Apocalipsis congelado

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En octubre del pasado año 2013 concluía con éxito la campaña de financiación vía Kickstarter de The Long Dark, el primer juego desarrollado por el equipo de Hinterland Studio. Aunque por lo general este tipo de plataformas son más usadas por novatos que buscan hacerse un hueco en la industria por medio de su mejor carta de presentación, la creatividad de sus juegos, no es el caso de Hinterland, un estudio de desarrollo de títulos indie que si bien tiene solo un par de años de vida, cuenta con muchísima experiencia tras sus puertas.

Así, The Long Dark es un juego precioso, que sigue la estela de muchos títulos independientes que nos sorprenden con su aspecto artístico, pero que tiene aroma a título triple A. Sus desarrolladores provienen principalmente de Bioware, Riot Games y Ubisoft, y entre sus credenciales se encuentran juegos como la saga Mass Effect, la saga Far Cry o el popular League of Legends. Un plantel que buscaba crear una experiencia diferente e innovadora, que destacara dentro del catálogo de simuladores para PC que hay actualmente, y que vaya si lo ha conseguido.

Con su llegada a Steam Early Access, The Long Dark nos traslada a un mundo postapocalíptico con un objetivo: tratar de sobrevivir todo lo que podamos. Debido a un cataclismo de carácter radiomagnetico, la tecnología ha quedado inútil, y debemos enfrentarnos a nuestro peor enemigo, uno al que no podemos controlar: la naturaleza. Por si fuera poco, resulta que nos encontramos inmersos en el helado clima del norte de Canadá, por lo que hacer algo tan simple como encender un fuego puede ser una auténtica odisea, y ya no hablemos de salir a la búsqueda de comida o supervivientes. Consta de dos partes: el modo sandbox, que es el que vamos a analizar, y el modo campaña, que descubriremos en varias temporadas de forma episódica, y que llegará más adelante, cuando el juego esté terminado.



En este modo sandbox, como hemos mencionado antes, descubrimos la jugabilidad de The Long Dark y tenemos como meta sobrevivir todo lo que podamos, lo cuál no será nada sencillo. Olvidaros de todos aquellos títulos dónde la supervivencia se queda en lo anecdótico, pues ese no es, ni mucho menos, lo que os encontraréis en The Long Dark. La gran dificultad del título se encuentra principalmente en lo orgánica que trata de ser su experiencia. Los chicos de Hinterland se han esmerado en darle toda la realidad posible dada la situación a la simulación, no sólo de las condiciones desfavorables del clima o los depredadores, sino también a las necesidades humanas.

Así, cuatro serán los aspectos que tendremos que cuidar de nuestro protagonista para garantizar que sobreviva un día más: el hambre, la temperatura, la fatiga y la sed.

  • Contra el hambre, deberemos cazar o buscar comida por el frío mundo, de modo que aliviemos a nuestro estómago y también ganemos calorías, otro de los indicadores que no podemos perder de vista, especialmente si decidimos correr durante el juego.
  • Respecto a la temperatura, correremos el riesgo constante de congelarnos si nos quedamos quietos, por lo que tendremos que movernos o encontrar un buen sitio dónde encender un fuego. También podremos toparnos con ventiscas o tormentas de nieve, que nos hará plantearnos en muchas ocasiones si hicimos bien abandonando un refugio seguro. Aparte, podremos encontrar ropa perdida que nos ayudará en esta tarea, pero que no siempre estará en buenas condiciones y se irá deteriorando con el tiempo.
  • Respecto a la sed, resulta ser uno de los factores más complicados de satisfacer, pues aún en un mundo rodeado de nieve, para poder usarla a nuestro favor tendremos que encontrar los artilugios adecuados, y no existe ninguna pista de dónde puedan estar. Encontraremos otras bebidas en lata durante el viaje, pero creednos: es mejor no contar con ello.
  • La fatiga es la necesidad más sencilla de satisfacer: bastará con encontrar una cama dónde echarse a dormir o, si tenemos peor suerte, un lugar mínimamente resguardado dónde poner nuestro saco de dormir. Ahora, controlar nuestras horas de sueño será algo crucial: mientras dormimos el resto de necesidades irán a peor, y si dormimos demasiado tiempo, podríamos acabar congelados o devorados por algún lobo salvaje.

¿Crees que tienes la habilidad suficiente para sobrevivir a The Long Dark teniendo que controlar “tan solo” estos parámetros? Entonces será mejor que te agarres los pantalones y de paso te eches una rebequita por los hombros, porque cuidar de ti mismo no significa que no puedas morir de todas formas, y de maneras bastante horribles: podrías caer de un punto elevado y morir aplastado con graves daños internos, que te ataque un animal y morir por la pérdida de sangre, o si llevas vendas encima morir de todas formas porque no tenías antiséptico para curarte la infección provocada por el mordisco, tomar comida en un estado terrible por simple desesperación…

