Análisis de South Park: Phone Destroyer – La diversión más gamberra en tu bolsillo

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South Park sigue apostando fuerte por el mundo de los videojuegos. Hace tan solo unas semanas se lanzaba una de las grandes joyas del año, South Park: Retaguardia en Peligro, proponiendo un argumento que enlaza directamente con el exitoso La Vara de la Verdad. No obstante, no era la única sorpresa que Ubisoft tenía preparada para los seguidores de la franquicia, ya que hace unos días también se produjo el debut de la saga en dispositivos móviles con South Park: Phone Destroyer.

Un título que intenta romper los moldes de los típicos estereotipos de los videojuegos que triunfan en plataformas móviles a través de las clásicas parodias y el humor que caracteriza  South Park. No obstante, lo hace con una jugabilidad que se asemeja mucho a títulos como Hearthstone o Clash Royale, conformando un cóctel de lo más interesante y que atrapa al jugador desde el primer momento. Por supuesto, todo ello desde una sátira de la que no se libran ni ellos mismos.

En South Park: Phone Destroyer los protagonistas se ven envueltos en uno de sus nuevos e irreverentes juegos, en el que esta vez encarnar a la clásica lucha entre vaqueros e indios. Todo, por supuesto, bajo el mandato del incombustible Cartman por parte de los vaqueros y de Stan por parte del comando comanche, una batalla clásica en la serie y que ofrece momentos de gran diversión y risas garantizas con una jugabilidad sorprendentemente atractiva.

Lo primero que destaca de Phone Destroyer es que es un título que se juega de manera muy simple y atrapa al jugador desde el primer momento. Es cierto que tiene un avance lento en la jugabilidad y que la dificultad en los primeros pasos es escasa, ya que se consigue avanzan de manera muy rápida, lo que provoca un efecto de inmersión y enganche del que es difícil desprenderse. Una vez que la dificultad aumenta el jugador está tan metido de lleno en la propuesta que se convierte en un reto muy apetecible.

Las similitudes con Clash Royales especialmente son innegables. En South Park: Phone Destroyer el jugador tiene el control de algunos de los personajes de la serie transformados en cartas con sus característicos roles y coste de maná, al igual que ocurre en el título de Supercell. Así en la baraja de cartas se puede disponer de personajes tanque, como Cartman, que avancen ente las líneas enemigas para recibir golpes con su enorme resistencia y dar oportunidad a otras unidades como los tiradores o los luchadores más veloces para acabar con las filas de Stan y compañía. Se trata de una propuesta muy dinámica y que apenas deja respiro, pero en la que reina un enorme potencial estratégico que se hace mucho más palpable a medida que se avanza, se sube de nivel y se disponen de más cartas para añadir a la baraja.

Dicho esto, cabe destacar que se trata de un título en el que en los primeros pasos, tras superar los tutoriales, prima el ensayo y error. Es decir, hay que intentar hacerse con el control y el conocimiento de todas las cartas para saber cuál puede venir mejor en cada momento, ya que puede ser determinante para declinar la balanza a favor en la encarnizada lucha que se desarrolla entre las calles de South Park. Un paso en falso y los enemigos aprovechan el error, ya que no suelen dejar mucho lugar a las dudas y ese es uno de los grandes aciertos del título, que escapa de las estrategias cocinadas a fuego lento: esto es la guerra y hay que actuar con presteza. No todo es lineal en Phone Destroyer, ya que cada vez se complica más la propuesta, especialmente con la introducción de ciertas cartas de invocación que son cruciales si saben usarse de manera correcta.

En la línea argumental, el título también avanza a pasos agigantados. Si bien es cierto que la plataforma en la que se desarrolla no permite elaborar una historia muy profunda, aquí también se demuestra la grandeza de una franquicia de este calibre. Phone Destroyer sabe reírse de sí mismo cuando toca, lo que es un acierto en toda regla y todo se realiza mediante el dispositivo móvil del personaje ficticio que se controla. Además, no todo se basa en una línea recta, sino que tiene muchas vertientes, ya que la historia no se basa en la lucha entre vaqueros e indios, sino que va evolucionando hasta el punto de terminar en combates futuristas para que todo se vuelva mucho más alocado.

