Sonic de Arabia

Sonic, la famosa mascota de SEGA, da el salto a Wii. Y claro, como no podía ser de otra manera en él, lo hace corriendo… ¡y a mil kilómetros por hora! Pero, ¿qué tal le ha sentado la máquina de Nintendo al erizo?

Desde de que SEGA dejara de ser una compañía “First Party” (desarrolladora de consolas y otro hardware), su conocida mascota Sonic no ha dejado de ir de un sistema a otro protagonizando un sinfín de aventuras de plataformas. Así, el personaje ha pasado por PlayStation 2, GameCube, Xbox, Game Boy Advance… y hasta por sistemas menos extendidos como N-Gage de Nokia. Con este currículum es normal que su debut en Wii no tardara en ver la luz.

Anillos y arena

Sonic y los Anillos Secretos sigue las pautas vistas en anteriores juegos en tres dimensiones del puercoespín azul. Es decir, plataformas con largos niveles que recorrer a velocidades de vértigo, enemigos que derrotar y algún que otro momento de habilidad. Un juego que recuerda, como decíamos, a otros como Sonic Heroes o Shadow the Hedgehog, pero que cuenta con una particularidad propia. ¿Adivináis cuál? En efecto, contar con un esquema de control especialmente pensado para Wii.

Para empezar, Sonic se mueve por los escenarios automáticamente. Vamos, que de eso no nos tenemos que preocupar. Por eso sostenemos el mando de Wii en posición horizontal, moviéndolo hacia los lados para que el erizo esquive los obstáculos y se mueva de un lado a otro. Para golpear a los enemigos simplemente hay que agitar el mando hacia delante, y lo contrario, (para atrás, vamos) si queremos reducir la velocidad a la que se desplaza el puercoespín sónico (detenernos es imposible). El resultado es bastante intuitivo, sobre todo pasados los primeros minutos en los que puede desconcertar un poco.

Por lo demás, como decíamos, el juego es un título de plataformas en el que la velocidad es la auténtica protagonista. Las velocidades que Sonic alcanza desde el primer minuto son altísimas y no le tienen nada que envidiar a las que hemos visto en juegos de conducción. De hecho, el mantener la concentración y los reflejos siempre alerta resulta más que necesario si no queremos llevarnos más de un susto y, sobre todo, saltarnos los muchos secretos y detalles que se esconden por los niveles.

Estos niveles, por su parte, cuentan con diseños similares a los contemplados en otros juegos del personaje, pero también cuentan con una particularidad. En esta ocasión, SEGA ha decidido dotar al mundo del erizo de una apariencia árabe, que recuerda a la registrada en el libro Las Mil y una Noches o al ya clásico Prince of Persia. Esto hace que el aspecto visual del juego sea más exótico que de costumbre, sobre todo cuando corremos con la puesta de sol en el horizonte: una estampa bella de verdad En definitiva, estamos ante un juego que no supone precisamente una vuelta a las raíces del personaje, pero que sí se adapta a la jugabilidad de Wii.

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