Análisis de Superhot VR – Desafiando al espacio-tiempo

En febrero de 2016 se estrenaba Superhot, una de las experiencias de acción estratégica más exitosas de los últimos años. Solo unos meses después, concretamente en mayo, los chicos de Superhot Team relanzaban el videojuego en Xbox One. Sin embargo, los usuarios de la consola de actual generación de Sony seguían esperando la llegada de este aclamado shooter en primera persona, que tras un considerable lapso de tiempo aterrizará, por fin, en PlayStation 4.

Lo hará en el día de mañana, como la adaptación del título para la realidad virtual, que hasta ahora solo había podido disfrutarse en ordenador y mediante Oculus Rift. A partir de ahora, los poseedores del casco de PlayStation VR y el complemento estrella de esta revolucionaria tecnología, PlayStation Move, tendrán la ocasión de introducirse en el mundo de Superhot de una manera tan inmersiva como espectacular.

Pese a que a continuación ofreceremos todos los detalles al respecto, simplemente te adelantamos que Superhot VR es una experiencia llamativamente diferente al videojuego estándar. No se trata, ni por asomo, de la habitual conversión que otros desarrolladores han llevado a cabo desde el lanzamiento del dispositivo. Sin más dilación, te invitamos a leer nuestras impresiones tras completar ambos juegos en PlayStation 4.

Pese a que Superhot y Superhot VR comparten tanto el punto de partida como las principales mecánicas jugables, nos hallamos ante dos títulos considerablemente diferentes, por lo que compararemos sus principales características en cada uno de los puntos tratados. El primero que llama la atención al iniciar el videojuego es, sin duda, la jugabilidad. No nos hallamos ante un shooter al uso, por lo que deberemos adaptarnos rápidamente a las reglas que proponen los desarrolladores.

En ambas propuestas, el tiempo solo avanza cuando nosotros lo hacemos. En la versión estándar, será el jugador el que deba hacer uso del Dualshock 4 para moverse por el escenario. Cada paso que de activará el tiempo a su alrededor, por lo que los enemigos también podrán desplazarse y atacarnos en ese lapso de tiempo. Mientras permanezcamos quietos, el tiempo se detendrá prácticamente por completo, pese a que elementos como las balas puedan continuar avanzando en nuestra dirección a una velocidad extremadamente lenta.

Esa forma de juego se traslada, aunque no se adapta por igual, a la versión que Superhot Team ha llevado a cabo para PlayStation VR. A diferencia del juego estándar, el usuario no podrá moverse del lugar donde su personaje aparezca en el escenario. De este modo, el tiempo únicamente avanzará cuando nos giremos, agachemos, disparemos o tratemos de coger algún arma. En ningún caso podremos desplazarnos con total libertad por el nivel, una posibilidad que justamente define al Superhot original.

Parece, pues, que el estudio ha optado por adaptar la jugabilidad aunque con algunos cambios en las mecánicas, garantizando así una experiencia mucho más satisfactoria en los dispositivos de realidad virtual. Recordemos que la opción de moverse por el escenario aún no se ha perfeccionado por completo en lo concerniente a la VR. Aunque videojuegos como Farpoint han logrado introducir esta posibilidad sin afectar al sentido del equilibrio del usuario, otros lo han intentado con menos éxito.

Quizás sea esta una de las razones por las que Superhot ha preferido fijar al protagonista en un lugar concreto del escenario pese a que, en cualquier caso, ha dotado al jugador de una completa movilidad en la que PlayStation Move juega un papel fundamental. Mientras en la versión estándar del título solo podremos disponer de un arma de manera de manera simultánea, el complemento para la realidad virtual de Sony nos permite utilizar hasta dos utensilios al mismo tiempo. Además, con una variedad considerablemente mayor.

En Superhot contamos con pistolas, escopetas, rifles, katanas, bates y con objetos como botellas, bolas de billar y un sinfín de elementos que en el mayoría de casos no servirán para acabar con el enemigo pero, sin embargo, serán la mejor manera de aturdirlo momentáneamente y buscar el modo de abordarlo. En Superhot VR contaremos también con metralletas automáticas, estrellas ninja y otras armas que podremos combinar para atacar a los contrincantes a dos manos. De este modo, el jugador podrá sentirse como un auténtico pistolero disparando a diferentes objetivos al mismo tiempo.

En ambos juegos podremos, además, atacar a los hombres de cristal que nos abordarán constantemente con la única ayuda de nuestros puños, que siempre también servirán para acabar con ellos de un solo golpe. Lo mismo ocurrirá en caso contrario, pues cualquier impacto de uno de los enemigos nos enviará directamente al suelo, iniciando el correspondiente reinicio del nivel. En Superhot VR, no solo deberemos repetir el último mapa, sino todos los anteriores de la última oleada.

