Análisis de Sonic Forces – El regreso tridimensional de un icono

El pasado mes de agosto aterrizaba en PlayStation 4, Xbox One, Nintendo Switch y PC un videojuego que, inmediatamente, atrajo el interés de los fans más veteranos de la franquicia. Nos referimos a Sonic Mania, que recuperaba la esencia de las entregas clásicas de la saga a través de un diseño de niveles basado, generalmente, en los escenarios más recordados de la serie. Además, incorporaba una serie de novedades tanto en lo jugable como en los niveles bonus, que se convertían en uno de los añadidos más sorprendentes del juego. 

Con el objetivo de retomar las aventuras modernas del icónico erizo, Sonic Team ha estrenado ahora Sonic Forces, una propuesta orientada a explorar la jugabilidad tridimensional que ya pudimos ver en anteriores entregas. No obstante, el videojuego ha introducido diversos cambios que, por supuesto, comentaremos con todo lujo de detalles en el análisis que hemos podido realizar tras completar cada uno de los niveles en PlayStation 4 Pro. Cabe destacar que el juego también se encuentra disponible en Xbox One, en la consola híbrida de Nintendo y en ordenadores, por lo que cualquier jugador tendrá la oportunidad de reencontrarse con uno de los personajes más populares de la historia del videojuego.

La vertiente moderna de la franquicia está de vuelta con Sonic Forces, un título inspirado en anteriores entregas de la saga aunque con novedades suficientes para atraer a los usuarios de la actual generación de consolas. También a los más veteranos, dado que el equipo de Sonic Team ha incluido tanto a una versión actual del erizo como a un Sonic clásico más limitado en lo que a movimientos se refiere que, sin embargo, permitirá enfrentarse a diversos niveles de un modo más próximo a la experiencia original de la saga.

La principal novedad es, en cualquier caso, la inclusión de un personaje totalmente personalizable que el jugador deberá diseñar tras completar el primer nivel de la aventura. A través de un editor, cabe seleccionar la apariencia general del avatar e incluso escoger una de las animaciones sugeridas por los desarrolladores. Una vez realizado este paso, habrá llegado el momento de incorporarse al resto de personajes en una historia que servirá como nexo de unión entre los diferentes escenarios presentes en el juego. En total, treinta niveles entre los que hallaremos diseños inéditos además de revisitaciones de títulos anteriores.

En todos de ellos, los responsables del videojuego han tratado de combinar fases en tres dimensiones, también desde una perspectiva lateral en algunas fases, además de instantes donde el avance solo es posible en dos dimensiones. La capacidad para cambiar entre una opción y otra es, precisamente, uno de los puntos fuertes de Sonic Forces, que fusiona de manera convincente el pasado y el presente de la franquicia mediante una construcción de niveles generalmente acertada.

Lamentablemente, la jugabilidad no siempre se adapta al diseño de los niveles como cabría esperar. La introducción de un turbo, que Sonic podrá utilizar cuando el indicador correspondiente se vaya llenando, facilita excesivamente el avance del jugador por el escenario. La espectacularidad del entorno, los enemigos y el resto de elementos con los que interactuar desaparecerán de un plumazo mientras el usuario apriete el botón en cuestión o, bien, hasta que la disposición del escenario nos impida avanzar en línea recta.

Pese a que los desarrolladores parecen haber introducido esta acción para dinamizar el avance del personaje, lo cierto es que puede favorecer que un nivel se complete de forma casi automática, rompiendo la magia propia de os videojuegos Sonic. Si a ello le sumamos algunos fallos en el control del personaje, que en algunos momentos caerá al vacío o perderá los anillos sin que el jugador sepa muy bien qué es lo que ha ocurrido, la experiencia puede volverse algo frustrante en ciertas fases pese a que, en líneas generales, resulta innegablemente satisfactoria.

Afortunadamente, el usuario cuenta con una serie de mecánicas que le permiten progresar de formas muy variadas. La personalización no solo se hará patente en el proceso de creación del avatar, sino a lo largo de la aventura. Además de rebotar contra paredes y elementos varios, el personaje puede enfrentarse a los enemigos lanzándose contra ellos o sirviéndose de diferentes armas que irán desbloqueándose paulatinamente. Podremos quemarlos con una especie de lanzallamas, transformarlos en cubos o teletransportarnos para sorprenderlos de maneras de lo más imaginativas. 

