AlfaBetaRETRO: Super Punch-Out!! – Un gancho de diversión

 

 

Los juegos de boxeo nunca han movido masas especialmente, aunque algunos de ellos son bastante entretenidos, incluso si no se es fan de este deporte. Quien más quien menos ha tenido su contacto con el engañosamente titulado 4D Sports Boxing, donde unos púgiles horrendamente poligonales cruzan puñetazos sobre un ring virtual. Y en muchos ordenadores personales de 8 bits, y especialmente el Amstrad CPC, pululaba el juego Barry McGuigan’s World Championship Boxing, un buen simulador en el que ascendíamos posiciones en el ránking de boxeadores y ganando dinero como si de un Rocky de la vida se tratase, pero sin poder subir escaleras por Philadelphia. Pese a ello, era un juego bastante disfrutable.

Pero hay que afrontar aunque duela como un jab lanzando al rostro y aunque sea contundente como ese crochet que te deja sonado que la verdad es que los juegos de boxeo no suelen quedar en recuerdo. Salvo honrosas excepciones, claro. Por ejemplo, quién iba a decir que Nintendo, precisamente Nintendo, daría con la tecla con su Punch-Out!! echándole humor a la cosa y una mecánica sencilla. Sabiendo que algo funciona, el sentido común recomienda no tocarlo mucho. Y efectivamente, las andanzas de Little Mac se bastan y se sobran para poder retener donde antes tuvieron. Solo hace falta un buen lavado de cara y ponerse presentables para pasar a la siguiente generación. Y de qué manera.

Vuelves a ser el aspirante Little Mac, el boxeador que desafió a Mike Tyson en el primer título cuando éste estaba esponsorizado por el famoso boxeador norteamericano. Ahora, Mac se enfrenta a nuevos boxeadores en varios campeonatos que no le pondrán las cosas fáciles y entre los que se encuentran elementos bastante curioso que se van a obligar a poner a prueba su coordinación y sus reflejos frente a ellos.

Super Punch-Out!! toma lo que conocemos y amamos del Punch-Out!! original y pone el énfasis en el Super. Esta es la descripción corta y escueta, pero realmente es de esos juegos que requieren de ponerse a los mandos para poder ser apreciados en todo su esplendor. Porque visto desde fuera, como nos pasó a muchos cuando lo vimos en la prensa, el juego es una pasada técnica con unos enormes y coloridos gráficos al estilo anime. Y efectivamente, así es. Pero es que con el mando en la mano, la cosa tiene más miga.

Para la época era una verdadera pasada que unos sprites de ese tamaño se movieran por el ring con tal soltura, pero así es. Little Mac se vuelve a calzar los guantes y si en la versión para NES veíamos a su efigie y la de su rival cara a cara lanzándose puñetazos como si fuera gratis, en Super Nintendo pasamos a una cámara más cercana, justo desde detrás de Mac, pero por encima de su hombre. Lo justo para tener una perspectiva cómoda con la que poder leer los movimientos del rival y ser conscientes de la propia postura de Mac, porque es muy importante este aspecto en un juego donde los puntos abiertos son la clave.

Como Little Mac se presenta translúcido durante el combate, podemos ver la postura completa del adversario de turno, y así saber a qué altura se está cubriendo o qué piensa hacer de acuerdo a la pose que adopte. Dependiendo del púgil, puede disponer incluso de combos que iniciará tras dar una determinada señal, y que podremos contrarrestar con las posibilidades que brinda el control del juego. Si no tocamos los controles, Mac se cubre a baja altura, mientras que si presionamos arriba lo hace bloqueando golpes altos. Los lados son para realizar fintas, mientras que si conseguimos adivinar el golpe del rival, podemos contraatacar lanzando exactamente el mismo antes de que nos impacte.

Esto, la vertiente ofensiva, también tiene fácil ejecución. Y es que un botón es para un brazo y un segundo botón para otro. Si simplemente los presionamos, irán a baja altura, mientras que si los pulsamos combinados con la dirección hacia arriba irán al rostro. Si la pulsaciòn es leve son más rápidos, y si conseguimos conectar varios seguidos y completar la barra de la parte inferior de la pantalla, dispondremos de la posibilidad de lanzar golpes más fuertes con un tercer botón, pudiendo cargar un puñetazo demoledor que puede hacer que el rival bese la loma si lo mantenemos pulsado unos segundos y lo soltamos en el momento justo.

La cuestión es reconocer esos momentos. Con rivales como el francés Gabby Jay, un vejestorio que nos suplica que le dejemos ganar, o con el grandote Bear Hugger, la cosa es bastante clara. Con otros, nos lo veremos venir pero reaccionar será más complicado si dejamos que nos atrapen en combos como el de Piston Hurricane, que nos conectará media docena de golpes seguidos de dos fintas con gancho si le dejamos. Super Punch-Out!! esconde un variado plantel de boxeadores en sus divisiones con incorporaciones tan curiosas como la de Dragon Chan, un tipo que usa kung fu en lugar de boxeo, patadas incluidas; Masked Muscle, un tipo que usa tretas sucias como escupir a la cara, o Heike Kagero, un nipón con una velocidad endiablada con la que trata de confundirnos.

Super Punch-Out!! presenta a unos personajes vistosos manteniendo una jugabilidad entretenida y sencilla, y haciendo que el juego enganche por méritos propios y el cuerpo nos pida seguir adelante con la carrera de Little Mac, el cual puede permitirse perder inicialmente hasta 3 veces, pero podrá ir ganando créditos adicionales para continuar con sus revanchas. No es ningún misterio el por qué ha sido seleccionado entre los 21 títulos que vienen con SNES Mini. Es un juego que vuela como una mariposa y pica como una abeja.

Juan Elías Fernández

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Punch-Out!!

Película: Rocky

Cómic: Ashita no Joe

Canción: John Wakelin – Muhammad Ali, The Black Superman

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