Acero templado

Haciendo un uso profundo de las posibilidades del control de Wii, Ubisoft nos mete de lleno en el mundo de la mafia japonesa. Y para sobrevivir en este mundo de crimen salvaje, contamos con armas para dar y tomar.

En Red Steel somos Scott Monroe. Un joven que, sin querer, termina involucrándose en el oscuro mundo de los yakuza (es decir, la mafia japonesa). A partir de ese momento su vida se volverá como una película de acción de los años ochenta: llena de venganzas, violencia y mucha sangre.

Un control diferente

Red Steel es, para entendernos, un juego de acción en primera persona, pero con sus propias particularidades. Y la mayor de ellas la encontramos en su control. En el juego manejamos el Nunchak y el mando de Wii de forma muy diferente a lo que es habitual en otros lanzamientos de estilos similares. Con el primero tenemos que realizar casi todo tipo de acciones, mientras que con el segundo marcamos el cursor y decidimos hacia donde nos dirigimos y apuntamos. Un concepto bastante cercano al mostrado en algunos títulos de PC, solo que cambiando el ratón y el teclado por los dispositivos de Wii.

Una vez entendido el control, lo cual puede llevarnos un poco de tiempo, el juego nos permite usar un buen número de armas distintas, que van desde pistolas y escopetas hasta katanas. Como veis, una mezcla curiosa entre armas de fuego y otras cuerpo a cuerpo, lo cual divide la acción de título.

En cualquier caso, Red Steel es un torrente continuo de acción, con niveles bastante lineales y llenos de enemigos que no dan un segundo de respiro. Para derrotarlos no solo tenemos que tener una buena puntería, sino aprovecharnos de los escenarios y resguardarnos de las balas rivales, especialmente a la hora de recargar nuestras armas.

Por su parte, tanto la historia del juego, presentada mediante constantes cinemáticas, como los propios niveles tienen un estilo muy cinematográfico. Y lo mismo sucede con los personajes y los escenarios. A crear una atmosfera tan profunda ayuda también el doblaje, que ha sido traducido a nuestro idioma y realizado por actores profesionales.

Así pues, nos encontramos ante un juego de acción en toda regla, que ronda aproximadamente las diez horas de duración. Su desarrollo, dividido entre tiroteos constantes y combates a espada (cada uno con un control diferente) resulta trepidante, siempre y cuando se le dé una oportunidad. Hay que tener en cuenta que se tarda un poco en cogerle el truquillo al manejo, por lo que no resulta extraño que durante los primeros niveles llegue a desesperar un poco. Esto y algún que otro contraste de calidad entre escenarios son los únicos puntos negativos que hemos encontrado en la aventura.

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