Entendemos que esta decisión se basa en que los escenarios de la versión para la realidad virtual son, en ocasiones, mucho más pequeños que los del videojuego estándar, puesto que el usuario no tiene la opción de desplazarse del punto de partida. De este modo, y puesto que en condiciones normales pueden resolverse más rápidamente, los desarrolladores han optado por agrupar los niveles y hacernos regresar al inicio si los oponentes logran acabar con nosotros.

Nos gustaría insistir en el hecho de que los escenarios en los que nos sumergiremos a lo largo de la aventura son diferentes en ambas ediciones, una decisión que justifica el hecho de que el estudio haya puesto a la venta ambos títulos por separado. Quien complete Superhot podrá continuar con Superhot VR o viceversa sin que se vuelva una experiencia reiterativa. Ambas propuestas resultan bajo nuestro punto de vista totalmente complementarias, puesto que incluso la estructura narrativa cambia radicalmente de una a otra.

No desvelaremos ningún detalle al respecto dado que el factor sorpresa es fundamental en la edición estándar del videojuego, por lo que simplemente adelantaremos que todo lo referente al argumento se ha simplificado de manera considerable en la versión para PlayStation VR, que simplemente trata de ofrecer un entretenimiento lo más conciso posible sin derivar en aspectos ajenos a la tecnología en cuestión. Por este motivo debemos destacar especialmente la experiencia original de Superhot, que acaba convirtiéndose en una aventura más completa a nivel general.

Con el objetivo de prolongar la diversión, los desarrolladores han introducido además modos de juego alternativos que se desbloquearán tras superar la propuesta base. Aquí es donde entra en juego las modalidad Interminable, que nos permitirá enfrentarnos a oleadas inacabables de hombres de cristal para que el usuario pueda disparar de forma continuada hasta que sus fuerzas decaigan o, simplemente, acabar reventando en mil pedazos tras un certero disparo del bando contrario.

Los speedrunners también podrán retarse a sí mismos con hasta dos maneras de completar la aventura. La primera de ellas con un contador que medirá, en tiempo real, la progresión del usuario hasta completar el título. La otra tendrá en cuenta el tiempo del juego, por lo que solo cuando el jugador se desplace será cuando el crono prosiga su avance. Finalmente, disponemos del modo Reto, que nos obsequiará con desafíos tan interesantes afrontar todo el juego haciendo únicamente uso de la katana.

Javier Castillo

JUGABILIDAD: La jugabilidad lo es todo en Superhot. Mientras la versión estándar nos permite desplazarnos libremente por el escenario mientras nos enfrentamos a los enemigos, la adaptación para la realidad virtual nos sitúa en un lugar fijo del escenario desde que el deberemos abordar todo lo que ocurra a nuestro alrededor. En cualquiera de los dos, la experiencia resulta altamente satisfactoria.

GRÁFICOS: Otro de los aspectos más destacables del videojuego desarrollado por Superhot Team es el apartado visual, sorprendente desde los primeros compases de la aventura. Superhot y Superhot VR se muestran ante el jugador de igual manera, aunque es el segundo el que nos permite observar, volando a nuestro alrededor, los pedazos de cristal derivados de la muerte de los enemigos, un efecto espectacular solo apreciable con el casco de realidad virtual.

SONIDO: En apartado sonoro cumple perfectamente con su cometido al introducirnos en una ambientación en la que, por encima de músicas estridentes, prima la sobriedad. Los efectos de sonido más espectaculares se producen tras el impacto de una bala u objeto contra un enemigo, que podemos oír romperse para confirmar la baja incluso sin verle.

DURACIÓN: La experiencia base puede extenderse a lo largo de dos horas y media aproximadamente. Sin embargo, el rejugado es casi obligatorio en este caso dado que cada nivel puede abordarse de maneras completamente diferentes y la diversión está más que asegurada en cualquier intento. Además, disponemos de modos adicionales, como Interminable o Reto, que nos mantendrán ocupados cuantas horas deseemos.

CONCLUSIÓN: La impresión tras concluir Superhot y Superhot VR ha sido la de haber disfrutado de una propuesta no solo extraordinariamente original, sino absorbente de principio a fin. La jugabilidad, desconcertante al inicio, acaba asimilándose rápidamente gracias a unas mecánicas intuitivas que permiten desplazarse por el escenario, en el caso del videojuego estándar, de manera espectacular. La versión para la realidad virtual ve reducida la libertad de movimiento pero, a cambio, nos ofrece una inigualable sensación de inmersión que se convierte en el complemento ideal para aquellos que ya hayan disfrutado de la aventura original.

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