Triple tirabuzón

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Tras llevar a la Mega Drive a un nuevo estadio con Sonic The Hedgehog y superarse con Sonic 2, Sega demuestra que está en estado de gracia al brindar a su público por todo lo alto Sonic The Hedgehog 3, uniendo las fuerzas de sus principales efectivos norteamericanos y japoneses.

Sonic y Mega Drive es un dúo inseparable por buenos motivos, pero el principal de ellos es que brindó a la máquina varios de los mejores juegos de su catálogo. Por algo se le recuerda a Sonic como la competencia directa de Mario en dura pugna por los corazoncitos de los jugadores. Y no había más que ver la sección de correos de las principales publicaciones en kioscos para presenciar verdaderas riñas de patio de colegio entre jóvenes que tomaban partido por uno u otro bando.

Pero a la hora de lanzar su tercera entrega numérica, que no el tercer juego porque había de por medio un Sonic Spinball, y eso si no echamos también al saco a la versión de Puyo Puyo rebautizada como Dr. Robotnik’s Mean Bean Machine, Sega ya sabía que jugaba en casa y que su mascota no era un desconocido. El borrón azul regresaría en loor de multitudes en un lanzamiento coordinado internacionalmente que empezaría por Estados Unidos y seguiría por Europa y, posteriormente Japón con un programa de reservas y un bombo en medios muy poco usual. Sonic The Hedgehog 3 nos iba a mostrar en sus anuncios a un Sonic que corre, salta, rebota, esquía, si nos apuras hasta vuela y no canta y baila porque va muy pillado de tiempo. Y además, enfrente tiene a un misterioso personaje, un animal rojo que parece ser un rival a su altura. Ni qué decir tiene que los jugadores se dejaron llevar por la Sonicmanía.



Después de destrozar la nave volante del doctor Robotnik en Sonic 2, el científico chalado va a parar a una isla flotante donde se encuentra con Knuckles, el guardián de sus codiciadas Esmeraldas del Caos, a quien convence que éstas han sido robadas y que Sonic y Tails son los responsables. Knuckles, que en el fondo es buen tipo pero también crédulo como él solo, muerde el anzuelo y acude a buscar a Sonic para arrebatarle las Esmeraldas, aún en su poder, y dárselas a ese simpático señor de bigote que no parece para nada una mala persona. Pero como Sonic ya se conoce el percal, se tercia de nuevo una carrera a lo largo de seis fases divididas en dos actos contra los nuevos ingenios mecánicos de Robotnik y el pelmazo de Knuckles, que le está haciendo el juego sucio sin saberlo.




Despues de que el desarrollo pasara de Japón a Estados Unidos, pero con la implicación de parte del equipo del Sonic Team responsable de las anteriores entregas, hay ciertos detalles que dan fe de este cambio y que el usuario avispado no deja de notar aunque sea de una manera un tanto discreta. O quizá no tan discreta, porque lo cierto es que este Sonic de Sonic The Hedgehog 3 es más dinámico y radical de lo que nunca antes había sido, como mandan los cánones noventeros de la juventud estadounidense. Como comentábamos, algunos de los ganchos de este juego eran el poder ver a Sonic realizando acciones en las que no le habíamos visto y que le sacan un poco del papel del clásico erizo corredor azulado. Acciones como aparecer más chulo que un ocho sobre la avioneta de Tails para saltar en marcha y, en un momento sorprendente, aparecer hecho un Super Saiyan imbuido del poder de las Esmeraldas del Caos hasta su tropiezo con Knuckles. Es un claro mensaje de que este no es el Sonic que conocías hasta ahora. Es decir, lo es, pero más “echado p’alante”.

Y también su juego tenía un poco de esta personalidad. Mientras en los anteriores Sonics había una cierta armonía entre las fases, sin dejar de introducir nuevos elementos de una a otra, en Sonic The Hedgehog 3 todo parecía impaciente por volar en pedazos en pantalla. Angel Island, la primera de las localizaciones, es bombardeada y quemada de buenas a primeras pasando a convertir un paradisíaco vergel en una sucursal del infierno en la Tierra. Esto es solo un ejemplo, pero hay más en Hidrocity, el siguiente nivel, en el que a Sonic le aguardan trampas, suelos que se desmoronan y torrentes que lo arrastran, y todo ello bajo el agua, con lo mal que se le da, como ya sabemos, la natación al bueno del erizo. Otra particularidad es que tanto estas zonas como las siguientes, Marble Garden, Carnival Night, Ice Cap y Launch Base están conectadas y el juego no sufre con ello cortes tan bruscos como pasar de una localización a otra radicalmente distinta de una manera tan pronunciada, sino que busca que todo fluya de manera más orgánica. Empezar con un terremoto y seguir in crescendo es una máxima de los guiones de cine que en Sonic 3 el Sega Technical Institute parecía tomarse al pie de la letra.

