El arte de morir

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Era uno de los títulos más esperados para el presente año 2014 y, por fin, ya se encuentra entre nosotros. The Evil Within hace su entrada triunfal en PlayStation 3, PlayStation 4, Xbox 360, Xbox One y PC con una promesa: traer a los tiempos actuales el género de terror que tanto triunfó antaño. ¿Habrá cumplido la nueva propuesta del padre de Resident Evil su cometido? Adéntrate con nosotros en las entrañas de The Evil Within y conoce todos sus detalles.

No sabemos por qué, pero nos encanta pasar miedo. Meternos en la piel de nuestro personaje y vivir historias que parecen sacadas de la mente de un demente. Tal vez porque sea la mejor forma de sacar a relucir estas sensaciones, sensaciones que salen a flor de piel con películas, libros o videojuegos. Precisamente estos últimos han sabido darnos grandes dosis de terror. Fuertes alaridos han salido de nuestras bocas para manifestar los sentimientos que teníamos en ese preciso instante. Un ejemplo, que nos viene que ni pintado al tema, son las primeras entregas de la franquicia Resident Evil.

¿Por qué hablamos de esta franquicia? Porque precisamente el padre de esta saga, Shinji Mikami, es el que ahora vuelve a la carga, dispuesto a inundar nuestras mentes de ese miedo que hacía ya tiempo que no sentíamos en un videojuego. En esta ocasión el elegido ha sido The Evil Within, un título claro en su propuesta hacia el jugador: hacérselo pasar mal a toda costa.

Aquí conocemos la historia de Sebastián Castellanos, el protagonista de The Evil Within, un detective de la policía que se ve inmerso junto a sus dos compañeros en una historia que cambiará para siempre sus vidas. Tras recibir una llamada de aviso para investigar una serie de asesinatos en un hospital de la zona, el equipo se traslada al lugar para descubrir qué es lo que ha ocurrido. La nueva propuesta de Shinji Mikami arranca de una forma espléndida, sin hacer esperar mucho al jugador para meterse de lleno en la acción, ya que pronto, Sebastián, se verán sumergido en un mundo de locura en el que es complicado distinguir la realidad de la ficción, todo ello acompañado de una serie de personajes que no hacen más que añadir más misterio, si cabe, a toda la trama. 

Es precisamente esta primera toma de contacto la que nos sirve para hacernos a la idea de lo que The Evil Within nos propone: una historia llena de giros inesperados, situaciones de lo más variopintas y, por supuesto, mucha tensión. Tenemos que admitir que resulta bastante complicado definir qué es el terror para una persona, por lo que podemos deducir que la nueva obra de Bethesda puede contar con dos bandos bien diferenciados: por un lado los que encuentren aquí un verdadero resurgir del género de terror y, por el otro, aquellos que vean un juego en el que se combina la acción con ciertos matices que caracterizaron a los survival horror de antaño, aunque renovados completamente para los tiempos actuales.

Tal vez las sensaciones que transmite The Evil Within no sean las mismas que, por ejemplo, han logrado P.T. o el reciente Outlast, pero también cabe mencionar que son dos productos bien distintos al que ahora nos ocupa. La obra de Mikami juega con el entorno y con su propia razón de ser para ofrecer una experiencia que nos pone en tensión en todo momento y que obliga al jugador a actuar de forma rápida si no quiere ver en pantalla como Sebastián es atrozmente despedazado de la forma más sanguinaria posible. 

Así nos encontramos con que el título opta por una visión en tercera persona, por lo que la cámara se situará de una forma muy similar a lo visto en títulos como Resident Evil 4. Además, teniendo en cuenta el juego en el que nos encontramos, donde evitar la atención de los enemigos es la diferencia entre la vida y la muerte, los movimientos de sigilo serán de vital importancia, por lo que también podremos optar por agacharnos para escondernos de aquello que nos persigue, o bien realizar un ataque de forma sigilosa por la espalda. Podríamos decir que el esquema de control en The Evil Within es muy parecido a la obra de Naughty Dog, The Last of Us, donde existen momentos en los que la evasión será nuestra mejor aliada para salir con vida de todo tipo de situaciones.

Sebastian también tendrá la habilidad de correr, algo que se vuelve indispensable cuando nuestro personaje se encuentra en minoría absoluta frente al enemigo, o bien, cuando los recursos como la munición o la salud escasean, aunque eso sí, hay que tener en cuenta que llevando a cabo esta acción, la resistencia de nuestro personaje se verá mermada en pocos segundos, algo que se puede volver claramente en nuestra contra en una frenética huida. 

