Directo a portería

En un mundo dominado por FIFA y Pro Evolution Soccer, hay quien todavía se atreve a sacar otras propuestas futboleras. En este caso se trata de un título muy de bolsillo desarrollado por Gameloft.

Gameloft es una compañía famosa por desarrollar juegos para teléfonos móviles y portátiles (sus títulos fueron de lo mejor que en su día pasó por la olvidada N-Gage de Nokia). Pero además de adaptar a portátiles juegos como Splinter Cell o de desarrollar sagas como Asphalt, la compañía también ha apostado de vez en cuando por algún que otro simulador futbolístico. En este caso Real Football, una serie que da el salto a Nintendo DS después de triunfar en los teléfonos móviles.

Sin rodeos

Como es lógico, Real Football 2008 es un juego de fútbol sencillo, nacido para ir al grano. Es decir, que en él no busquéis grandes alardes, sino más bien partidos accesibles para echarse una partida en cualquier parte. Al fin y al cabo con ese propósito nació la serie hace años. Así pues, estamos ante un juego muy fácil de jugar, ya que con apenas unos pocos botones tiramos, pasamos y hacemos todo tipo de acciones. Al igual que sucede en Pro Evolution Soccer, en función de la presión que ejerzamos sobre dichos botones el esférico es lanzado con más o menos fuerza por nuestros jugadores.

Aunque el título cuenta con varios niveles de dificultad, lo cierto es que se trata de un juego bastante sencillo de dominar, en parte porque los rivales no nos ponen las cosas demasiado difíciles. Algo positivo para los más principiantes en el género, pero que puede ser un paseo por el parque para los veteranos. Especialmente a la hora de batir a los porteros. En ese sentido, Real Football 2008 recuerda a los simuladores de la época de los ocho y dieciséis bits, en los que uno era infalible a medida que le pillaba “el truquillo” a la máquina.

Aún así, el juego tiene sus propias características, algunas realmente curiosas. Además de aprovechar la pantalla táctil en algunos aspectos como los penaltis, también hace lo propio con el micrófono de la consola. ¿Y para qué? Pues sorprendente: ¡se puede gritar a los árbitros para presionarles tras una acción polémica! Pero esto tiene su lado peligroso, ya que igual podemos asustarles un poco y que rebajen su castigo para nuestro jugador, que tomarla con nosotros y provocar un mal mayor. Igual que en los partidos de verdad, vaya.

Por lo demás, el juego cuenta con un amplio número de equipos y modos, si bien es cierto que no tiene licencias oficiales. Pero bueno, tampoco es que los jugadores “inventados” sean muy difíciles de reconocer, la verdad. En definitiva, estamos ante un título de fútbol bastante básico y para nada profundo, que simplemente tiene el cometido de colmar las ansias de gol de los usuarios de Nintendo DS.

 

 

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