Plataformas retro y en 3D

Aunque en los últimos años ha perdido -por así decirlo- algo de fuelle, la conocida mascota de Ubisoft, Rayman, sigue siendo un personaje con cierto prestigio dentro del sector. Y dicha mascota no ha querido perderse la puesta de largo de la nueva Nintendo 3DS.

Hace ya mucho tiempo, Rayman debutó en la consola Jaguar. Y su estreno supuso una pequeña revolución dentro del género de las plataformas, dominado por aquel entonces por Mario (bueno… ¡más o menos como ocurre en nuestros días!) e incluso Sonic. Dado su éxito el título fue editado más tarde para otras plataformas y, tiempo después, fue lanzada su continuación. ¿Y a cuento de qué viene esto? Pues que dicha continuación, Rayman 2: The Great Escape, es justamente el juego que sirve de base para esta aventura de Nintendo 3DS.

Orígenes plataformeros

Todos aquellos que disfrutamos de Rayman 2 (ya sea en PSOne, Nintendo 64, PC o Dreamcast) ya sabe lo que va a encontrarse en este Rayman 3D, dado que ambos títulos son casi idénticos.

Así las cosas, en este título debemos guiar a la mascota por mundos multicolor repletos de enemigos, secciones plataformeras y personajes a los que rescatar, los Lums. ¿Y qué debemos hacer en cada nivel? Pues lo que se tercie. La diversidad de situaciones que nos hace encarar esta aventura sigue resultando bastante digna de elogio aún después de más de una década desde su estreno. Y es que tan pronto estamos saltando de una plataforma a otra como interactuando con algún objeto (o incluso personaje) de los fondos o resolviendo algún puzle sencillo. Y no sólo eso, ya que el título también presenta sus momentos de acción e incluso algunos minijuegos trepidantes.

El control del personaje es bastante simple y, aún así, Rayman es capaz de realizar un amplísimo número de acciones. Caminar, correr, nadar, montarse en cohetes, saltar, planear, transportar cajas y otros ítems… Sin duda, se trata de un personaje con recursos.

La puesta en escena es donde el título más flojea. Y no porque sea mala en absoluto, sino porque apenas ha evolucionado desde su debut original. Y eso, en los tiempos que corren, pasa factura. ¿Y por qué? Pues porque los elementos se muestran demasiado simples y poligonales, a los fondos les falta detalle, la calidad de las texturas es baja… Eso sí, el juego sigue ofreciendo un profuso colorido y además los personajes gozan de animaciones suaves y bastante cachondas. Además el efecto de profundidad único de esta consola añade algo más de espectacularidad a la acción.

Teniendo en cuenta lo escaso que se muestra el catálogo de juegos de Nintendo 3DS en cuanto a aventuras plataformeras se refiere, Rayman 3D rellena un hueco con bastante dignidad.

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