Velocidad de bolsillo

Carreras, destrucción y pirotecnia se dan la mano también en la portátil de Sony. La competición más peligrosa de Disney encuentra un nuevo escenario a su medida.

Ha tardado un poco más en ver la luz que las versiones de sobremesa, pero Split/Second ha aparecido finalmente también en PSP. Una versión que intenta mantener en líneas generales las mismas descargas de adrenalina que vimos en PlayStation 3 y Xbox 360. Y es que estamos ante un juego que mantiene la moda impuesta por juegos de velocidad como Pure o Blur.

Sin pisar el freno

Por lo tanto, estamos ante un juego de velocidad de estilo arcade que destaca por su estética cinematográfica y fácil manejo. Características que a decir verdad se adaptan como un guante a las prestaciones de PSP. Pero lo que diferencia a Split/Second de otros juegos similares son algunos aspectos de su concepto.

Para empezar, el juego se lleva a cabo en un escenario peculiar: un plató de televisión enorme. Sí, estamos en un espectáculo similar a un “reality show” en el que todo vale con tal de añadir espectacularidad. Y claro, no contentos con las carreras “simples”, los mandamases del asunto han decidido incluir explosiones, derrumbes y locuras suficientes como para mirar cara a cara a la conocida y salvaje serie de PlayStation MotorStorm.

Como decíamos, el control de Split/Second no puede ser más sencillo y accesible. Desde la primera carrera es facilísimo hacerse con él y apenas tenemos que preocuparnos por acelerar y pisar el freno en contadas ocasiones. No obstante, el juego cuenta con una gran peculiaridad: poder interactuar con los entornos. En lugar de lo habitual dentro del género, como es lanzar bombas o rayos a los rivales, en el juego podemos acumular energía derrapando y saltando, hasta llenar una barra. Una vez conseguido, atacamos a nuestros rivales de una manera muy original: destruyendo los escenarios. Pero claro, esto es algo que también nos puede perjudicar a nosotros. En definitiva, la clave que marca las carreras y que hace que, pese a visitar un circuito conocido, sea imposible saber qué es lo que va a suceder.

En total encontramos trece escenarios distintos, así como un buen número de coches entre los que elegir. Cada uno de ellos cuenta con características distintas, especialmente en lo que se refiere a fortaleza, por lo que unos aguantan más que otros; pero en general todos se manejan de forma bastante parecida.

Además, el UMD permite disfrutar del juego con hasta cuatro amigos, gracias a frenéticas carreras multijugador que podemos llevar a cabo gracias a la conexión inalámbrica de la consola. Como es costumbre en estos títulos, en compañía la cosa mejora bastante.

Cerrar