Monos habilidosos

El mono Ai Ai y el resto de sus amigos se dan cita en Nintendo 3DS con otro título de la franquicia Super Monkey Ball. Y lo cierto es que se trata de un cartucho simpático, variado y apto para todos los miembros de la familia, sobre todo los más “enanos”.

Aunque no es el personaje más famoso de Sega, (Sonic, Tails, Ryo Hazuki y demás le hacen demasiada sombra) Ai Ai ha sabido ganarse el cariño de un grupo de jugadores muy particular. Y es que esta serie lleva ya una década aproximadamente con nosotros, tiempo que ha sabido aprovechar haciéndonos disfrutar con un tipo de juego muy curioso.

Habilidad y diversión

La mecánica de juego de la modalidad principal de Super Monkey Ball 3D es la tradicional en la serie, y la que muchos de nosotros ya conocemos. De esta forma, debemos escoger a nuestro personaje predilecto (todos ellos monos muy graciosos), meterle en una bola más o menos transparente y llevarle de un punto a otro de los imaginativos decorados. Parece simple, ¿Eh? Y lo cierto es que lo es… al menos al principio.

La forma de dirigir al protagonista tiene su gracia, pues nos reta continuamente y pone en jugo nuestra habilidad. Ya sea con el stick deslizante de la consola como con los propios sensores de movimiento de la misma, gozamos de una precisión realmente alta para guiar al mono en cuestión. El problema es que los escenarios poseen un diseño que va complicándose progresivamente, añadiendo cada vez más trampas, obstáculos, giros cerrados, precipicios y demás. Y dado que el título encierra más de 80 niveles diferentes, superarlos todos ellos (en especial los últimos 20) os llevará un tiempo.

Pero para hacer el juego más completo, Sega ha introducido un par de modalidades de juego extra, Carrera Simia y Lucha Simia. La primera tiene un talante similar al experimentado en títulos como Super Mario Kart o el propio Sonic All-Star Racing. Así, debemos participar en carreras de enfoque claramente arcade protagonizadas por los monos que, si bien no es que sean las más excitantes del mundo, ofrecen variedad al título.

Con Lucha Simia sucede tres cuartos de lo mismo. Este modo de juego nos permite pelear controlando a los monos y, si bien la profundidad del sistema de control no da para demasiado, puede hacerse entretenido si jugamos en compañía de nuestros amigos.

En términos técnicos el título nos ofrece un colorido excepcional, bastante originalidad en el planteamiento de todas las fases y unas animaciones la mar de cachondas para los protagonistas. Eso sí, que sepáis que no exprime el potencial gráfico de la consola ni por asomo, algo que por otra parte el título no necesita.

Cerrar