Análisis de Saber es poder – ¡A concursar!

En los últimos días hemos tenido la ocasión de sumergirnos en algunos de los títulos de lanzamiento del sistema PlayLink, un proyecto que busca aunar PlayStation 4 con el smartphone de los jugadores. Es el caso de Intenciones ocultas y Planet of the Apes: Last Frontier, dos películas interactivas que han aprovechado, en mayor o menor medida, las posibilidades de interacción que supone disponer de un teléfono móvil como herramienta de juego.

Sin embargo, nadie ha sido capaz de sacar el mismo partido de PlayLink que Wish Studios, estudio responsable del desarrollo de Saber es poder. Se trata de un concurso al más puro estilo Buzz! en el que hasta seis usuarios pueden enfrentarse en frenéticas rondas de preguntas, que deberán abordar empleando la pantalla táctil del móvil mientras prestan la máxima atención al televisor. Se trata de un videojuego exclusivo de PlayStation 4 que hemos podido probar y del que, por supuesto, te ofrecemos nuestras impresiones a continuación.

Es posible que, en los últimos años, hayas echado en falta propuestas familiares estilo Buzz!, una franquicia que hizo acto de presencia en diversas plataformas de Sony con un éxito considerable. Si es así, te alegrará saber que el famoso concurso de preguntas ya tiene sucesor en PlayStation 4. Se trata de Saber es poder, un título de corte similar que ha desarrollado Wish Studios en colaboración con Sony y que, el pasado 22 de noviembre, aterrizaba en la consola de actual generación de la compañía como parte del catálogo de PlayLink.

Este sistema de juego invita al jugador a utilizar su propio teléfono móvil en lugar del mando, que queda relegado a un segundo plano e incluso descartado en favor de los smartphone. De esta manera, títulos como este son capaces de albergar un número considerablemente mayor de jugadores y, al mismo tiempo, pueden incluir una serie de mecánicas impensables en una sola pantalla. No obstante, el televisor sigue siendo fundamental como eje central de la acción pese a que, constantemente, el jugador deba recurrir a su smartphone.

Una vez iniciado el juego, los usuarios deben unirse a la partida y elegir a su personaje, al que pueden personalizar fotografiándose a sí mismos. Acto seguido, el presentador iniciará la correspondiente introducción y dará paso a la primera pregunta tras la selección del tema por parte de los jugadores. El sistema pondrá ante nosotros varias puertas, cada una de ellas con temáticas como “deportes”, “videojuegos”, “música”, “ciencia” o “películas” e incluso con opciones más concretas, como “británicos”, “luz” o “tormentas”, que nos depararán cuestiones de lo más curiosas.

Tras jugar varias partidas, parece obvio que el título cuenta con una biblioteca lo suficientemente amplia como para mantenernos ocupados durante largo tiempo. De esta manera, resultará extraño toparse con la misma pregunta, un aspecto a agradecer en videojuegos de estas características. Tras completar la primera pregunta cabrá enfrentarse a dos más antes de acceder a la prueba final de cada ronda, en la que cabrá unir autores con novelas, directores con películas o relacionar diferentes partes de una canción.

Las opciones son múltiples y será necesario disputar unas cuantas partidas para conocer todas las alternativas. Antes de acceder al último desafío del concurso, los participantes deberán completar tres de estas rondas de preguntas. Hecho esto, los puntos de cada usuario serán los que determinen la posición en la que se encuentra cada uno en la pirámide final. Dependiendo del éxito al responder las preguntas, cada jugador se situará más o menos cerca de la parte superior, que determinará al ganador.

Una vez en la pirámide cabrá responder a nuevas preguntas, en las que la rapidez será más importante que nunca. Dependiendo de la agilidad para responder correctamente, cada participante ascenderá uno o más escalones hasta que uno de ellos llegue a la cima y se proclame campeón. Sin embargo, no resultará tan sencillo como pudiera parecer a simple vista, dado que cada ronda de preguntas contará con sus correspondientes “jugadas de poder”. Son una serie de habilidades que cada jugador podrá lanzar a otro cuando se disponga a contestar a una cuestión en su smartphone.

