Análisis de Sonic Mania – Reinventando un clásico

Mientras los fans continúan aguardando la llegada de Sonic Forces, que aún no ha dado a conocer su fecha de lanzamiento definitiva, SEGA está a punto de estrenar una propuesta dedicada a aquellos que disfrutaron de las primeras entregas del erizo más famoso de las consolas. Se trata de Sonic Mania, que aterrizará mañana mismo en PlayStation 4, Xbox One y Nintendo Switch, aunque será en las dos primeras plataformas donde también vea la luz con una llamativa edición coleccionista física. 

Los usuarios de PC deberán esperar, sin embargo, hasta el próximo 29 de agosto para sumergirse en este viaje retro junto al popular personaje, por lo que apenas   transcurrirán dos semanas entre ambos lanzamientos. Aunque será a continuación donde expongamos los elementos más destacables del videojuego, los interesados en su adquisición deben saber que Sonic Mania no es más (y tampoco menos) que una reinvención de las primeras entregas de la franquicia.

Un retorno al pasado en el que los desarrolladores, que han mantenido el apartado visual y el estilo artístico intactos, no se han limitado a trasladar la experiencia a las nuevas consolas, sino a reinterpretarla de la manera más original posible con el objetivo de sorprender incluso a los seguidores más acérrimos de Sonic. Sin más dilación, te invitamos a leer nuestras impresiones del juego en su versión de PlayStation 4, donde ocupa un total de 211,29 megas en el disco duro de la máquina.

Con lo primero que se encontrará el jugador en Sonic Mania es con una elaborada secuencia animada en la que podrá ver a Sonic, junto Tails y Knuckles, adelantando la presencia de algunos de los villanos a los que deberá enfrentarse a lo largo de la aventura. Esta llamativa introducción es toda una declaración de intenciones dado que el estilo de dibujo nos traslada, inevitablemente, a los comienzos de la franquicia en plena década de los 90. Ese es, precisamente, el objetivo de un videojuego que tratará de homenajear y al mismo tiempo reimaginar los inicios de la saga en cada uno de sus niveles.

No obstante, primero cabrá escoger al personaje con el que queramos vivir la experiencia. El usuario puede decantarse por Sonic, por los mencionados Tails y Knuckles o por la combinación de Sonic y Tails. Si nos decantamos por los últimos, podremos beneficiarnos de los golpes fortuitos que nuestro acompañante dará a los rivales al seguirnos de manera automática, convirtiendo a esta pareja en la opción más práctica.

Al margen del protagonista seleccionado, el usuario se sumergirá en una serie de niveles que le traerán gratos recuerdos de los inicios de la saga. Aunque algunos se mantienen de forma prácticamente íntegra, otros han sufrido algunos cambios de peso con el objetivo de sorprender al jugador. Este es, justamente, el aspecto diferencial de Sonic Mania respecto a los títulos que ha tomado como base. No nos hallamos ante un mero recopilatorio, sino ante una original reinterpretación de los niveles que tanto éxito tuvieron en el pasado.

De hecho, a lo largo de la aventura tendremos la ocasión de transitar escenarios completamente nuevos o que, dadas las modificaciones en algunas de sus secciones más representativas, podrían parecerlo en un primer vistazo. En este sentido o recuperado se han introducido una serie de mecánicas que los jugadores podrán descubrir conforme avancen en la aventura. Una de ellas es, por ejemplo, la tirolina a la que el personaje puede sujetarse para desplazarse por el escenario.

Por otra parte, los desarrolladores han diseñado pantallas de bonificación en tres dimensiones a las que el usuario podrá acceder frecuentemente a través de cualquiera de los niveles disponibles en el juego. El primer tipo de bonus introduce al protagonista en un escenario 3D repleto de esferas de color azul, rojo y amarillo. Para obtener la mayor cantidad de puntos posible, el jugador debe capturar las de color azul, evitar pasar por encima de las segundas y utilizar las amarillas como trampolín, pues otorgan la capacidad de saltar.

La otra bonificación, también de estilo retro y con movimiento en 360 grados, introduce al usuario en una especie de circuito en la que la velocidad del personaje aumentará progresivamente mientras intenta hacerse con cuantas más esferas mejor. La dificultad radica en el tiempo, que únicamente podremos ampliar si recolectamos los anillos distribuidos en el escenario. Ambos tipos de pantallas recuerdan a los bonus de Sonic CD y Sonic 3, aunque con algunos cambios respecto a los que podíamos encontrar en aquellos videojuegos.

