Una vuelta de tuerca al género táctico

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Rainbow Six vuelve al mundo de los videojuegos, en esta ocasión con una entrega que mantiene el alma de la saga en su totalidad, pero que renueva por completo sus aires para dar una vuelta de tuerca a lo visto hasta la fecha. Un título donde la cooperación, y sobre todo la comunicación, juegan un papel fundamental en la acción que transcurre en pantalla, que podríamos definir como un ejemplo perfecto de gato y el ratón.

Todavía recordamos con especial cariño aquel día en el que Ubisoft mostró al mundo por primera vez Siege, la nueva entrega de la aclamada saga Rainbow Six. En el tráiler de presentación, que nos mostraba el plato fuerte jugable del título, podíamos comprobar como dos bandos, de cinco componentes cada uno, se veían enzarzados en una frenética lucha por cumplir sus objetivos. Pero lo curioso del asunto no era la puesta en escena en sí, sino la forma en la que el jugador podía decidir cómo llevar a cabo sus tareas.

Rainbow Six: Siege se presentaba como un título puramente táctico, en el que los usuarios tendrían que utilizar su entorno, o más bien destruirlo, para llegar a ese punto del mapa que requería la misión. Y ahora que ya hemos tenido el juego en nuestras manos, podemos asegurarlo sin miedo a equivocarnos: el juego sabe jugar a la perfección sus cartas, y la destrucción y los movimientos tácticos cobran en la obra un nuevo sentido que hacía mucho tiempo que no veíamos en un videojuego.

Podríamos decir que en esta ocasión el título se decanta por la modalidad puramente online, dejando a un lado las campañas que siguen un hilo argumental. Consideramos que se trata, sin duda, de una decisión bastante arriesgada, pero los chicos de Ubisoft han sabido dotar de la suficiente personalidad a su juego, haciendo que nos olvidemos, casi por completo, de una apasionante historia. Esto no quiere decir que el título no cuente con modos para un único jugador, que sí que los hay, pero no creemos que sea la mejor forma de disfrutar de la propuesta, por lo que si nos decantamos simplemente por jugar la obra en solitario, nos quedaremos en la simple superficie de lo que verdaderamente podemos encontrar.

Así las cosas, nos encontramos con tres modos de juego principales: Situaciones, Caza al Terrorista y su vertiente on-line propiamente dicha. En el primer caso, Situaciones viene a comportarse de una forma similar a un Tutorial, y nosotros en particular recomendamos completar las diez misiones más una extra que aquí encontraremos. Estas en cuestión nos irán presentando las diferentes situaciones que se podrán dar en el modo multijugador o en Caza al Terrorista, y servirán de toma de contacto para conocer las habilidades de cada uno de los Agentes, los personajes que podremos desbloquear a medida que vayamos jugando.

Cada uno de los diez mapas que encontramos en Situaciones, y que son en realidad los diez mapas disponibles en el juego, corresponden a diez misiones diferentes. Podremos decidir el nivel de dificultad con el que queremos cumplir estas misiones, a elegir entre tres en total. Además, cada una de las misiones cuenta con tres objetivos diferentes, como por ejemplo acabar nuestra misión con más de 50 puntos de salud, o aniquilar un número concreto de enemigos con disparos en la cabeza. Por desgracia, esta modalidad de juego no es más que eso, un tutorial alargado que sirve como toma de contacto de lo que el título tiene por ofrecer. Una vez que hemos completado las once misiones y los objetivos adicionales, no hemos encontrado muchos más motivos de peso para volver a repetir estos niveles.

Por suerte, completar estas misiones nos otorga puntos de fama, que son la moneda con la que funciona el juego. Gracias a estos puntos podremos comprar los diferentes Agentes del juego, existiendo un total de 20 disponibles. Estos Agentes se dividen a su vez en dos bandos, 10 para los atacantes, y otros 10 para los defensores. Es recomendable realizar la compra de estos agentes con cabeza, ya que cada uno de estos cuenta con unas habilidades en concreto, pero no solo eso, ya que también su armamento será único. Decimos que es necesario hacer la elección con cabeza ya que, cada vez que compremos un agente dentro un grupo, el precio del siguiente irá en un aumento, aunque tampoco hemos encontrado mayores problemas para amasar grandes cantidades de puntos de fama, ya que para ello bastará con seguir jugando en alguno de los tres modos de juego que se encuentran disponibles. Además, estos puntos de fama también servirán para mejorar las armas, ya sea funcionalmente, o estéticamente, por lo que el jugador sentirá la necesidad de seguir luchando para conseguir más puntos. 

