Almas de metal

Deck 13 regresa tras tres años de duro trabajo con The Surge. Los creadores de Lords of the Fallen vuelven a hacer uso de la fórmula jugable consolidada por la saga Dark Souls pero trasladándola a una ambientación futurista, distópica y tecnológica en la que las máquinas serán nuestro mayor adversario. Te contamos cómo ha sido la vuelta de Deck 13 tras probar durante horas su nuevo título.

14549

Pocos estudios a lo largo de la historia han sido capaces de crear una fórmula jugable tan atractiva que haya sido imitada con frecuencia. Este fenómeno difícil de hallar ha vuelto a ocurrir en los últimos años con la saga Souls de From Software, en la que el desafío constante, la habilidad a la hora de combatir cuerpo a cuerpo y un sistema de subida de niveles y acumulación de experiencia de lo más peculiar son algunas de las claves del éxito.

Desde que la franquicia diera comienzo hace casi una década han sido muchos los que han tratado de darle continuidad. Una de las compañías que lo ha hecho con más éxito ha sido Deck 13, que en 2014 nos ofreció el interesante Lords of the Fallen (que produjo críticas variadas) y lo vuelve a intentar ahora con The Surge, una propuesta del mismo estilo jugable pero con una estética y ambientación completamente distintas.

Y es que en The Surge se nos traslada a un futuro distópico en el que la tecnología se ha apoderado del ser humano. Como consecuencia, enfermedades ambientales y todo tipo de problemas de origen tecnológico han sumido a la Tierra en el caos. En este contexto se nos localiza en las instalaciones de la corporación CREO, donde nuestro protagonista, “mejorado” con un exoesqueleto deberá, deberá enfrentarse a todos estos peligros mecánicos.

Tras un sorprendente inicio de juego y habernos puesto en contexto, The Surge pronto nos dejará tomar el control de nuestro protagonista y nos invitará a tomar una primera decisión. Desde el comienzo de la aventura deberemos optar por realizarnos una modificación que nos convierta en un ser poderoso y fortalecido o en uno algo menos vigoroso pero con bastante más agilidad. Según nuestra decisión se modificarán los parámetros iniciales del personaje, así que piénsalo con calma.

Una vez hecho esto ya pasaremos a la acción y solo con jugar unos minutos nos daremos cuenta de que la fórmula jugable de Deck 13 sigue teniendo enormes similitudes con Dark Souls. Comenzamos con un arma cuerpo a cuerpo con la que podemos realizar dos ataques: uno en vertical y otro en horizontal. Cada uno de ellos puede ser fuerte lento o flojo y rápido, por lo que tenemos cuatro movimientos ofensivos que deberemos ir combinando según lo requiera la situación.

Asimismo, cuando un enemigo tiene la salud baja en muchas ocasiones podemos realizar un ataque definitivo a modo de animación que nos permite rematar la faena de una forma mucho más espectacular, lo que nos facilita mucho las cosas. El combate de The Surge tiene una particularidad que lo vuelve muy interesante. Cada vez que fijamos a un enemigo podemos atacarle en conjunto o fijar cada una de sus extremidades.

Se trata de una mecánica fundamental, pues localizar las partes menos protegidas por la armadura nos permitirá acabar con él mucho más rápidamente. En ocasiones nos toparemos con enemigos sin debilidades, de modo que deberemos atacarle con todo lo que tengamos. Para complementar la faceta del combate debemos señalar que podemos bloquear ataques y también esquivar dando un paso a un lado al más puro estilo Bloodborne.

Y es que lo cierto es que el combate de The Surge tiene mucho más de la agilidad de Bloodborne que de la sobriedad de Dark Souls. Mejorar nuestras capacidades será fundamental para poder sobrevivir en el duro entorno que nos propone Deck 13. Para ello tendremos que ir recogiendo los ítems distribuidos por el escenario (que nos permitirán ser más poderosos o resistentes durante un tiempo limitado, conseguir piezas de chatarra extra o aumentar el daño de nuestra arma) y también ir haciéndonos con implantes para nuestro exoesqueleto que funcionan al más puro estilo Souls.

Algunos de ellos nos permitirán poder curarnos en combate o regenerar salud, mientras que otros nos dan la posibilidad de ver la barra de salud de los enemigos o incluso mejorar nuestras cualidades ofensivas y defensivas. Todos esos implantes podremos incorporarlos a nuestro exoesqueleto en las zonas médicas, que actúan del mismo modo en que lo hacen las hogueras de la franquicia creada por From Software.

