AlfaBetaRETRO: Teenage Mutant Ninja Turtles: Tournament Fighters – Mutantes callejeros

 

Desde finales de los ochenta hasta bien entrados los noventa, las Tortugas Ninja estuvieron en la cresta de la ola. El cómic original de Kevin Eastman y Peter Laird podía ser una rareza underground llena de chanzas hacia el cómic de tono oscuro en general, y hacia Frank Miller en particular, pero la serie animada de Mirage Studios hizo maravillas a costa de tomar la esencia original de los personajes y mandarla a las mismas alcantarillas donde los reptiles tenían su guarida.

Para cuando llega el año 1993, las Tortugas Ninja han triunfado más que la Coca-Cola. Además de ser los reyes de los dibujos animados televisivos (con una serie que a nivel técnico es realmente floja, pero que lleva el estandarte del humor más disparatado sin remilgo alguno), los quelonios tienen discos, películas en imagen real, musicales y hasta sus propias pizzas, seguramente no mucho mejores que las bizarras combinaciones sobre masa fina que ingerían en la serie. Y, por supuesto, habían tenido videojuegos.

De hecho, habían tenido un idilio con Konami, la de los buenos tiempos, que dio dos míticos arcades y una fenomenal conversión de uno de ellos a sistemas de 16 bits que hasta lograba superar el original. Pero algo les faltaba a Leonardo, Donatello, Raphael y Michaelangelo, que se habían partido la cara con el Clan del Pie, los mutantes de la Dimensión X quien se pusiera por delante. Pero no habían participado en la otra gran moda de la época. Las luchas uno contra uno popularizadas por Street Fighter II eran lo más, y el Poder Tortuga no podía, ni debía, permanecer ajeno. Es hora de un torneo de artes marciales con extra de mutantes en tres sabores diferentes.

Las Tortugas Ninja comprueban con incredulidad que el Clan del Pie sigue operativo, alguien ha tomado el testigo de Shredder, y para rematar, les está desafiando a tomar parte en un torneo de lucha bajo pena de que el maestro Splinter lo pase verdaderamente mal. Según la versión, en cambio, hay ciertos matices, pero el caso es que los cuatro mutantes deberán volver a enfrentarse al maestro triturador, a criaturas sacadas de sus propios cómics y serie televisiva, y hasta a algunos aliadoas, para poder dejar las cosas definitivamente en orden. 

Pueden llevar el mismo nombre, pero las tres versiones que existen de Teenage Mutant Ninja Turtles: Tournament Fighters no podrían ser más diferentes entre sí. Todas ellas son juegos de lucha que intentan capitalizar el éxito que Capcom y SNK están encontrando en los arcades, algo que, por otro lado, harán más compañías con juegos bastante peores. En todas ellas podemos controlar a las Tortugas Ninja, cada uno con sus respectivas habilidades y movimientos, y en todos nos las veremos o bien con Karai, la hija de Shredder y heredera del Clan del Pie, o con el propio Shredder, hasta con ambos en el caso de la versión de Super Nintendo. 

Pero en cuanto a tono, argumento y hasta jugabilidad, parecen primos lejanos. Vamos a empezar por la versión de Super Nintendo, para muchos usuarios, la mejor de las tres. Y ciertamente, es la más completa de todas, ya que aquí tenemos dos historias en una. Si optamos por el Modo Historia, veremos que las Tortugas Ninja se encuentran tan ricamente zampando pizza y viendo la tele cuando un mensaje mandado a la antigua usanza, con una buena y clásica flecha, les informa de que April O'Neil y el maestro Splinter se hayan en poder del Clan del Pie. Si quieren rescatarles, ya saben lo que hay que hacer, luchar a lo largo de los Estados Unidos contra lo que queda del clan, que incluye a mutantes como Armaggon, War y Wingnut, surgidos de las páginas de Archie Comics, además del robot Chrome Dome, la japonesa Aska, un clon malvado de las tortugas, Rat King y el mismo Shredder, antes de culminar en el combate final contra Karai. 

Por otro lado, el Modo Torneo cambia las tornas por completo. En ese caso, lo que ven los mutantes en televisión es un anuncio del Canal 6 acerca del torneo de lucha definitivo en el que el ganador podrá embolsarse más dinero del que jamás ha soñado. Splinter anima a sus discípulos a participar y verse las caras con el resto de luchadores, pasando a tener cada uno una motivación diferente (y un final) para ganar el premio. Los controles se basan en combinaciones de movimientos y cuatro botones (dos puñetazos y dos patadas), y no son especialmente complicados, incluyendo un especial solo disponible en el modo Torneo, que se ejecuta con la presión de los botones para los dos golpes fuertes a la vez. De hecho, Teenage Mutant Ninja Turtles: Tournament Fighters no se deja jugar mal, y la distinción entre las técnicas de los personajes hace que las preferencias según nuestro estilo de juego sean importantes. 

En Super Nintendo, Teenage Mutant Ninja Turtles es un juego muy colorido, que no va nada mal de gráficos, variado pese a tener solo 10 personajes jugables, y con guiños a los seguidores de las Tortugas, que reconocerán la presencia en los escenarios de Bebop y Rocksteady, Casey Jones, Baxter Stockman o ya rizando el rizo, los Neutrinos de la Dimensión X. Ahora bien, los elementos disparatados, como el pulpo gigante del barco pirata o la enorme rana que casi podría invocar Naruto en el escenario de Aska, tampoco se privan de aparecer. Pero basta con pasar a Mega Drive para ver que casi hablamos de un juego diferente, y es que si bien el quid de la cuestión sigue siendo el rescate de Splinter, en esta ocasión el terreno de lucha no es la Tierra, sino en los diversos planetas de la Dimensión X. 

De este manera, y en un juego más limitado en cuanto a colores, las Tortugas Ninja reclutan a April, Casey y los mutantes Ray Fillet y Sisyphus contra clones de ellos mismos de color púrpura, que preceden a Triceraton, Krang y Karai. Aparte de luchar en escenarios con aberraciones biológicas extradimensionales dando ambientillo, el control del juego pasa de 4 botones a 2 y uno de burla, usado para realizar un movimiento final cuando el personaje anda bajo de salud. No es, pese a ello, ni un mal juego de lucha ni tampoco el peor que ha pasado por Mega Drive, pero si uno busca las mieles de los cartuchos de Capcom o Takara, no las va a encontrar aquí.

Y mención aparte es el juego para NES, donde el género escasea por motivos que te puedes imaginar. A pesar de lo cual, los cuatro quelonios se disputan el derecho a luchar contra Casey Jones, el dragón Hothead y Shredder, y además se embarcan en estos en un torneo que empezaremos directamente en las semifinales, debido a la escasez de participantes. Curiosamente, en este cartucho no podemos hacer uso de las características armas de cada tortuga, limitándose su ninjitsu a puñetazos y patadas, pero sin renunciar a alguna técnica especial y un movimiento sumamente destructivo que podemos llevar a cabo recogiendo un ítem que aparecerá en pantalla.

Tres versiones del que puede ser el juego más particular de cuantos Konami hizo con la licencia de las Tortugas Ninja y que o bien puede descubrirte nuevos horizontes o reafirmarte en tus preferencias hacia los anteriores beat'em up. Hagas lo que hagas, el Poder Tortuga está contigo. Y en el pero de los casos, el Turtles in Time todo lo cura. 

Juan Elías Fernández

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