Los orígenes del miedo

Las pesadillas más horribles están de vuelta. Regresamos una vez más al terrorífico pueblo de Silent Hill, en este caso en una precuela diseñada a la altura de PSP. ¿Quieres saber cómo comenzó la maldición?

Desde que viera la luz hace ya unos añitos, Silent Hill se ha convertido en una serie casi de culto, que ha aterrorizado y encantado por igual a miles de usuarios amantes de las emociones fuertes. ¿Su última propuesta? Un título portátil que nos desvela cómo comenzó todo en el fatídico pueblo. Pero a veces la realidad es aún más terrible que la imaginación…

Bienvenido al terror

Silent Hill Origins representa una vuelta a las raíces de la serie. De hecho, los primeros segundos del título son un claro homenaje-plagio al original de 1999, con nuestro personaje caminando por la solitaria carretera que da la bienvenida al pueblo. Solo que esta ocasión quien la cruza es Travis Grady, el nuevo protagonista del juego. Un camionero de armas tomar que está a punto de vivir la gran aventura de su vida.

Silent Hill Origins mantiene, ya decimos, la jugabilidad clásica de la saga. Una aventura en tercera persona en la que tenemos que explorar distintas localidades de Silent Hill, el pueblo maldito, resolver puzles y enfrentarnos a un buen número de criaturas horribles. Con respecto a esto último, no cabe la más mínima duda de que estamos ante el personaje más duro de la serie. Travis no se anda con tonterías, y durante la aventura podemos utilizar un buen número de armas diferentes, algunas tan improvisadas como un palo o un cuchillo. De hecho, en algunas ocasiones los monstruos nos atrapan, y tenemos que presionar repetidamente un botón para deshacernos de su amenaza (o perder una gran cantidad de salud).

Pero a diferencia de otros lanzamientos como Resident Evil, Silent Hill Origins no es un título de acción con una ambientación algo oscurilla. Estamos hablando de un juego de terror en toda regla. Es decir, pensado y estudiado para todos aquellos usuarios que quieran pasar miedo de verdad. El juego está plagado de sustos, lugares terroríficos (especialmente cuando visitamos la “otra dimensión” ya clásica dentro de la saga) y una atmósfera cargada y en ocasiones realmente asfixiante.

Todo ello incluyendo unos gráficos bastante cuidados para los límites de PSP. Puede que Silent Hill Origins no esté a la altura de la segunda o tercera parte de la serie, ambas para PlayStation 2, pero no cabe duda de que se trata de un título muy cuidado. Pero lo mejor, una vez más, es la impecable ambientación, que en algunos momentos hace que nos pensemos mucho cruzar una puerta o doblar una esquina. Para alcanzar esta lograda sensación de miedo se ha compuesto una banda sonora (compuesta por Akira Yamaoka) realmente inspirada y “oscura”, que enfatiza cada matiz de la aventura.

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