Por citar algunos ejemplos de Agentes, y separando entre los que atacan y los que defienden, podremos encontrar a unos que son capaces de detectar las trampas con visores, otro en concreto que posee un martillo con el que hacer agujeros en las paredes o destrozar puertas, otro que cuenta con cargas trampa que se pueden activar a distancia, o incluso uno que coloca trampas láser en los marcos de las puertas. La variedad de personajes es abismal, y las características que ha manejado Ubisoft para conseguir que el título sea totalmente equilibrado son dignas de admirar. Hay algunos que cuentan con puntos débiles, pero por otro lado pueden poseer una característica que sobresalga por encima del resto, por lo que cada uno de los personajes aporta una forma distinta de jugar, algo que nos ha encantado a la hora de jugar.

Además, Ubisoft ha confirmado que Rainbow Six: Siege recibirá durante el próximo nuevos mapas para el juego, completamente gratis, además de un total de ocho agentes, que también se conseguirán gratis con el dinero in-game, una decisión que sin duda nos parece acertada. Resta ver cuántos son los mapas que finalmente Ubisoft ofrece a los jugadores, pero en caso de que la cantidad sea importante, y la comunidad responda de forma positiva, nos encontraríamos ante un título con una importante vida útil, pero sobre todo con nuevo contenido gratuito que insufle aire fresco a la propuesta.

La modalidad Caza al Terrorista nos permitirá en esta ocasión superar una serie de misiones, teniendo la oportunidad de hacerlo de forma solitaria contra la IA, o bien con un grupo de cuatro jugadores más a través de la vertiente on-line, pero de nuevo contra la IA. Así, nuestros objetivos serán de lo más variopintos, teniendo por ejemplo que desactivar una bomba dentro de un edificio, rescatar un rehén, o capturar un punto concreto del mapa. La gracia del asunto reside en que, como se prometió, será el jugador el que decida en cada momento cómo quiere hacer las cosas. Por ejemplo, podemos optar por ir a lo directo, entrando por la puerta principal de un edificio y enfrentándonos a bocajarro a los enemigos, algo que no suele acabar muy bien. Por otro lado, podemos optar por el sigilo, la mejor opción sin duda, y acceder al edificio en cuestión por una ventana abierta. A partir de este momento, y apoyándonos en el resto de nuestros compañeros, podremos llevar a cabo una estrategia para abordar nuestro objetivo.

En este sentido, es de vital importancia que los jugadores se comuniquen entre sí, que adviertan cuáles serán sus propios movimientos o cuáles son las diferentes alternativas que se nos presentan ante nuestros ojos. Por eso mismo, jugar una partida con personas que no cuentan con un micrófono se traduce en una pérdida casi completa de la verdadera esencia del título. Comunicarse con otros jugadores, mucho mejor si son amigos que conocemos, hace que la experiencia se convierta en algo único que no hemos vivido desde hace mucho tiempo en un videojuego, y es aquí donde radica la verdadera clave de Rainbow Six: Siege.

La tercera modalidad de juego, que para nosotros ha sido sin lugar a dudas la más divertida, es una fusión de lo visto hasta ahora, aunque en esta ocasión se deja a un lado la inteligencia artificial para entrar en juego un grupo adicional de cinco jugadores. De esta forma, dos bandos, de cinco usuarios cada uno, se meterán en el papel de la ley (atacantes), mientras que otros serán los terroristas (defensores). Antes de comenzar cada ronda, y dependiendo del bando en el que estemos, tendremos que elegir el agente con el que queremos afrontar dicha ronda, sin contar con la posibilidad de elegir un personaje que ya haya sido elegido por otro usuario. Además, cabe mencionar que para que haya igualdad de condiciones, al finalizar cada ronda los bandos cambiarán sus papeles defendiendo y atacando, por lo que será de vital importancia dominar todas las características del juego a la perfección.

En este sentido, los atacantes tendrán que cumplir un objetivo como los ya vistos en Caza al Terrorista, y para ello comenzarán la ronda haciendo uso de un dron que les permite entrar en el recinto e inspeccionar la zona para encontrar su objetivo. Por su parte, los defensores tendrán que aprovechar este tiempo para conseguir fortificar la zona, colocando barreras en las ventanas y puertas, reforzando paredes, colocando trampas o creando señuelos para atraer a sus contrincantes.

