Nueva York a tus pies

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Tres años son los que han pasado desde que The Division se presentara mundialmente con un gameplay que dejó boquiabierto a todo el planeta. Hoy, la aventura de Massive Entertaiment y Ubisoft ya está siendo disfrutada por los usuarios y nosotros te contamos qué nos ha parecido este título de acción con toques de rol en un gigantesco y detallado mundo abierto. Acompáñanos en nuestro análisis de Tom Clancy’s The Division.

Solo algunos lanzamientos son capaces de detener el globo y congregar a todos los amantes de los videojuegos. The Division es uno de ellos y lo es por muchos motivos. El juego de Massive Entertainment llevaba dejándose ver desde hacía tres años y eran muchos los usuarios que querían probarlo. Las diferentes betas les dieron la oportunidad, con récord de jugadores incluido, y satisficieron a los que esperaban expectantes esta obra. Ahora ya hemos tenido la oportunidad de jugar al programa completo durante un buen número de horas y te vamos a contar todo lo que ofrece para que valores si el tiempo ha hecho mella en su resultado final o si, por el contrario, es lo que están buscando.

The Division se enmarca en la ciudad de Nueva York en un planeta Tierra que ha sido devastado por un virus de origen desconocido y que ha acabado con gran parte de la población mundial. Allí entran en juego los agentes de The Division, cuya función es mantener el orden en una ciudad estadounidense en el que las bandas callejeras armadas han hecho suya la ley y siembran el terror tras cada esquina.

Tras ver una cinemática de introducción verdaderamente sensacional, deberemos crear a nuestro personaje en un editor que nos ha decepcionado. Tenemos una decena de caras predefinidas y lo mismo ocurre con los peinados y barbas (en caso de elegir un hombre). Asimismo podemos añadir a nuestro agente accesorios como gafas o piercings, pero también cicatrices y tatuajes en el cuello. No es un creador de personajes excesivamente amplio, pero sí que otorga unas herramientas suficientes para personalizar a nuestro agente.

Entonces saltaremos a la acción con un pequeño tutorial que nos enseña a grandes rasgos cómo funciona el título a nivel jugable. ¿La respuesta? Fenomenal. La adaptación al control de The Division es instantánea por su extrema sencillez. Nada nuevo: disparar, lanzar granadas, utilizar objetos conseguidos gracias a recompensas por subidas de nivel y cubrirse. Esta última acción es, probablemente, la más innovadora y espectacular. Con tan solo mantener un botón en la dirección que queramos, nuestro agente se moverá con presteza y cambiará de cobertura. La acción de The Division se basa en ello, de modo que hacer que esta mecánica funcione era clave. Conseguido.

Pasemos al contenido del que dispone el videojuego base sin las expansiones y DLCs que se irán lanzando a lo largo de los meses y de los próximos tiempos. El juego cuenta con un total de 26 misiones principales. Puede parecer un número bajo, pero lo cierto es que las tareas de historia son ostensiblemente más extensas que cualquiera de las otras que ofrece el programa. A ello hay que añadir un enorme número de encargos secundarios. The Division hace una clara distinción entre misiones médicas, tecnológicas y de seguridad, algo que también afecta a las habilidades, tal y como comentaremos más adelante. Además de estas principales divididas en los tres tipos que acabamos de mencionar, el título cuenta con una amplia gama de misiones secundarias y otras tareas a las que se denomina encuentros, también separados en las tres ramas comentadas y que nos ofrecerán recursos de cada una de ellas cuando los superemos.

Pese a que es un juego de acción, observamos bastante variedad en las misiones que desempeñamos. Despejar una zona de enemigos, aguantar oleadas hasta que finalice determinada acción, proteger suministros que están siendo atacados o limpiar una zona contaminada. También encontraremos eventos aleatorios, tales como ciudadanos que se nos arriman para pedirnos suministros o enemigos que atacan a la población inocente desde azoteas o saquean cadáveres y que podemos (o no) detener. Finalmente, en este apartado, hay que comentar que encontraremos decenas de grabaciones de móvil, drones estrellados, guías de supervivencia y los llamados echos (reconstrucciones de hechos de antes de la infección) que nos ampliarán un poco cómo fue el virus y cómo afectó a la ciudad de Nueva York.

