Un erizo en Camelot

La mascota de SEGA no para. Después de su última y excitante aventura, ahora se pasa a la mitología británica. Nada más y nada menos que al mundo de las leyendas del Rey Arturo.

A punto de celebrar su vigésimo cumpleaños, el bueno de Sonic no deja de protagonizar aventuras de lo más dispares. Si el Sonic Team ya nos dio muestras de su afición por lo exótico en Sonic y los Anillos Secretos, en esta ocasión va un escalón más allá y transporta al erizo en el tiempo y el espacio. ¿Dónde se habrá quedado la mítica Green Zone?

Nuevos aires

En Sonic y el Caballero Oscuro, SEGA lleva a su mascota al reino de Camelot. Sí, al del Rey Arturo. ¿Qué pinta el personaje allí? Pues sencillo: un descendiente del mago Merlín lo ha invocado para que lidere una rebelión contra el Caballero Oscuro, un líder tiránico que está sumiendo en la desesperanza el antaño feliz y próspero reino. Por supuesto, el erizo acepta. ¡Cómo no!

Pero ¿sigue siendo este Sonic un juego de plataformas como los de siempre? Más bien sí. De hecho el juego tiene una mecánica muy similar a la vista en Sonic y los Anillos Secretos. Es decir, valiéndonos del mando de Wii tenemos que superar diferentes niveles haciendo uso de la principal arma del personaje: su velocidad. Pero ahí no queda la cosa, ya que también tenemos que saltar, defendernos, escalar y hasta pelear. Para ello contamos con la principal novedad del título, una espada de nombre Caliburn que hasta es capaz de hablar.

El título, que ronda las seis horas de duración, tira más hacia los combates de lo habitual en la serie (si exceptuamos el raro Sonic Unleashed). Aún así, tenemos que superar todo tipo de niveles lineales, que van desde superar una pantalla en un tiempo determinado hasta derrotar a un número puntual de enemigos. Además, como ya es relativamente habitual en los últimos episodios de Sonic, la espada que manejamos durante los enfrentamientos se controla gracias al sensor de movimiento de Wii, dando un toque “realista” al desarrollo.

En realidad, tal y como sucedía en su anterior aventura para Wii, estamos ante un título relativamente fácil y muy enfocado a un público infantil. No solo por su dificultad, sino igualmente por su estilo narrativo, que recuerda a un cuento de hadas y en el que no faltan amigos del erizo como Tails, Shadow o Knuckles. ¿Y qué hacen todos estos tipos en el juego? Ser miembros de la legendaria mesa redonda y, de paso, permitirnos jugar también la aventura con ellos una vez terminamos el modo principal con Sonic. Además, el título también permite personalizar a los personajes y rejugar los niveles para batir nuestros propios récords de puntuación.

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