Claro que a nadie le amarga un dulce, y un Sonic 3 más cargadito, con más elementos al alcance, es casi lo que tocaba. Para empezar, Sonic puede ejecutar un nuevo movimiento tras la introducción en Sonic 2 del Spin Dash. Ahora, en pleno aire, Sonic puede aprovechar el giro para lanzar un ataque cercano con el que destrozar objetivos que se encuentren a su alcance en ese momento. Además, por primera vez cuenta con escudos elementales, que a semejanza de sus predecesores le siguen protegiendo del primer impacto recibido, pero que según su naturaleza le confieren algunas habilidades. El escudo de fuego hace que Sonic pueda andar sobre la lava candente y lanzarse en horizontal en pleno aire envuelto en una bola de fuego para atacar. El escudo de agua, envuelve a Sonic en una burbuja que le permite, ya era hora, respirar bajo el agua, así como rebotar como si estuviera dentro de una enorme pelota. Y el escudo eléctrico, además de brindar otro ataque en pleno salto, actúa como imán de anillos y protege contra el daño de su misma naturaleza. Pero por definición, el escudo eléctrico y el de fuego se cancelan al contacto con el agua.



No pasa nada, porque Sonic sigue disponiendo de sus trucos de siempre. Con 100 anillos recogidos obtiene una vida adicional, y los monitores dispersos por el juego le otorgan más anillos, vidas, velocidad e invulnerabilidad temporal, además de los mencionados escudos. Lo que cambia en esta ocasión es el mecanismo de las fases de bonus, que ahora están escondidas por el mapeado, con varios puntos de acceso dentro de un mismo nivel y que ponen a Sonic a correr sobre una enorme esfera tocando otras más pequeñas de color azul y evitando las rojas. El éxito concede una de las Esmeraldas del Caos, y reunidas las 7 y con 50 anillos en su poder, Sonic puede transformarse en Super Sonic al liberar su poder, aunque al precio de consumir anillos conforme siga en este estado.

El apartado técnico de Sonic 3, como prácticamente todos, es impecable. Es de los juegos que presenta mejor aspecto en Mega Drive, usando trucos gráficos que otros desarrolladores seguramente hubieran despellejado por conocer, y haciendo gala de una banda sonora maravillosa y una jugabilidad a prueba de bomba. Todo lo que Sonic puede hacer lo hace con un botón, y el nivel de dificultad del juego no es un lastre especialmente alto gracias a la posibilidad de guardar el progreso automáticamente para retomar la partida desde la última zona visitada. Pero aun así, Sonic 3 está incompleto. La revolución de este juego vino cuando poco después supimos de un añadido, un cartucho adaptador titulado Sonic & Knuckles, que no solo convertía Sonic 3 en otro juego pudiendo tomar el papel de Knuckles y su habilidad de trepar y planear, y accediendo a nuevos contenidos, sino que se podía acoplar en Sonic The Hedgehog (sin mucho efecto) y Sonic 2, de nuevo cambiando a Sonic por Knuckles para volver a dar vida a estos títulos.

Dice el dicho que quien mucho corre pronto para. Y para muchos, esta fue la gran época de Sonic, aunque quedaba por llegar Sonic CD. Lo que es innegable es que Mega Drive disfrutó de tres juegos como sendas copas de pino, cada uno en su estilo. Si prefieres el estilo inicial o el gamberrismo salpicado de anuncios del Canal Pirata Sega o rumores sobre composiciones de puño y letra de Michael Jackson para el juego, ya queda a tu discreción.

Juan Elías Fernández

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Saga Sonic



Película: Sonic The Hedgehog: The Movie

Cómic: Sonic The Hedgehog (Archie Comics)

Canción: Right Said Fred – Wonderman

Juan Montes

Comunicador y apasionado de los videojuegos de aventuras, rol y plataformas. Crecí junto a un marsupial y blandiendo la llave espada; ahora acompaño a cazarrecompensas, asaltatumbas y luciérnagas con la misma pasión.
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