¿Quién dijo telebasura?

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¿No echan nada que merezca la pena en la tele? Va siendo hora de ponerle un poco de picante… Smash TV te propone un programa de televisión con aquello que todos queremos: pan y circo. O lo que es lo mismo, sangre y muertes a mansalva. ¿Para qué querrías poner Telecinco?

Corrían los primeros meses de la década de los noventa y en España estábamos flipando con aquello de las televisiones privadas. De repente, teníamos programas que ni por asomo habíamos intuido en la televisión pública (qué narices, ¡si hasta había tetas a altas horas de la madrugada!) y una oferta en la que el espectáculo era la llave para llevarse a la audiencia.

Obviamente, los creadores de Smash TV no eran españoles, pero su juego podría haber nacido perfectamente de un brainstorming de ideas entre las recién nacidas teles de aquellos tiempos.

Porque Smash TV nos proponía un arcade altamente adictivo con una premisa muy sencilla: eres un concursante de un programa de televisión en el que el único objetivo es abrirse paso a balazos fase a fase hasta llegar al jefe final. Y así hasta que aguante la maquinaria.

Puede que Smash TV no sea uno de esos juegos que vayan a pasar a la historia del videojuego por sus adelantos técnicos pero, desde luego, es adictivo de narices. La mecánica es muy sencilla: cada nivel ocupa toda la pantalla y tiene cuatro puertas, una en cada punto cardinal, por las que aparecen hordas de enemigos. A partir de aquí, es cosa tuya arreglártelas como puedas para acabar con los enemigos y pasar al siguiente nivel.

Como buen juego pensado para recreativas, tiene una dificultad acorde a su concepción. O lo que es lo mismo, puedes sudar tinta para pasar el primer grupo de pantallas y el primer jefe final. Pero como ya he dicho hace unas líneas, el juego tiene un qué se yo que te hace volver sobre él una y otra vez.

Puede que sean sus power-ups, escasos, puede que sea un control que hace factible poder acabar con una horda de enemigos aunque te veas rodeado en una esquina, o simplemente el hecho de que con cada botón puedes disparar a una dirección del mapa (siempre que tengas cuatro botones en el mando, claro) lo que hace algo más sencillo el juego.

Y, ojo, que no hemos hablado del cooperativo, uno de esos que se hacen imprescindibles para llevar la aventura a buen puerto porque, creedme, no hay dios que pueda enfrentarse a un juego de la dificultad de Smash TV sin ayuda. Además, en Smash TV no había que luchar sólo por sobrevvir, ya que también era importante ir recogiendo premios por el escenario, tarea que se volvía mucho más divertida cuanto tenías que robarle la tostadora o el vídeo de turno a tu compañero.

En definitiva, si os parece que la televisión española actual es para echarse a llorar, recordad que siempre puede haber algo peor… aunque más vale que no lo digamos muy alto, no vayamos a dar ideas a nadie.

Jaume Esteve, colaborador de AlfaBetaJuega

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