A medida que vayamos ascendiendo de nivel, nuestro agente de The Division irá adquiriendo nuevas habilidades y talentos, pero de una forma un tanto diferente e innovador con respecto a lo que estamos acostumbrados a ver. En nuestra base de operaciones también encontraremos las alas de medicina, tecnología y seguridad. Al mejorar cada una de ellas añadiendo departamos gracias a los suministros que logremos en misiones desbloquearemos nuevas recursos para desenvolvernos en combate. Por una parte tendremos habilidades que podremos asignar a botones o teclas de nuestro mando o ratón y que podremos usar con sencillez en los combates. Por otra, cada una de las diez secciones de las alas de medicina, tecnología y seguridad que adquiramos desbloquearán talentos y habilidades pasivas para nuestro agente y que ya tendremos equipadas automáticamente tras comprar esa mejora para nuestra base de operaciones.

Por supuesto, The Division cuenta con un enorme arsenal y variedad de armamento. Podremos tener equipadas al mismo tiempo dos armas principales y una secundaria: entre las principales tenemos metralletas, subfusiles, escopetas, rifles de francotirador y todo lo que podamos imaginar; las secundarias están conformadas por pistolas, y revólveres. Además, explorando la ciudad de Nueva York no solo podremos encontrar nuevas armas, sino también piezas para nuestro equipo, compuesto por chaleco, guantes, mochila, pistolera, rodilleras y otros elementos. Todo ello irá aumentando nuestra resistencia y también dándonos efectos pasivos y beneficiosos que nos ayudarán a hacer frente a los cuatro tipos distintos de enemigos que existen: unos diparan, otros vienen hacia nosotros a golpear cuerpo a cuerpo, otros tienen escudo y los últimos cuentan con un lanzallamas. 

Además cabe reseñar que existe una gran variedad de modificadores de arma que podremos añadir a nuestro pertrecho para potenciarlo: mayor capacidad de munición por cargador, una mira láser, una mira ampliada, mayor estabilidad gracias a una empuñadura mejorada. Hay de todo. Y si no lo encontramos, también podremos comprarlas, al igual que las armas y el equipo, en las zonas seguras repartidas por toda la ciudad y donde nos cruzaremos con otros agentes con los que podemos formar equipo gracias al sencillo matchmaking de The Division y en el que nosotros no hemos encontrado problemas de servidores, al menos en la versión de PlayStation 4.

Y ahora que hablamos de encontrarnos con otros jugadores debemos pasar a la Zona Oscura. ¿Que qué es? Es la zona más peligrosa de The Division, donde la contaminación afectó con mayor ímpetu, y donde podremos hallar los mejores objetos del juego. Pero conseguirlos no será fácil. La Dark Zone está plagada de enemigos controlados por la IA de gran nivel y también por personas reales que pueden matarte o no. Es la zona por excelencia de PvP de The Division y el contenido estrella del título una vez hayamos completado la campaña principal. Si alguien se cruza en tu camino y te dispara sin motivo (también si lo haces tú) será marcado como renegado durante un breve periodo de tiempo y se ofrecerá una recompensa a quien acabe con él, por lo que puede ser un arma de doble filo. Una vez hayamos conseguido el objeto que queremos, tendremos que ir a una zona de extracción y llamar al helicóptero. Será entonces cuando se forme una auténtica batalla campal. Si resistimos, podremos sacar el objeto y quedárnoslo en propiedad; si perecemos, otro jugador podrá llevarse nuestro ítem y repetir la fórmula.