Más allá de su propuesta argumental, South Park: Phone Destroyer también dispone de una vertiente multijugador dedicada al competitivo con el que Ubisoft pretende plantar cara a los grandes gigantes de este sector. Si bien es cierto que en principio este título está lejos de presentar una competencia directa con Clash Royale, no hay que perder de vista a su futuro, ya que su diversión está garantizada, aunque hay muchos aspectos que pulir en este modo. Lo primero es que las partidas se hacen ciertamente repetitivas, ya que es necesario farmear más de la cuenta para poder hacerse con cajas que otorguen cartas potables para plantar cara a los enemigos, y esto es una losa muy grande que se tendrá que solucionar para acelerar el proceso sin tener que pasar necesariamente por caja.

Otro de los aspectos a mejorar es el matchmaking, ya que no está muy bien equilibrado y puede conseguir acabar con la paciencia de muchos jugadores al ver cómo son destrozados por rivales muy superiores. No obstante, son los primeros pasos de Phone Destroyer, por lo que aún le queda mucho recorrido para mejorar estos aspectos e incluir nuevas funciones con las que conseguir atrapar a los jugadores y convertirse en un referente más allá de los ya conocidos en el mundo de los dispositivos móviles.

Lo que está claro es que South Park se está convirtiendo en uno de los grandes alicientes y valedores de Ubisoft, consagrándose como una franquicia sólida, cuidada y con futuro, algo que garantiza el éxito con cada uno de sus títulos. Y con Phone Destroyer acaban de adentrarse en un terreno desconocido ofreciendo un videojuego divertido, adictivo y con muchos puntos a favor para sentar cátedra.

Juan Montes

Jugabilidad: Divertida, dinámica y refrescante. Bajo la premisa de contar con una baraja de diferentes naipes, cada uno de ellos con sus propias características, hacen de South Park: Phone Destroyer un título a la altura de las grandes propuestas para móviles con vertientes estratégicas, uniéndose sus grandes dosis de humor y diferentes tintes propios de la serie que encandilarán a los grandes y fieles seguidores.

Duración: En lo respectivo a la historia, no hay una duración muy prolongada, por lo que en unas 10-12 horas debería superarse sin ningún tipo de problemas. No obstante, la duración del título en sí es indeterminada, ya que la vertiente multijugador ofrece horas sin fin para ser disfrutada.

Gráficos: Para ser un videojuego en dispositivos móviles, South Park cumple con creces a nivel gráfico. Evidentemente no está a la altura del potencial que centellea en Retaguardia en Peligro, pero los diseños de los personajes y los escenarios están muy bien cuidados teniendo en cuenta la limitación de la plataforma.

Sonido: El doblaje vuelve a ser una de las estrellas del show. Hay pocas escenas en las que se escuchen las voces de los personajes y, aunque haya llegado en inglés subtitulado, volver a escuchar a estos personajes es una absoluta gozada con la que ya se arranca una sonrisa. Además, los efectos de sonido en las batallas también están muy bien conseguidos.

Conclusión:

South Park: Phone Destroyer no es un juego que invente la pólvora, pero sí que cumple con lo que se espera de él. Se trata de una apuesta muy divertida, irreverente y cargada de elementos que lo convierten en un gran juego para ser instalado en cualquier dispositivo móvil y matar los ratos libres. Aún le quedan ciertas cosas que mejorar en la vertiente multijugador, pero en una industria en la que las actualizaciones están a la orden del día, el futuro de Phone Destroyer es alentador. Y el presente también, ya que las risas y los buenos ratos no faltan junto a los habitantes de South Park.

Juan Montes

Comunicador y apasionado de los videojuegos de aventuras, rol y plataformas. Crecí junto a un marsupial y blandiendo la llave espada; ahora acompaño a cazarrecompensas, asaltatumbas y luciérnagas con la misma pasión.
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