Los Pokémon dan el golpe

Los conocidos personajes de Nintendo debutan en 3DS con un juego donde los combates predominan sobre el componente rolero. Un juego directo y divertido que aprovecha el carisma de Pikachu y compañía.

Si existe una franquicia que se pueda asociar desde hace años con las portátiles de Nintendo, esa es Pokémon. Es más, tampoco sería descabellado afirmar que estos simpáticos monstruos hayan salvado el pellejo a la propia compañía japonesa en sus tiempos más duros, acercando a generaciones enteras de niños a sus consolas. Por eso no era de extrañar que la saga no tardara en dar el salto a la nueva Nintendo 3DS. Y claro, a falta de un Pokémon convencional en toda regla, bienvenidos son los spin-offs alternativos.

Tierra de juguetes

En esta ocasión no estamos, ya decimos, ante un Pokémon como los de siempre. Es decir, que no manejamos a un entrenador con el que capturar criaturas, derrotar a líderes de gimnasio y demás andanzas más que conocidas. Más bien el planteamiento recuerda a la sub-serie Mundo Misterioso, ya que aquí también controlamos a un pokémon en primera persona.

No obstante, en lugar de tener ante nosotros un mundo Pokémon más o menos convencional, Nintendo nos ha llevado a una tierra de juguetes. Aunque el argumento no resulta especialmente importante, Pikachu y sus amigos tienen que enfrentarse en esta ocasión a otra amenaza que se cierne sobre ellos, mientras exploran distintas regiones e este universo de fantasía y se ven las caras con un montón de enemigos.

Por suerte las criaturas mantienen sus habilidades de siempre. Dicho de otra forma, que aunque los personajes ya no están a las órdenes de un entrenador ni nada por el estilo, sí siguen poseyendo atributos personales y, por supuesto, los ataques que todos los que hayan jugado a algún Pokémon ya conocerán más que de sobra.

El desarrollo es mucho más sencillo que en otros títulos, por lo que simplemente hemos de seleccionar una criatura -podemos cambiar entre ellas en cuanto queramos- y aporrear botones para dañar a los enemigos. Así, de forma directa y contundente, como su propio nombre indica. De hecho, el título ni siquiera se preocupa demasiado porque subamos de nivel. Es cierto que durante el juego podemos sumar a nuestro equipo a los enemigos caídos, pero estos se quedan con su nivel inicial, sea el que sea. El único aspecto más táctico lo encontramos en los propios enfrentamientos. En función a los tipos de monstruos con los que nos vemos las caras, unos ataques son más efectivos que otros. Algo básico en el universo Pokémon que, en este sentido sí, se ha respetado en Rumble.

Con todo, el juego resulta entretenido, sobre todo al comienzo. Tal y como señalábamos antes, la mecánica y el desarrollo nos ha recordado bastante al del curioso Mundo Misterioso, tanto por su planteamiento directo como por otros aspectos, incluida su duración, que puede llegar a rondar las quince o veinte horas (todo depende de lo que nos entretengamos por el camino); lo que sí nos ha parecido una buena idea es el hecho de que se incluya multijugador, para poder valernos de la ayuda de un amigo para superar el juego.

Gráficamente, Super Pokémon Rumble cumple, aunque no aprovecha ni por asomo las posibilidades de Nintendo 3DS. Aún así los entrañables monstruos lucen bastante bien y los escenarios son relativamente variados y coloridos, acentuados por la profundidad que otorgan las tres dimensiones. La música, por su parte, cuenta con melodías entretenidas, aunque se hecha en falta algo de variedad en ellas.

VALORACIÓN FINAL

Jugabilidad: Divertida y directa, aunque más simple que en otras entregas. A la larga los combates pueden hacerse un poco repetitivos.

Gráficos: En general están bien, aunque a una máquina como 3DS se le puede pedir más. Las 3D dan algo de profundidad a los escenarios, pero tampoco nada especialmente remarcable.

Sonido: Melodías y efectos simpáticos, aunque no tan variados como nos hubiese gustado.

Duración: Es casi tan largo como los demás Pokémon. A poco que nos liemos, el juego puede superar las veinte horas. E incluye algún que otro extra al superar la aventura…

Conclusión

Sin ser nada del otro mundo, Super Pokémon Rumble resulta un título sencillo y entretenido que profundiza un poco más en el conocido mundo de Pokémon. De nuevo el carisma de estos personajes y sus habilidades son lo que hacen que el juego funcione y atrape, pese a que a larga su desarrollo se pueda hacer algo monótono. Sin duda los fans de Pikachu y sus amigos se divertirán con él.

Cerrar