Aquí es cuando llegamos a uno de los puntos principales en The Evil Within: la verdadera escasez de elementos en el escenario como munición o jeringuillas de salud, que de otro modo, nos facilitarían en demasía nuestra aventura. De esta forma el jugador se ve obligado a llevar a cabo una estrategia diferente en cada momento, teniendo que estudiar la forma de actuar de los enemigos, el entorno que le rodea (ya que por ejemplo las sombras pueden ser grandes aliadas), o los recursos que nos quedan en el bolsillo. 

Pero por supuesto, además del sigilo, que será de vital importancia sobre todo en los primeros compases del juego, Sebastián tendrá otras herramientas que le serán de especial ayuda durante su intrincada aventura. Así nos encontramos con que nuestro personaje muy pronto encontrará una lámpara portátil, que nos acompañará durante el resto de la partida. Sin lugar a dudas se trata de un arma de doble filo ya que, a pesar de encontrarnos ante un título en el que los momentos de oscuridad serán los más abundantes, también hay que tener en cuenta que los enemigos podrán descubrir dónde nos encontramos por culpa de este haz de luz. De esta forma será el usuario quien decida en qué momentos decide activar o no este artefacto, dependiendo de la situación en la que nos encontremos.

Además de este fiel aliado, nuestro detective también contará en su arsenal con diferentes armas como. por ejemplo, una pistola, una escopeta o una ballesta, por citar algunos ejemplos . Esta última arma es posiblemente la que más protagonismo tendrá durante nuestra aventura, ya que se nutre de diferentes virotes. Estos virotes deben ser construidos por el propio jugador, por lo que a lo largo del juego será necesario estar pendientes de la cantidad de suministros que nos quedan en la recámara. 

Y es aquí donde entran en juego las trampas de The Evil Within. La obra de Mikami parece decidida a poner las cosas difíciles a los jugadores, ya no solo con enemigos que no dudarán en echarse encima para acabar con nuestra vida, sino también con diferentes trampas desperdigadas por el escenario como, por ejemplo bombas o cepos, que además se repartirán de forma aleatoria en cada partida. Un paso en falso encima de una de estas trampas se traduce en un daño importante para Sebastián, aunque por supuesto también podremos usarlas a nuestro favor con los enemigos que nos persiguen. Además, las trampas cuenta con una doble importancia, ya que los elementos necesarios para construir los diferentes virotes, que pueden ser explosivos o petrificantes por citar unos ejemplos, será necesario desarmar las trampas que se encuentran en nuestro entorno para recolectar diferentes elementos.

Además de todos estos elementos señalados y como ocurría en The Last of Us, Sebastián tendrá la posibilidad de usar botellas vacías de cristal. Estos objetos pueden tener una doble función: por un lado, ser utilizadas como armas de cuerpo a cuerpo, o bien, usarlas para conseguir llamar la atención de un grupo de enemigos y desviarlos de nuestro camino principal. También contamos con la incorporación de un objeto muy importante: las cerillas. Al igual que ocurre con la munición, las cerillas no abundarán mucho en el terreno, por lo que recolectar suficientes durante los diferentes capítulos es sumamente importante. Pero, ¿por qué son tan importantes las cerillas? Para que os hagáis a la idea, derribar y dejar a un enemigo en el suelo no es suficiente para acabar con él, ya que la única forma de deshacernos de éste de forma permanente será prendiéndole fuego con estas cerillas. Así, será el jugador el que decida en cada momento si quiere o no gastar una de estas para aniquilar a un contrincante, pero, en el caso de no hacerlo, correremos el riesgo de ver como este enemigo se levanta del suelo dispuesto a acabar con nuestra vida.

No podemos olvidarnos tampoco del gel verde, un elemento que cobra una vital importancia en el juego por ser la moneda de cambio para adquirir todo tipo de mejoras para nuestro personaje o bien para el armamento que tengamos equipado. Así, recoger estos frascos por el escenario será una tarea obligada y no solo eso, ya que también se premiará a la exploración del jugador con grandes dosis de este elemento. De esta forma, en un momento determinado de la aventura, descubriremos que Sebastián puede salir bastante beneficiado con este gel, para mejorar habilidades como la resistencia, los ataques cuerpo a cuerpo o el almacenamiento, por citar algunos ejemplos.

