Velocidad arcade

El clásico de la velocidad de Namco, Ridge Racer, acelera a fondo en una versión diseñada en exclusiva para la nueva consola de Nintendo. ¡Ponte el cinturón!

Ridge Racer, el original, causó sensación en los salones recreativos en 1993. Su excitante estilo arcade y vibrante sensación de velocidad sedujo a muchos jugadores, llevando tiempo después su pasión por la velocidad a otras consolas como la PSOne y demás máquinas de la época. Ahora, casi 20 años más tarde (que se dice pronto) le llega el turno a Nintendo 3DS, que recibe una versión bastante completa de esta veterana serie.

Derrapando sin parar

Como es habitual en la saga, Ridge Racer 3D nos propone carreras frenéticas y excitantes de marcado talante arcade. Eso quiere decir que en cada una de las pruebas los derrapes, los saltos y demás acciones espectaculares están asegurados. Este concepto se aleja de la simulación por completo, ofreciendo una experiencia de juego muy lejana a lo disfrutado en títulos como Forza Motorsport y Gran Turismo, por citar dos ejemplos.

El control es realmente asequible, como corresponde a este tipo de juegos arcade. De hecho, bastan dos botones (acelerar y frenar) para controlar a los vehículos, si bien a esto se añaden otras acciones extra como el uso de turbos. Cualquier jugador puede disfrutar de él desde el primer minuto.

En cuanto a los modos de juego, el título nos ofrece una amplia oferta: Contrarreloj, Carrera, Evento… Sin embargo, el que más vida presenta es el llamado Gran Premio. Y es que nada menos que 150 pruebas diferentes nos aguardan en esta modalidad, es decir, muchas horas de juego. Y aunque al principio los retos en los que nos invita a participar resultan sencillos, a medida que vamos progresando la dificultad crece exponencialmente. Lo bueno es que a medida que ganamos carreras vamos desbloqueando nuevos coches, que presentan diferentes características. Eso sí, conviene señalar que dichos vehículos son ficticios y no se basan en modelos reales. Ya sabéis, es lo que tiene el espíritu arcade sin concesiones…

Técnicamente, Ridge Racer 3D nos ofrece una colección de circuitos bastante interesante. Y dichas pistas atesoran un nivel de detalle importante. Pero lo más destacado es la sensación de velocidad que muestran los vehículos, especialmente desde la perspectiva subjetiva, que es capaz de llegar a despeinarnos. A esto se añade una banda sonora en plan electrónico, que si bien se hace algo machacona a la larga pega bastante con el espíritu del juego. Si no fuera por la ausencia de modo online (sólo es posible jugar localmente a cuatro bandas) estaríamos hablando de una de las mejores entregas de la saga.

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