Análisis de Super Lucky’s Tale: Gilly Island – Aventura tropical

 

 

Si algo se le ha achacado a Xbox One en estos últimos meses es la ausencia de videojuegos exclusivos, algo que desde Microsoft están intentando solucionar lanzando títulos desarrollados tan solo para su consola y Windows 10 y que, además, puedan resultar de interés para muchos públicos diferentes. Es por ello que más allá de Halo o Gears of War, el año pasado tuvimos la posibilidad de disfrutar de un divertido plataformas.

Estamos hablando de Super Lucky’s Tale, un videojuego de plataformas en tres dimensiones, con un gran colorido y apto para cualquier tipo de público. Era algo que faltaba en el catálogo de Xbox One y los chicos de Playful nos deleitaron con una aventura que no inventaba nada nuevo pero que cumplía a la perfección con su cometido. Ahora hay dos grandes noticias nuevas para los fans de este videojuego, pues el juego se ha incorporado a Xbox Game Pass en marzo y, además, ha lanzado su primera expansión, algo que no muchos esperaban.

Nosotros ya hemos tenido la posibilidad de jugar a Gilly Island, que así se llama el primer DLC de Super Lucky’s Tale, y estamos en disposición de contarte qué nos ha parecido este primer contenido adicional para una de las aventuras más familiares y entretenidas del catálogo de Xbox One. Lucky ya ha regresado tras su reciente victoria contra Jynx (el villano del videojuego principal que se lanzó en noviembre), de modo que ya está listo para emprender una nueva aventura.

Aunque ese es su deseo, Lucky también quiere descansar un poco, pero lo cierto es que el Libro de los Tiempos parece tener otros planes para él. En esta ocasión le ha llevado a Gilly Island, una isla tropical que no es más que un paraíso para los veraneantes, pero ahora está siendo utilizada para fines malévolos por una nueva villana a la que deberemos detener. ¿Nuestro objetivo? Hacer que la isla vuelva a la normalidad y los habitantes de la isla puedan volver a disfrutar de sus vacaciones.

Lo que encontramos al saltar a la acción es más de lo mismo de lo que encontramos en el Super Lucky’s Tale original. La primera gran diferencia que podemos encontrar es la ya mencionada ambientación de este Gilly Island, que cambia los generalmente gélidos parajes del título principal por escenarios muy tropicales. Sin embargo nada de ello influye excesivamente en lo jugable y, por lo tanto, no es más que algo visual.

A lo largo de la expansión nos encontramos con pequeños acertijos, algún que otro enemigo que podemos superar sin problemas y todo tipo de coleccionables que nos permitirán completar el videojuego al cien por cien. No obstante lo mejor es poder hacer frente a los mayores desafíos que nos propone el título de Playful. Nos estamos refiriendo, por ejemplo, a los jefes finales, que suponen el mayor reto a la hora de enfrentarnos a oponentes y que hacen que debamos estrujarnos los sesos.

La misma sensación se produce con los puzles. En este Gilly Island nos encontramos con cinco grandes rompecabezas que debemos resolver con ingenio y en los que es posible que alguna vez nos quedemos más atascados de la cuenta. En cada nivel podemos coleccionar hasta cuatro tréboles. Uno de ellos es obligatorio para poder dar por completada la fase, pero los otros tres deben ser descubiertos, bien a través de la consecución de monedas o encontrándolo de donde esté oculto.

De hecho, conseguir todas las monedas posibles es uno de los mayores desafíos del videojuego, pues es el que más tiempo nos llevará y el que también nos ofrecerá las mejores recompensas, especialmente para los amantes de hacerse con todos los logros. Si prefieres simplemente coger las monedas que estén a tu alcance y completar la aventura sin complicarte demasiado la vida podrás terminar esta expansión llamada Gilly Island en dos ó tres horas, por lo que no está nada mal para el precio que tiene.

Sin entrar en detalles para no spoilear a nadie que no desee saber más de la cuenta diremos que el jefe final de la primera expansión de Super Lucky’s Tale es lo mejor que tiene todo este contenido adicional (que tiene un precio muy ajustado de 4,99 euros). Es increíblemente divertido y la banda sonora que le acompaña es el broche de oro perfecto para una expansión que merece mucho la pena si te gusto la aventura principal.

Joel Castillo

Jugabilidad: La primera expansión de Super Lucky’s Tale no ofrece ninguna novedad jugable reseñable, pero vuelve a ponernos ante divertidos jefes finales (especialmente el último de ellos) y ante interesantes desafíos que pueden llegar a complicarnos la vida.

Gráficos: El aspecto simpático y colorido que tenía el videojuego original de Playful se mantiene intacto en Gilly Island, que pasa de los parajes con vegetación y también de los gélidos a unos más tropicales y arenosos. Vuelve a cumplir con creces en este sentido.

Sonido: Si hay algo que debamos agradecerle a Microsoft de verdad con este Super Lucky’s Tale es que haya llegado completamente doblado al castellano, algo que sigue ocurriendo con esta expansión. A ello hay que añadir una estupenda banda sonora que en ocasiones brilla con luz propia.

Duración: La aventura que ofrece este primer contenido adicional de Super Lucky’s Tale puede completarse en dos ó tres horas, pero si eres de los que quiere completar hasta el último coleccionable podría doblar fácilmente esa duración.

Conclusión: No es que Gilly Island ofrezca algo demasiado novedoso tras lo que pudimos ver en el Super Lucky’s Tale original, pero sí es lo suficientemente divertido y variado en estética como para valer los cinco euros que cuesta. Si te gustó el videojuego principal no puedes perderte esta entretenida expansión; si querías algo diferente tal vez no sea lo que estás buscando.

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