Adrenalina y goles

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El fenómeno Rocket League sigue extendiéndose entre miles de aficionados de todo el mundo gracias a una adictiva propuesta. Su consagración definitiva entre los grandes videojuegos de la generación llega con su lanzamiento en formato físico en la llamada Collector’s Edition, que analizamos a continuación para decirte todo lo que incluye.

A toro pasado parece sencillo adivinar que sería una buena idea. Coches y fútbol. Pero solo los chicos de la compañía americana Psyonix fueron capaces de verlo. Un terreno de juego, una pelota gigantesca y dos equipos de coches empujando dicho esférico para anotar más tantos que el rival. No vamos a descubriros el fútbol ahora, pero este pequeño estudio lo reinventó el año pasado para el mundo de los videojuegos.

PlayStation 4 y PC fueron las primeras plataformas en recibirlo y luego se unió Xbox One. 18 millones de usuarios después, llega la versión definitiva de este título, en formato físico y bajo el nombre Rocket League: Collector’s Edition. Pese a que muchos ya conocen en qué consiste el juego lo repasaremos brevemente antes de meter las manos en harina y ahondar en las novedades de esta edición final del juego de coches y fútbol que ha enganchado a los jugadores de todo el globo.

 

 

Rocket League dispone de diferentes modalidades de juego. A las básicas de exhibición y entrenamiento cabe añadir las dos propuestas principales del programa: el modo temporada y la vertiente online, donde el juego aprovecha todas sus bondades. En las temporadas podremos crear nuestro propio equipo y jugar contra rivales controlados por la inteligencia artificial, aunque nuestro club podrá integrarse por amigos. Podemos decidir el número de jornadas y los equipos que se clasifican para el play-off que decidirá el campeón de liga.

Una vez saltamos al terreno de juego nos encontramos con partidos que pueden ir desde el cara a cara hasta un cuatro contra cuatro. La diversión aumenta conforme hay más tráfico en el estadio. Rocket League se sustenta en unas mecánicas sencillas de aprender pero difíciles de dominar. Podemos acelerar y dar marcha atrás para golpear a la pelota y anotar un gol o bien servírselo en bandeja a nuestro compañero, al mismo tiempo que podemos hacer un paradón sobre la línea de gol. Asimismo, a lo largo del campo encontraremos pequeñas burbujas que recargan nuestra barra de turbo. Su uso nos permitirá llegar más rápido a esa jugada decisiva pero también aplastar a un rival y dejarlo en fuera de juego durante unos segundos.

La técnica a dominar es el salto. Los estadios de fútbol de Rocket League cuentan con bordes por los que la pelota puede ascender creando efectos impredecibles. De nuestros saltos y piruetas por el aire dependerá en muchas ocasiones el destino del partido. Es precisamente este golpeo en el aire el más costoso de dominar y el que es, sin ningún género de duda, el fundamental para dominar el juego.

Los chicos de Psyonix quisieron añadirle mordiente a su título e incorporaron dos nuevas modalidades, cada cual más loca que la anterior. La primera de ellas es un estadio congelado donde se practica el hockey sobre hielo y donde la pelota es sustituida por un enorme disco. La particularidad de este modo es que el disco, al contrario que el balón, raramente se elevará del suelo, por lo que será más complejo superar a los rivales.

Por otro lado tenemos el baloncesto, propuesta algo irregular. Aquí las porterías son sustituidas por canastas en las que debemos anotar el esférico haciéndolo volar. Aunque el juego es divertido, la complejidad que atesora lo hace algo más lento, menos dinámico y, a fin de cuentas, más tedioso que el fútbol original.

Rocket League cuenta con un espectacular abanico de posibilidades a la hora de personalizar nuestro vehículo. Modelo de coche, colores, pegatinas, banderas e incluso el color y forma del humo que dejamos al usar el turbo en el estadio es completamente modificable, lo que permite que nuestro coche tenga un aspecto único. Y es precisamente en este apartado donde aparecen las novedades de la Collector’s Edition.

La versión física del videojuego incluye los tres DLCs lanzados, a saber: Supersonic Fury, que nos otorga dos coches (Dominus y Takumi) y diferentes complementos para modificar nuestro vehículo; Revenge of the Battle-Cars, que ofrece otros dos coches clásicos (Scarab y Zippy) y un buen número de herramientas de personalización; y Chaos Run, que introduce otros dos nuevos vehículos (Ripper y Grog) y más complementos muy del estilo Mad Max: Furia en la carretera.

Asimismo, esta versión física nos ofrece acceso anticipado al contenido Neo Tokyo, que incluye un nuevo estadio gratuito de estilo futurista con luces de neón y gigantescos rascacielos. Del mismo modo también tendrás a tu disposición algunos vehículos adicionales antes de tiempo. Estos coches, una vez disponibles para todos los jugadores de Rocket League, tendrán precio individual, por lo que solo los compradores de la Collector’s Edition los tendrán sin coste adicional.

Rocket League presenta un apartado gráfico más que notable, con un nivel de definición estupendo, una resolución a 1080p y una estabilidad magnífica gracias a los 60 frames por segundo que en rara ocasión disminuyen. Finalmente, si te haces con esta versión física también conseguirás una litografía exclusiva. Si eres un fan acérrimo de Rocket League o todavía no has disfrutado de la obra de Psyonix esta es tu edición.

Joel Castillo

Jugabilidad: Rocket League hace gala de pocos controles, por lo que es accesible a cualquier jugador. No obstante, si deseas destacar deberás dominar las mecánicas de los más grandes jugadores de este auténtico fenómeno. Divertido, desenfrenado y mucho más en compañía.

Gráficos: Sin ser un videojuego de alto presupuesto, el título de Psyonix cumple a la perfección en este apartado, donde lo más destacado es su alta resolución y su estabilidad, muy importante teniendo en cuenta el tipo de título que es.

Sonido: Temas musicales roqueros y cañeros en el menú principal y sonidos de acelerones, choques, jaleo y goles en la disputa de los partidos. No se puede pedir más.

Duración: La diversión que te produzca el videojuego marcará su duración. Si te gusta es infinito. A las diferentes modalidades y al inacabable modo multijugador cabe añadir las secciones de hockey hielo y baloncesto. Tampoco debemos descartar que Psyonix se anime a lanzar alguna nueva modalidad.

Conclusión: Uno de los grandes fenómenos del pasado año regresa más potenciado que nunca. Los amantes de las versiones físicas estarán de enhorabuena, pero también aquellos que desean tener todos los contenidos adicionales dentro de un disco. Rocket League Collector’s Edition ofrece todo lo bueno de la adictiva propuesta de Psyonix incrementada con añadidos que no deberías perderte. Un imprescindible si eres fan del deporte o la conducción. Y aunque no lo seas, también.

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Además de fútbol, Rocket League cuenta con modos de hockey hielo y baloncesto.

Juan Montes

Comunicador y apasionado de los videojuegos de aventuras, rol y plataformas. Crecí junto a un marsupial y blandiendo la llave espada; ahora acompaño a cazarrecompensas, asaltatumbas y luciérnagas con la misma pasión.
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