Es cierto que la Zona Oscura ofrece un entretenimiento diferente a lo que da la campaña principal, pero advertimos que ir solo y con nivel bajo es un suicidio y que probablemente, en estos primeros días de The Division, la zona está muy descompensada. Si alguien tiene más nivel que nosotros nos será prácticamente imposible poder acabar con él. Sin duda, se trata de una zona mucho más disfrutable en compañía de amigos, pues podemos formar un grupo de hasta cuatro personas.

Tanto en la Zona Oscura como en el resto de Nueva York, la exploración de la ciudad es fundamental. Podremos acceder a edificios, a tiendas de tecnología y a otros lugares con el fin de conseguir recursos y, algo muy interesante, ropa para diferenciar a nuestro personaje. Estas prendas no pasan de lo meramente estético, pero nos permiten hacernos un personaje a nuestro gusto: gorro, chaqueta, camisa, pantalones y calzado, todo eso podremos personalizar adquiriendo nuevos ropajes explorando las casas o ayudando a ciudadanos en apuros.

Precisamente por la necesidad de explorar, The Division tiene que contar con un poderoso apartado visual. Y vaya que si lo tiene. Vale, no es lo que vimos en el E3 de 2013, pero el juego de Ubisoft se ha situado como uno de los mejores de la generación en cuanto a nivel visual. La recreación de Nueva York es soberbia y las calles están llenas de detalles como bolsas de basura apiladas, coches abiertos y todo tipo de elementos estéticos que nos sumergen en la ambientación. Por supuesto también tenemos algunos fallos, como cargas de texturas tardías o un ligero popping en algunas ocasiones. El apartado sonoro no se queda atrás, y el título de Massive Entertainment hace gala de una banda sonora que le queda como anillo al dedo y un doblaje al castellano más que notable. Eso sí, nuevamente hallamos problemas (bastante molestos) de petardeo de sonido en algún momento puntual.

The Division ya está entre nosotros y llega cargado de contenido para mantenernos pegados a la consola u ordenador durante mucho tiempo. Solo queda saber si el juego seguirá siendo disfrutable una vez terminada la campaña principal o si será necesario hacerse con las expansiones para poder seguir divirtiéndonos con este juego que se postula como uno de los grandes del 2016. Solo el tiempo lo dirá, pero, de momento, nosotros somos The Division y debemos recuperar Nueva York.

Joel Castillo

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Valoración final:

Gráficos: La ciudad de Nueva York luce imponente. Y es que los chicos de Massive Games han estado años trabajando en un motor de juego completamente nuevo. El resultado es prácticamente inmejorable y The Division ya es uno de los juegos de generación actual con un mejor apartado visual. Las luces, la nieve, el humo, el clico día/noche… todo se ve increíble.

Jugabilidad: Aunque en un primer momento pueda parecer algo tosco, con un par de horas en The Division nos sabremos desenvolver a la perfección gracias a un pulido sistema de coberturas, la mecánica estrella del título. El juego nos reta continuamente a realizar el mismo tipo de acciones, de modo que es esencial que la jugabilidad rinda a un buen nivel, y lo hace.

Sonido: El doblaje al castellano se encuentra a la altura de los trabajos de Ubisoft, que no suele defraudar en este sentido. Asimismo, la banda sonora y los efectos de sonido hacen que pasear por Nueva York sea una maravilla. Como comentábamos, los ocasionales petardeos de sonido sí son un problema grave que debería corregirse con presteza.

Duración: Las misiones principales podrían llevarnos unas 20 horas, pero el juego cuenta con mucho más contenido: secundarias, encuentros, eventos aleatorios, coleccionable y, por supuesto, la Zona Oscura, donde pasaremos un mayor número de horas tras completar la historia principal.

Conclusión: Todas las dudas que podía generar The Division han sido despejadas. ¿Merece la pena lo nuevo de Ubisoft? Sin duda, pues es extenso en contenido, divertido y precioso a nivel estético. Sin embargo sí queda algo por resolver: si el título seguirá ofreciendo entretenimiento una vez terminado el modo principal gracias a la Zona Oscura o si necesitaremos el contenido adicional para que seguir explorando Nueva York merezca la pena.

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  • Una película: Contagio (2011)

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