten conocer el punto de vista de Paul Serene mientras le controlamos en breves secuencias donde se nos permite tomar una decisión que afectará al destino de todos los personajes del juego. Podemos ver una muestra de lo que ocurrirá con cada decisión, para después elegir una, y experimentar sus consecuencias a lo largo de Quantum Break. En tercer lugar, los Episodios, que forman parte de una serie de imagen real con capítulos de 20 minutos en la cual se nos da el punto de vista de una serie de personajes de Monarch que no tienen tanto protagonismo en el juego en sí. Cabe destacar que la serie no está doblada al español y sus subtítulos tienen ciertos problemas de sincronización, de manera que puedes tener problemas para seguir su argumento si no tienes un control básico del inglés. En total, el juego está compuesto por 5 Actos, 5 Nudos y 5 Episodios.

La serie, si bien no influye en la experiencia estricta de juego más allá de ayudarnos a comprender el argumento, es muy importante, pues nos lleva a mencionar el reparto. Y es que, mediante la técnica de captura de movimientos, los diferentes personajes del juego están interpretados por auténticas estrellas del mundo del cine y la televisión. Algunos de los nombres con los que cuenta Quantum Break son Shawn Ashmore (Jack Joyce), conocido por interpretar al Hombre de Hielo en X-Men; Aiden Gillen (Paul Serene), Meñique en Juego de Tronos, Lance Reddick (Martin Hatch), que interpretó a Cedric Daniels en The Wire o Courtney Hope (Beth Wilder). Pero la interpretación no se queda en la serie, pues tanto las cinemáticas como la jugabilidad de este título de Remedy tienen una calidad gráfica enorme que nos deja ver a la perfección las expresiones de cada uno de los personajes, en una versión evolucionada de lo que pudimos ver en títulos como L.A. Noire. Más allá del reparto, es posible que el jugador medio se vea algo repelido por el hecho de tener que soltar el mando durante casi media hora entre niveles, pero merece la pena.

El hecho de que Quantum Break se haya querido convertir en una superproducción no quiere decir que se quede flojo en cuanto al gameplay, y de hecho son de destacar los momentos en los que controlamos a Jack. Y no sólo de acción se nutre este título, pues tenemos toda clase de coleccionables que buscar a lo largo y ancho de los escenarios de Riverport. Diferentes objetos narrativos que nos ayudan a entender mejor la compleja trama, ondas cuánticas que tiene relevancia en el futuro del juego, improntas temporales de otros personajes, y las importantes fuentes de chronon. Éste coleccionable, representado como un gran punto iluminado del escenario, puede ser fácilmente encontrado utilizando nuestro poder de Visión Temporal (que marca todos los objetos cercanos con diferentes colores, incluyendo enemigos), y es esencial para mejorar nuestros poderes a lo largo del juego. Ninguno de estos coleccionables está demasiado oculto o es muy difícil de encontrar, pero sin duda alargan la vida de un juego que no es especialmente largo.

Si no conseguimos encontrar todos estos coleccionables en nuestra primera pasada por el título, no hay ningún problema, pues la sección Línea de Tiempo del menú principal nos permite repetir cada Acto, Nudo y Episodio siempre que queramos, hasta alcanzar el 100% de finalización. En este sentido se incluye la posibilidad de cambiar de decisión en cada Nudo y ver las consecuencias que ésta tiene en la serie. La sensación final será que todo está unido, formando cada momento del juego una serie de eslabones de una gigantesca cadena en la que nosotros, controlando a Jack Joyce, somos el elemento esencial.

Alejandro Díaz

JUGABILIDAD: El control de Jack durante los tiroteos y mientras utiliza sus poderes del tiempo es un auténtico paseo por el campo, muy bien ajustado y con animaciones tan fluidas que nos puede hacer creer que estamos ante una película. Sin embargo, en los momentos más “plataformeros”, puede que perdamos el control del protagonista, difícil de controlar en un espacio reducido y que en ocasiones patina.

GRÁFICOS: La elegancia con la que se ha conseguido establecer el nivel gráfico es abrumadora. Nada parece fuera de lugar, nada da la sensación de no aparecer en pantalla de manera orgánica, y los efectos visuales son espectaculares. Las expresiones con captura de movimientos son de lo mejor que hay en la industria, pero según nos alejamos del elenco principal pierden profundidad y expresividad. El HUD peca de ser demasiado elegante y puede sentirse negativamente su ausencia.

SONIDO: Este apartado pasa algo de largo en cuanto a la música, algo efectista y que sólo aparece para apoyar giros argumentales, a veces a destiempo. Los efectos sonoros de disparos, distorsiones temporales, y poderes no podrían estar mejor conseguidos. Cabe destacar que si queremos retransmitir el juego sin incurrir en violación de derechos, podemos desactivar la música registrada.

DURACIÓN: Como un juego en el sentido más estricto de la palabra, no es excesivamente largo, y se acerca a las 12 horas de duración hasta completarlo por primera vez. Sin embargo, la posibilidad de repetirlo para buscar coleccionables (en total son unos 150), ver todas las decisiones posibles, y el hecho de que haya hasta 10 capítulos diferentes de la serie que ver en función de éstas, alarga y mucho la experiencia de Quantum Break.

HISTORIA: El argumento es sin duda el arma más poderosa de este título de Remedy, todo un trabajo de guión cinematográfico con personajes cuidados y giros argumentales que nos dejarán clavados en el asiento hasta que veamos los créditos finales. Sin duda un proyecto digno de ser llevado a la gran pantalla, que de hecho tiene su andadura en el formato televisivo dentro del propio juego. Eso sí, un consejo: procura leer todos los objetos narrativos que encontrarás, pues añaden información muy importante para comprender totalmente la historia. 

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No parpadees o te perderás detalles esenciales del argumento

Juan Montes

Comunicador y apasionado de los videojuegos de aventuras, rol y plataformas. Crecí junto a un marsupial y blandiendo la llave espada; ahora acompaño a cazarrecompensas, asaltatumbas y luciérnagas con la misma pasión.

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