También podrá modificarse el aspecto del avatar con otros objetos de personalización, como el descargable de Persona 5, que afectarán a su vestimenta y que servirán para diferenciar al personaje del resto. Este sistema de progresión y recompensas es, al margen de lo meramente estético, uno de los añadidos más interesantes en favor del rejugado de la aventura. Puesto que la historia se extiende entre las cuatro y las cinco horas incluyendo las secuencias cinemáticas, resulta necesario prolongar la diversión con opciones como esta, que nos invitarán a mejorar nuestras marcas y a conseguir todos los anillos de los niveles que ya hayamos superado.

En ese sentido se halla también el DLC Episodio Shadow, que nos permitirá acceder a una nueva parte de la aventura presentada como precuela. Una vez concluida la historia principal tendremos la oportunidad de seguir disfrutando de las mecánicas aprendidas a lo largo de los niveles junto a Shadow, que se sumergirá en otros tantos niveles con una trama adicional como telón de fondo. Nuevamente, la historia no será más que un vehículo entre niveles que, en cualquier caso, cumplirá su función mientras completamos los diferentes escenarios.

Por su parte, el apartado visual no resulta especialmente destacable en lo técnico, tal y como nos permiten apreciar las secuencias de vídeo introducidas como parte de la historia. Algunos de los niveles, no obstante, lucen especialmente bien a consecuencia de un excelente trabajo de iluminación y de atención por el detalle. La fluidez, que se mantiene en los sesenta frames por segundo durante la partida, favorece además la sensación de fluidez y velocidad que el equipo de Sonic Team ha querido mantener en esta nueva entrega de la franquicia.

La interfaz ha sido, además, traducida al castellano, algo que también se ha trasladado al apartado sonoro, que cuenta con diálogos interpretados en nuestro idioma con el fin de que el usuario pueda seguir la historia con las máximas garantías incluso en la exploración de los niveles. Tampoco podemos olvidarnos de la banda sonora, muy presente en la aventura tanto con melodías como a través de temas cantados, que también forman parte del fondo musical que siempre acompaña al jugador.

Javier Castillo

JUGABILIDAD: Sonic Forces combina hábilmente escenarios en tres dimensiones, en 2.5D y en scroll lateral, ofreciendo así una variedad considerable en lo referente al diseño de niveles. Sin embargo, el control del personaje no es siempre óptimo y, en algunas ocasiones, acaba resultando demasiado acelerado para apreciar las posibilidades del entorno diseñado por el equipo de Sonic Team.

GRÁFICOS: Pese a que no nos hallamos ante un apartado gráfico de referencia, algunos de los niveles lucen espectacularmente bien debido a una cuidada iluminación y un uso muy atractivo del color. Es en las secuencias cinemáticas donde más se aprecian, aún con el estilo cartoon, las diferencias con otros títulos de la actual generación de consolas.

SONIDO: El videojuego cuenta con doblaje a múltiples idiomas, entre ellos castellano. De este modo, cualquier usuario podrá seguir los diálogos sin mayor inconveniente dado que, muchos de ellos, tienen lugar en la avance por los diferentes escenarios. Además, Sonic Forces cuenta con una banda sonora muy presente que incluso hace gala de temas cantados.

DURACIÓN: La aventura podrá mantenernos ocupados entre cuatro y cinco horas si incluimos las secuencias cinemáticas. No obstante, si el objetivo del jugador es conseguir cada una de las recompensas presentes en los niveles, quizás requiera unas cuantas horas más para explorar a fondo cada uno de ellos. Como cualquier título de la franquicia es, además, completamente rejugable.

CONCLUSIÓN: La nueva entrega de Sonic se esfuerza por integrar fases tridimensionales con momentos donde el avance lateral cobra el máximo protagonismo. Además, la inclusión de un avatar creado por el usuario puede suponer una interesante novedad para aquellos que siempre gustan de personalizar algunos de los elementos de la aventura. Sin embargo, el diseño de niveles no siempre casa con la jugabilidad de los diferentes personajes, que sin embargo, lucen de manera muy llamativa gracias a un cuidado apartado artístico. Pese a que los fans del Sonic moderno quedarán en general satisfechos con lo nuevo de Sonic Team, los más veteranos seguirán prefiriendo, muy probablemente, propuestas como Sonic Mania, mucho más sólidas y coherentes con el espíritu de la franquicia.

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