En ellas podremos invertir todas las piezas de chatarra que nos dan los enemigos caídos (sí, funcionan como las almas de los Souls) y, a diferencia de los títulos de From Software, aquí se nos permite hacer algo diferente que facilita la tarea. Si no queremos gastar todas las piezas conseguidas podemos almacenarlas, de modo que cuando nos maten no las perdamos y podamos seguir acumulando. Eso sí, al morir la chatarra que llevemos encima quedará en el mismo punto donde perecimos. Si conseguimos llegar hasta ellas las volveremos a conseguir, mientras que si morimos por el camino las perderemos de forma definitiva.

En estas “zonas seguras” no solo podremos subir de nivel (lo que incrementa nuestras estadísticas automáticamente) y cambiar nuestros implantes, sino que también podremos desarrollar y crear las tecnologías de armaduras y armas que hayamos ido encontrando y mejorar las que ya tengamos en nuestro equipo. En este sentido cabe señalar que podremos equipar piezas de armadura en la cabeza, el torso y en las cuatro extremidades, lo que nos permite mejorar nuestras capacidades.

Para continuar con el estilo de juego Souls-like, en The Surge a medida que vayamos avanzando en los niveles también deberemos ir utilizando exoascensores para llegar a zonas antes inaccesibles (el juego tiene la particularidad de que algunas zonas solo se desbloquean cuando tenemos un nivel determinado) e ir abriendo atajos que nos permitan regresar con mayor velocidad a la zona segura o ir de la zona segura a la acción en caso de haber caído en combate.

Una de las mayores curiosidades y diferencias de The Surge con la saga Souls es que en los mapeados no solo encontraremos ítems útiles, sino también notas de audio que nos van dando más información sobre el mundo del juego y nos ayudan a meternos en situación. También encontramos una particularidad en el leveleo. Como decíamos no podemos elegir stats a las que dar el puntito al subir como en los Souls y el proceso se realizará automáticamente. Eso sí, cuanto más usemos un tipo de arma más iremos subiendo de destreza con ella, algo que nos ha recordado a Skyrim y que nos gusta mucho.

Como último apunte debemos resaltar el buen papel que juegan los jefes a lo largo del juego, ofreciendo un reto interesante y batallas de lo más espectaculares que, por otra parte, nos ayudan a tomar aire y cambiar un poco de las (a la larga) repetitivas batallas contra enemigos normales, de los que encontramos muy poca variedad. Incluso al cambiar de niveles seguimos topándonos con los mismos enemigos una y otra vez.

Joel Castillo

Jugabilidad: Al más puro estilo Souls, The Surge consigue hacerse fuerte con un combate lo suficientemente variado como para no caer en lo repetitivo. Lo cierto es que el estilo ofensivo está más cerca de Bloodborne, pero la obra de Deck 13 introduce bastantes elementos de personalización como para tomar su propio camino, aunque a veces alejarse de la fórmula original le haga perder puntos.

Gráficos: En cuanto a potencia bruta estamos ante un título de calidad media, pero donde de verdad destaca The Surge es en la estética de su futuro distópico. Aunque el diseño de enemigos también está a un gran nivel hay que echarle en cara que la variedad de los mismos le resta poderío.

Sonido: El título hace gala de una banda sonora muy tecnológica que le viene como anillo al dedo, si bien en ocasiones echamos en falta algo más de presencia musical durante nuestros paseos por el mundo del juego. The Surge está doblado al inglés y cuenta con textos en castellano.

Duración: La fórmula jugable de The Surge es idéntica a la de Lords of the Fallen, de modo que en cuanto a duración nos movemos en unas cifras similares: unas veinte horas o más si eres de los más exploradores. Eso sí, una personalización inferior en calidad a la de los Souls hace que rejugarlo no sea tan necesario como en la obra de From Software.

Conclusión: The Surge es una nueva incursión de Deck 13 en el género de los Souls-like. Teniendo en cuenta qué saga de videojuegos es la referencia la tarea de conseguir ponerse a su altura es titánica. Pese a ello la compañía alemana sigue moviéndose en la dirección adecuada y puliendo su fórmula que, no obstante, aún dista muchísimo de lo conseguido por From Software. Si eres fan del rol de acción con toques Souls The Surge es para ti, aunque la constante comparativa a la que someterás al videojuego puede hacerle un flaco favor.

Juegos Relacionados Si te gusta juega a… Te puede interesar…
Lords of the Fallen

Las zonas méficas actuán del mismo modo que las hogueras de Dark Souls.

Juan Montes

Comunicador y apasionado de los videojuegos de aventuras, rol y plataformas. Crecí junto a un marsupial y blandiendo la llave espada; ahora acompaño a cazarrecompensas, asaltatumbas y luciérnagas con la misma pasión.

Publicaciones relacionadas

Cerrar