Cada partida se convierte en una aventura única, ya que el transcurso de la misma depende de lo que cada uno haga durante el juego. Huelga decir que Rainbow Six: Siege no es un shooter a la vieja usanza. Si buscas un título de acción frenética, aquí existe, pero no es la premisa fundamental. En cambio, el juego busca potenciar la cooperación, la conversación y por supuesto la táctica, para desembocar en partidas realmente gratificantes y que dejan un gran sabor de boca cuando las cosas se hacen bien.

Tenemos que mencionar que durante el proceso de análisis, uno de los problemas que hemos encontrado tras la finalización de algunas de las partidas es que no se nos sumaban los puntos de experiencia conseguidos, así como los puntos de fama. Suponemos que se trata de un error puntual, pero que sin duda se trata de algo molesto, más si el resultado de la partida ha sido lo suficientemente bueno.

En lo que respecta a su apartado gráfico, encontramos luces y sombras. Por un lado están las cinemáticas, que serán muy escasas durante el juego teniendo en cuenta que no existe un hilo argumental que seguir, pero que a pesar de ello, han sido recreadas de una forma soberbia, con un cuidado que desborda calidad por los cuatro costados. Sin embargo, no consigue dejarnos el mismo sabor de boca el acabado técnico del juego en sí, ya que a pesar de ser un título exclusivo para consolas de nueva generación y PC, éste no ha sabido aprovechar al máximo las bondades de estas máquinas, con unos gráficos que por momentos se pueden llegar a sentir un poco desfasados. A pesar de todo, no podemos negar que la recreación de algunos de los escenarios, así como las explosiones y la destrucción de los entornos, ha sido llevada a cabo de una forma bastante satisfactoria, y todo cuanto nos rodea reacciona a nuestras acciones y movimientos de la forma que cabría esperar.

Sin duda, el mejor apartado del título recae, como viene siendo costumbre en Ubisoft, en su apartado sonoro, destacando por su gran doblaje al castellano. Además, los efectos de sonido son un apartado que en esta ocasión cobran un sentido especial, ya que escuchar todo cuanto nos rodea se convierte en algo fundamental para saber cómo está actuando nuestro adversario. Bastará con prestar un poco de atención para saber cómo de cerca se encuentra el adversario, o si por el contrario, éste está intentando abrirse hueco a través de una pared por la que no esperábamos su llegada.

Rubén Moyano


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Valoración final

Gráficos: Es, posiblemente, el apartado más desaprovechado en Rainbow Six: Siege. No podemos decir que se trate de un título con problemas técnicos, al contrario. Pero sí nos hemos sentido un poco decepcionados, más si tenemos en cuenta las posibilidades de las actuales máquinas.

Jugabilidad: Ubisoft ha querido alejarse, de una forma soberbia, de los tradicionales juegos de acción en primera persona, para dar paso a un título en el que acción táctica es la verdadera protagonista. La variedad de personajes y, sobre todo, las distinciones entre cada uno de los agentes, hace que usar uno u otro personaje en cada misión sea una experiencia totalmente diferente.

Sonido: Es sin lugar a dudas el mejor apartado del título, destacando por un lado su sobresaliente doblaje al castellano, marca de Ubisoft, y por otro lado los geniales efectos de sonido, que permiten situarse en el escenario de una forma soberbia.

Duración: 10 mapas iniciales y tres modos de juego. Puede parecer escaso, pero confiamos en que Ubisoft, como ya ha prometido, alargue la vida del título con nuevos contenidos. Y lo mejor de todo es que serán gratuitos, tanto los mapas, como los nuevos agentes. A pesar de lo que pueda parecer, es complicado caer en la monotonía con el juego, ya que cada situación puede ser resuelta de forma diferente, y es ahí donde radica la grandeza de Rainbow Six: Siege.

Conclusión:
Lo podemos afirmar sin miedo a equivocarnos: Rainbow Six: Siege es un soplo de aire fresco a los tradicionales shooters en primera persona. Aquí se deja a un lado la acción sin motivos, para dar paso a los movimientos pensados al milímetro, la cooperación y, por supuesto, la diversión. Rainbow Six ha vuelto con un cambio de aires que le sienta de maravilla, aunque es complicado decidir si es mejor el cambio actual, o decantarse por el pasado de la franquicia. En este caso, es el jugador el que tendrá que tomar la decisión.
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Juan Montes

Comunicador y apasionado de los videojuegos de aventuras, rol y plataformas. Crecí junto a un marsupial y blandiendo la llave espada; ahora acompaño a cazarrecompensas, asaltatumbas y luciérnagas con la misma pasión.

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