De este modo, vuelve a evidenciarse el interés de SEGA por reimaginar niveles, mecánicas y demás elementos de los orígenes de la franquicia, que en Sonic Mania alcanzan su mayor expresión. En cualquier caso, el usuario podrá disfrutar también de otras modalidades ajenas a la aventura principal, como es el caso del modo Crono. Se trata de una modalidad contrarreloj en la que cada personaje seleccionable cuenta con su propia tabla clasificatoria. ¿La razón? Cada uno de ellos goza de sus propias habilidades, por lo que los tiempos podrán diferir enormemente entre unos y otros.

Mientras Sonic es capaz de poner en práctica las capacidades que todos conocemos, como la de desplazarse girando a gran velocidad, Tails puede elevarse y volar cual helicóptero haciendo uso de su cola. Por su parte, Knuckles es un experto en cuestiones de escalada que tampoco pone reparos a la hora de planear en el aire tras caer desde una gran altura. Dadas estas diferentes entre ellos, los niveles variarán ligeramente para adaptarse a cada uno de sus estilos y conformando, de esta manera, una mejor experiencia.

Aquellos que deseen disfrutar de Sonic Mania junto a otro jugador y en local, podrán acceder al modo Competición, que posibilita los enfrentamientos contrarreloj entre dos usuarios en una misma consola. Como en la opción jugable anterior, los niveles disponibles para competir dependerán de aquellos que hallamos desbloqueado en el modo principal del videojuego, de modo que la conclusión de la aventura es más que recomendable antes de sumergirse en esta opciones de carácter secundario.

Cabe destacar también las diferentes opciones de imagen que SEGA ha introducido en Sonic Mania. Nuevamente con la intención de apostar por un aspecto retro, el jugador podrá seleccionar las opciones “TV nítida” o “TV suave” para activar la aparición de las clásicas líneas que podíamos ver en los televisores antiguos mientras jugábamos a videojuegos clásicos como los que homenajea este título. No obstante, aquellos que prefieran una imagen estándar podrán decantarse por las opciones “sin filtro” o “limpio” y desechar estos efectos adicionales.

Tampoco podemos obviar el trabajo llevado a cabo en el apartado sonoro. Del mismo modo que algunos niveles han visto modificadas varias de sus secciones, las clásicas piezas musicales de la saga también se han alterado para la ocasión. De este modo, y a lo largo de la aventura, el jugador tendrá la ocasión de descubrir temas completamente nuevos o, al menos, con cambios sustanciales respecto a la banda sonora original en la que se inspira.

Javier Castillo

JUGABILIDAD: En términos jugables, Sonic Mania se ha mantenido intacto respecto a los videojuegos en los que se ha inspirado. Sin embargo, a lo largo de la aventura descubriremos una serie de mecánicas, y también pantallas de bonificación, creadas específicamente para el videojuego que nos ocupa.

GRÁFICOS: Los desarrolladores han trasladado el aspecto visual de las primeras entregas de la franquicia e incluso han incluido diversas opciones para variar la imagen en este sentido. De este modo, aquellos que lo deseen podrán activar un filtro para simular la imagen de los televisores antiguos.

SONIDO: La banda sonora también ha sido reinterpretada para ajustarse a los nuevos escenarios de Sonic Mania. De este modo, podemos descubrir nuevos temas musicales mientras avanzamos por los reestructurados niveles del juego. Cabe destacar, además, la completa traducción al castellano de los menús.

DURACIÓN: Dependiendo de la destreza y del conocimiento de los niveles originales por parte del usuario, el videojuego será capaz de mantenernos entretenidos durante varias horas. Sobre todo si tenemos en cuenta los modos adicionales como el Crono o el Competición.

CONCLUSIÓN: Sonic Mania es el videojuego que los fans del icónico erizo estaban aguardando desde hacía tiempo. No estamos ante una nueva entrega de la vertiente moderna de la saga, sino ante un homenaje a los videojuegos clásicos de la franquicia de SEGA. Los desarrolladores han recuperado los niveles más míticos de los videojuegos originales y, a partir de ahí, reimaginado cada uno de ellos hasta diseñar una aventura tan sorprendente como satisfactoria que no debería perderse ningún seguidor del personaje.

 

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Las pantallas de bonificación han sido diseñadas en tres dimensiones.

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