Al final, tu originalidad, imaginación y fría lógica tendrán que darse de la mano para tratar de pensar rápido como solucionar los problemas que afectan a tu supervivencia y las precauciones que deseas tomar ante cada paso en este brutal entorno, pues el realismo en The Long Dark es tal que te pondrá en la piel de tu protagonista de la manera más cruel posible: no hay tutoriales, no hay aclaraciones, no hay mapas, ni te enseñan cómo jugar o qué puedes hacer. El conocimiento y la experiencia son tus mejores armas. Deberás aprender por ti mismo, y practicar el ensayo y error, pues una vez mueres en The Long Dark, toca empezar de nuevo la partida, y no siempre desde el mismo punto de su extenso mapa. Este modo de juego sandbox, por tanto, buscará picarte, instigar a superarte a ti mismo y a tus amigos, y con cada partida verás como ese logro de “Sobrevivir 50 días”, es absurdamente difícil pero no imposible si usas la cabeza y tienes un poquito de suerte.

 

Respecto al aspecto gráfico del título, como ya hemos mencionado antes, The Long Dark es un juego realmente bonito. Con formas simples y una paleta de colores con tonos muy básicos, el contraste entre los amaneceres y atardeceres anaranjados con los colores fríos de las auroras boreales que proyectan su luz sobre noches muy, muy oscuras, logran que pese a no tener un diseño muy trabajado, el título se haga increíblemente inmersivo.

 



En cuanto al idioma y al sonido, The Long Dark se encuentra actualmente en completo inglés, tanto la interfaz como las voces. Dos buenas noticias: no se trata de un inglés complicado, al menos en el modo supervivencia del modo sandbox, y está previsto que se traduzca al castellano entre otros idiomas, pues fue uno de los logros extras alcanzados durante su financiación en Kickstarter.

Por otro lado, puedes elegir si ser hombre o mujer, y el doblaje de los supervivientes corre a cargo de los siempre excelentes Mark Meer y Jennifer Hale, conocidos por ser las voces del Comandante Shepard tanto en su versión masculina como femenina en Mass Effect. Aparte, se ha confirmado la presencia de David Hayter, Solid Snake en Metal Gear Solid, en el reparto, supuestamente como narrador del modo historia, aunque dicho papel aún no es seguro. La banda sonora del The Long Dark corre a cargo de Cris Velasco y Sascha Dikiciyan, que tienen en su haber la música de Mass Effect 3, la saga God of War, Borderlands 2 y la saga Quake.

En conclusión, después de haber podido probar este pedacito del cuidado hasta el detalle survival que es The Long Dark, tenemos ganas de mucho más, y no perderemos de vista a su anticipado modo historia, que trasladará la misma jugabilidad difícil y adictiva a un argumento que se presenta duro, dónde tendremos que tomar multitud de elecciones de esas capaces de congelarnos el corazón. Por ello, y pese a estar aún en Steam Early Access, vale la pena darle la oportunidad al juego, que solo con su modo sandbox ha logrado el aplauso de crítica y jugadores. Y un consejo: quedarse a solas en un bosque de madrugada, siempre, siempre es una mala idea.

Claudia García
 

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Valoración final

Jugabilidad: El modo sandbox nos da un buen aperitivo de cómo será la jugabilidad global de The Long Dark, pues no se esperan grandes cambios entre esta y la de su modo historia. Muy intuitiva: básicamente nuestros controles se limitan a tomar decisiones, interactuar con el escenario y movernos por él. No hay grandes combates, y aunque podemos usar diferentes armas, se trata de un recurso de última hora que no te garantiza el éxito: no esperes un shooter o un juego de acción, estamos ante un simulador dónde tu ingenio es tu mejor arma.

Duración: Toda la que tu quieras y más. O en todo caso, todo el tiempo que consigas sobrevivir cada partida.

Gráficos: No es un título que destaque en su apartado técnico, pues trata de llegar al mayor número posible de usuarios, pero su aspecto artístico es de esos que dejan huella. Precioso.

Sonido: Voces en inglés e interfaz en inglés, pero se espera su traducción al castellano próximamente. Doblaje muy bueno, banda sonora atmosférica y efectos de sonido realmente conseguidos.

Conclusión

Por lo general, decidirnos a probar y gastar dinero en un título “incompleto” que llega al Early Access de Steam es una decisión que conlleva bastante riesgo. ¿Y si resulta que es una patata? ¿Y si no me gusta nada o no es cómo me habían ilustrado originalmente el proyecto? Dudas comprensibles, pero que resultan muy fácil de disipar con The Long Dark. El modo sandbox del juego, único disponible por el momento, es adictivo y sólido, lleno de detalles que irán a más conforme pase el tiempo. Se trata de una experiencia para un jugador, así que no da problema alguno relacionado con la conexión a internet, y propone una idea novedosa y realmente fascinante para aquellos jugadores que busquen un reto, especialmente si os gustan los simuladores que busquen el realismo y no la risa fácil. The Long Dark, con todo su frío, es capaz de hacerte sudar la gota gorda, y eso nos encanta.

Juegos relacionados:

No te quedes sólo en el juego:

  • Una película: Rompenieves
  • Un libro: La Tormenta de Nieve, de Johan Theorin

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