Pero si algo caracteriza a The Evil Within es sin lugar a dudas sus enemigos y, por supuesto, sus escenarios. Encontraremos enemigos de todo tipo, unos que serán los más genéricos y que aparecerán durante todas las fases, mientras que otros tantos aparecerán de forma puntual, a modo de jefes finales. Mikami ha realizado un trabajo increíble a la hora de dar vida a estos personajes y os aseguramos que a medida que vayáis avanzando en la historia, descubriréis el amplio arsenal de enemigos que la mente del artista ha concebido para su obra. Hay pueblerinos dispuestos a acabar con nosotros sin ningún tipo de miramientos, muy similares a los que encontramos en Resident Evil 4, pero no solo serán estos enemigos los que nos recuerden al título de Capcom, hay muchos más que queremos que vosotros mismos descubráis. Además de Resident Evil, también hay algún que otro guiño a franquicias tan emblemáticas en el género de terror como puede ser Silent Hill, algo que sin lugar a dudas sacará una sonrisa a los aficionados a estos juegos.

En lo que se refiere a entornos, es sin lugar a dudas donde más destaca The Evil Within. Jamás tendremos la sensación de estar recorriendo una y otra vez los mismos parajes y, cada uno de estos, cuenta con su propio sello de identidad. A pesar de que la mayoría de los capítulos transcurrirán en lugares cerrados y pasillos angostos, también visitaremos zonas al aire libre, con una rica vegetación que dota de verdadera vida al entorno. Majestuosos edificios dispuestos a ser explorados se alzarán ante nuestros ojos, escondiendo increíbles secretos que nos mantienen en vilo durante toda la duración de la partida, aportando grandes dosis de variedad en la ejecución de la historia y, sobre todo, muchísima tensión en todo momento.

En cuanto a su duración, The Evil Within se mantiene en torno a las 20 horas, dependiendo por supuesto de la dificultad que elijamos en el momento de comenzar nuestra aventura. Si esta duración, que a nosotros nos ha parecido la ideal, os sabe a poco, os podemos asegurar que el título es la mar de rejugable. Esto se debe a que, además de conseguir desbloquear una suculenta opción al completar el juego, la historia de Sebastián Castellanos nos invita a ser revivida por segunda vez. Es cierto que se pierde el factor sorpresa de la primera partida, pero un segundo paseo por los entornos de The Evil Within nos servirá para entender todos los entresijos de su historia, ya que ésta está cargada de momentos en los que tendremos que asimilar lo que acabamos de ver en pantalla y que además nos servirá para continuar atando cabos una vez conocidos todos los secretos. 

Además, los jugadores que busquen un verdadero reto tendrán la opción de revivir la aventura con un modo de dificultad que viene dispuesto a sacarnos de quicio. Si ya de por sí es bastante normal que en la dificultad más baja nos encontremos en todo tipo de apuros, el modo de dificultad más elevado supone un verdadero reto, que se traduce en menos munición, más vulnerabilidad de nuestro personaje a los ataques de los enemigos y situaciones que requieren establecer una estrategia más premeditada para salir victoriosos.

En suma a todo esto, se han incluido unos coleccionables, así como unas llaves que nos dan acceso a una serie de compartimentos que contienen en su interior todo tipo de objetos como balas o grandes dosis de gel verde, algo que se aleja de la historia principal del juego para invitar al usuario a investigar cada uno de los escenarios que conocerá a lo largo de su aventura. 

En cuanto al apartado técnico, nos encontramos con varios factores que pueden desencadenar opiniones encontradas entre los jugadores. El primero de estos es la inclusión de unas franjas negras en la pantalla. Es cierto que estas han sido concebidas para dotar de cierto aspecto cinematográfico a la aventura, pero también acarrean una serie de inconvenientes: reducen bastante el campo de visión que tenemos en el entorno, algo que nos puede jugar malas pasadas sobre todo en los momentos en los que tengamos que afrontar las situaciones de forma sigilosa. Además, también se trata de un inconveniente para todos aquellos que pretendan utilizar PS Vita como segunda pantalla, reduciendo de forma considerable el tamaño útil de la portátil. Esperamos en este sentido que se lance una actualización que permita elegir a los jugadores si desean aplicar o no esta opción, algo que sí es posible conseguir en la versión de PC.

Por otro lado el juego funciona a 30 fps en consolas de nueva generación, cifra que no se consigue mantener en todos los momentos del juego, algo que se traduce en molestas ralentizaciones en más momentos de los que nos hubiera gustado ver. Además, sobre todo en las escenas cinemáticas, es bastante común sufrir algún que otro problema en la carga de texturas, que se pueden demorar milésimas de segundo pero que empañan, por desgracia, la experiencia final del juego. A su favor podemos decir que el juego cuenta con un sistema de iluminación perfectamente ejecutado, con un resultado que resalta aún más la sensación de tensión palpable durante toda la aventura. Además, el acabado de Sebastián Castellanos destaca por encima de sus compañeros, y el diseño elegido para la creación de los enemigos transmite verdadero pavor. También se ha incluido un efecto granulado en pantalla, que da una sensación increíble a todo lo que aparece en pantalla y que, esta vez sí, podrá ser activado o no por el usuario. 