Si uno utiliza el poder “mordisquitos”, el usuario afectado verá cómo unos diminutos monstruitos se comen parte de las letras de la respuesta, complicando enormemente la elección y, además, ralentizándole con la consiguiente pérdida de puntos. El “hielo”, por ejemplo, congelará las opciones y el jugador deberá picar con el dedo en su móvil, mientras “pegote” cubrirá las respuestas con manchas y cabrá limpiarlas con el dedo para poder leerlas. Aunque es un complemento divertido, en ocasiones resulta frustrante enfrentarse a una pregunta con este tipo de contraprestaciones, que además no pueden deshabilitarse.

Este es, seguramente, el único aspecto negativo de Saber es poder, que no permite ningún tipo de modificación ni personalización por parte del jugador. Las rondas serán siempre las mismas y, a excepción del número de usuarios (seis como máximo), las partidas nunca diferirán de lo establecido por los desarrolladores. En un título de estas características, sería deseable que las rondas pudieran ajustarse a las preferencias de los participantes o, en todo caso, a la duración requerida en el momento de jugar la partida. No obstante, la configuración estándar resulta equilibrada tanto en tiempo como en las rondas de preguntas y pruebas.

En cuanto al apartado sonoro, Saber es poder se presenta completamente traducido al castellano, tanto en textos como en lo relativo al doblaje. Como añadido, Sony ha contado con la participación del cómico Dani Mateo para prestar su voz al presentador del concurso, un fichaje que agradecerán los fans del humorista. Respecto a los gráficos, nos encontramos ante un título solvente que hace uso de un estilo cartoon y de un llamativo apartado artístico que favorece enormemente el resultado final.

Javier Castillo

JUGABILIDAD: Se trata, probablemente, del videojuego que mejor se adapta a las posibilidades de PlayLink por el momento. El smartphone no solo se convierte en una herramienta muy útil durante las partidas, sino en una absolutamente necesaria para enfrentarse a las preguntas de Saber es poder. Simplemente echamos en falta opciones de personalización que permitan adaptar el concurso a las condiciones cada sesión de juego.

GRÁFICOS: Los gráficos no juegan, en esta ocasión, un papel ni mucho menos relevante más allá del cuidado apartado artístico del que hace gala el título. Mediante un estilo visual cartoon, los desarrolladores nos introducen en un contexto colorido y de aspecto simpático que nos rodeará durante toda la partida.

SONIDO: Si nos referimos al sonido no podemos obviar la inestimable colaboración de Dani Mateo. El cómico y presentador presta su voz al presentador del concurso, que da paso a cada una de las pruebas de manera muy distendida. El resto de voces y los textos también se encuentran en perfecto castellano, una buena noticia dada la agilidad con la que cabe afrontar cada pregunta.

DURACIÓN: Las partidas constan siempre de las mismas fases: tres rondas de tres preguntas con sus respectivas pruebas y el desafío final de la pirámide. Dependiendo de los participantes, la sesión se extenderá al menos hasta los veinte minutos, aunque resulta imposible concretar una extensión exacta dado que el último reto puede alargarse de manera considerable.

CONCLUSIÓN: Aquellos que echaran en falta un videojuego estilo Buzz! están de enhorabuena. Los concursos de preguntas han vuelto a PlayStation 4 de la mano de Saber es poder, un título que aprovecha a la perfección las posibilidades del sistema PlayLink. Es hora de apartar el mando y echar mano al teléfono móvil, la única herramienta de la que precisará el jugador para disfrutar de rondas de preguntas y pruebas de lo más divertidas. Y lo que es más importante, en compañía de hasta cinco amigos o familiares.

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