Velocidad en la sangre

Los autores de TOCA y Colin McRae Rally, Codemasters, siguen demostrando que la velocidad es el género que más les interesa. Y en esta ocasión lo demuestran con un lanzamiento que comparte motor gráfico con la conocida y exitosa serie DIRT.

Los aficionados más veteranos recordarán sin duda la serie TOCA, una franquicia de velocidad que alcanzó bastante renombre en su momento (en la época de los 32 bits). Pues aquí tenemos su sucesor más directo, un título que pretende hacerse un hueco entre los simuladores de velocidad más prestigiosos que hay en el mercado.

Pisándole a fondo

Para ello, Codemasters ha apostado por la variedad, tanto de pruebas como de vehículos. Race Driver: GRID cuenta con un total de más de cuarenta coches entre los que elegir, todos ellos divididos en distintas categorías y que van desde los clásicos turismos a los curiosos karts.

Seguramente muchos de vosotros recordaréis la serie TOCA como un título exigente y complicado de dominar, que apostaba por el realismo más absoluto. Pues bien, en esta ocasión la serie ha cambiado. Esta naturaleza de simulador ha dejado paso a un estilo mucho más arcade y sencillo de jugar, pensado para que podamos hacernos con el manejo de la mayoría de los coches desde los primeros minutos. De hecho el lanzamiento recuerda más a títulos como Need for Speed que a Gran Turismo o Forza Motorsport, con los que anteriormente estaba más emparejado. Para hacernos una idea solo hace falta conocer una de sus nuevas opciones, que nos permite volver en el tiempo durante las carreras (como pasa en Prince of Persia Las Arenas del Tiempo) y así evitar darnos algún trompazo que otro.

Trompazos que, a decir verdad, son bastante frecuentes y vistosos. En realidad, a nivel técnico el juego sí pretende ser realista, sobre todo teniendo en cuenta que los programadores de Codemasters han utilizado de nuevo el motor gráfico de la serie DIRT, solo que optimizado para la ocasión. Esto se nota en los diseños de los vehículos y los circuitos, especialmente al elegir la cámara interior de los coches.

Como resulta habitual en este tipo de juegos, Race Driver GRID tiene un carácter progresivo. Nada más empezar la campaña principal (Mundo GRID) contamos con un coche bastante pobre y tenemos acceso a competiciones más bien básicas. Poco a poco, a medida que ganamos carreras, la cosa cambia, pudiendo acceder a mejores vehículos y participando en carreras en las que es posible ganar más dinero y prestigio. Más o menos como disfrutamos en el modo Gran Turismo de la conocida serie del mismo nombre “made in Sony”.

Además, el título también incluye un modo multijugador en el que podemos competir contra hasta doce usuarios más en todo tipo de carreras. Una modalidad que, como es lógico, aumenta considerablemente la vida útil del juego.

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