Cazador animado

Mientras Nintendo 3DS arranca en todo el mundo, su antecesora aún esconde algún que otro as en la manga. Es el caso de este Solatorobo, un gran desconocido con mucho que ofrecer.

Siempre resulta sorprendente, por mucho que se repita generación tras generación, el hecho de que los juegos que mejor aprovechan cada sistema lleguen al final de su vida comercial. Solatorobo es un buen ejemplo de ello. Un juego de marcado carácter japonés lleno de fantasía, un mundo mágico y unos personajes antropomorfos de dibujos animados.

Un nuevo mundo

En Solatorobo somos Red, el Cazador. Un perro humanoide que se dedica a realizar trabajos de los más diversos tipos. Algo parecido a un aventurero o a un cazador de recompensas. En su piel tenemos que recorrer un mundo formado por islas flotantes que esconden distintas cuevas, ciudades, aldeas y lugares por el estilo, siempre partiendo de un estilo artístico que recuerda a las producciones del famoso estudio Ghibli japonés.

Como buen juego de rol en tercera persona, Solatorobo se compone de misiones. Y es precisamente la variedad de estas uno de los aspectos que hacen especial la aventura.  Misiones que a su vez se dividen en principales (obligadas para avanzar en la historia) y secundarias (opcionales).

Junto al propio Red, el otro gran protagonista del juego es sin duda su Dahak, algo así como un robot gigante que, durante los combates, nos permite agarrar y arrojar a los enemigos. E igualmente resulta imprescindible para alcanzar por el aire diferentes lugares que de otra manera serían inaccesibles sin poder volar. Además, el Dahak puede ir mejorándose de forma progresiva, ya que podemos acceder a su “motor” e ir añadiendo piezas a medida que superamos misiones y capítulos (el juego se desarrolla como si fuera el capítulo de un anime japonés). Pasadas las primeras horas de las veinte que dura la aventura, incluso podemos cambiar su aspecto y sus cualidades, ganando así en posibilidades estratégicas. Es decir, que tenemos que tener muy en cuenta qué atributos del robot queremos potenciar y en qué momento hacerlo.

Además de las tareas principales, el juego también esconde en sus escenarios material extra en forma de imágenes, piezas musicales y vídeos, que requieren de bastante esfuerzo si los queremos recolectar por completo. Y también hay que sumarle otro modo de juego en el que podemos competir con hasta tres jugadores más.

Pero, quizás, el aspecto más sorprendente del juego se su estilo artístico, que parece totalmente sacado de una serie de dibujos animados. Lo cual no es sorprendente, ya que los preciosistas gráficos han corrido a cargo del estudio Madhouse, autores de películas de animación de culto, como Wicked City o Ninja Scroll.

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