En lo referente al sonido, The Evil Within hace gala de un repertorio musical acorde a cada situación. Melodías que saben adaptarse a cada momento y que consiguen ponernos los nervios a flor de piel. Pero además, este apartado destacada por un gran trabajo en el doblaje del juego, que nos llega completamente en castellano. Es cierto que la mayor parte de las frases tendrán lugar durante las escenas cinemáticas, pero el hecho de que en momentos puntuales nuestro personaje suelte alguna cita también servirá para meternos en la piel de Sebastián, un personaje al que conseguiremos coger un especial cariño gracias su marcada personalidad.

Rubén Moyano


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Valoración final

Gráficos: En este sentido podríamos decir que el título no consigue explotar todas las bondades de los sistemas actuales. Hay bastantes momentos en los que los bugs nos jugarán malas pasadas, sufriremos alguna que otra ralentización sobre todo en las escenas cinemáticas y abundan además los problemas con las cargas de texturas. A pesar de todo, The Evil Within nos da una clase magistral del uso de la iluminación en los escenarios, contando también con un diseño increíblemente inspirado para los diferentes entornos que visitaremos a lo largo del juego.

Jugabilidad: The Evil Within es un batiburrillo de géneros, algo que queda plasmado en su ejecución. Hay momentos de acción pura y dura, sobre todo en el tramo final, así como situaciones en las que el sigilo será nuestra mejor arma. Tal vez uno de los grandes ausentes sean los puzles. Existe alguno que otro, pero no esperéis una dificultad como la que caracterizaba a los Resident Evil de aquella época dorada. Se echan en falta además momentos en los que el jugador tenga que volver sobre sus propios pasos, para abrir, por ejemplo, aquella puerta a la que no teníamos acceso en un primer momento. Aun así, es digno de admirar el trabajo realizado por Mikami, que ha sabido combinar a la perfección algunos elementos clásicos de los juegos de terror con otros tantos de los tiempos actuales.

Sonido: Uno de los principales aliados en la obra de Mikami para irradiar esa sensación de tensión. Melodías que nos acompañarán en cada momento y que, incluso, pueden llegar a ponernos los pelos de punta. Además, el juego se encuentra completamente doblado al castellano, con un resultado bastante satisfactorio, por lo que conseguiremos meternos, aún más, en la piel de Sebastian Castellanos.

Duración: The Evil Within se encuentra dividido en diferentes capítulos, cada uno de una duración variable. El título puede ofrecernos un total de 20 horas de duración, dependiendo de las ganas que tenga el jugador de explorar, pero os aseguramos que lo haréis, ya que los escenarios invitan a ello, a descubrir todos los entresijos y recovecos del juego. Además, tenemos algún que otro coleccionable, así como unas llaves que nos descubren objetos para reponer nuestro arsenal, por lo que en este sentido, el juego cumple a la perfección su cometido.

Conclusión:
Los tiempos han cambiado y tal vez sea el momento de saber que el Survival Horror tal y como lo conocíamos hace unos años ha pasado a una mejor época. The Evil Within es un título de terror con todas las letras, tal vez no consiga que peguemos ningún sobresalto en nuestro sofá, pero si consigue transmitir una sensación de miedo, de desasosiego y soledad tan característica de este género. La munición escasea, por lo que no nos encontramos ante un título de pura acción. Es cierto que abundan estos momentos sobre todo en el último tramo de la aventura, resultado de una combinación entre títulos como Resident Evil 4 y The Last of Us. Nos encontramos ante un producto que sabe jugar con la mente del jugador, con sus escenarios y enemigos para ofrecer una experiencia única, algo que muchos aficionados al género de terror llevaban pidiendo desde hace años. Si buscas un juego de terror con una atmósfera decadente, oscura y una propuesta difícil, The Evil Within es para ti.

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Si te ha gustado te gustará:

No te quedes solo en el juego:

  • Una película: Hostel, de Eli Roth
  • Otra: La matanza de Texas (1994), de Tobe Hooper
  • Otra: Saw, de James Wan
  • Una canción: Sweet Dreams, de Marilyn Manson 

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