Power Rangers epilépticos

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Hoy vamos a necesitar de una serie de televisión en AlfaBetaJuega para arrancar un análisis. ¿Sois seguidores de Cómo Conocí a Vuestra Madre? Pues seguramente recordéis el capítulo 11 de la primera temporada… así, por el numérico exacto puede que no, esperad que nos explicamos y qué relación tiene con The Wonderful 101 también.

En ese capítulo Ted y compañía van en una limusina a distintas fiestas de Nochevieja y para pasar el tedio de los viajes entre una y otra, el legendario Barney Stinson se saca de la manga un disco llamado "ponte eufórico mix" o "siempre a tope mix".

El disco es un recopilatorio de temazos rockeros encabezados por Bon Jovi o The Scorpions y su lógica es la siguiente: en los discos y en los conciertos en directo siempre se cumple una máxima: se arranca con una introducción poderosa, se decelera en la parte central del concierto y se termina el bolo en éxtasis. Sin embargo, en el "ponte efórico mix" siempre, siempre, siempre, la cosa está arriba en modo éxtasis.

Pues esta es la sensación más clara que vais a encontrar si metéis el disco de The Wonderful 101 en vuestra Wii U: diversión y épica máxima todo el rato y todo el tiempo arriba.

Vamos con una frase lapidaria antes de hacer un análisis consecuente: The Wonderful 101 es, sin ninguna duda, el mejor juego hasta la fecha de Platinum Games. Y no solo eso: es el mejor juego exclusivo de la consola de nueva generación de Nintendo, Wii U.

¿En serio? Sí. ¿Por qué? Vamos a ello. The Wonderful 101 supone lo que nos gustaría ver en la nueva generación por encima de los gráficos y demás temas que ya debieran estar superados: una innovación jugable. Y eso le sobra al título de Platinum.

Si nos ponemos rigurosos, el juego es un beat ´em up de los de toda la vida de ir con nuestro guerrero repartiendo estopa y galletas, pero no de panadería, por una calle abarrotada de malotes que tienen hambre de puño. Como en Golden Axe o Streets of Rage. Esto lo tiene, por supuesto, pero se ha cogido el germen de un género muy explotado (más en el pasado que en los tiempos que corren, precisamente por su nula innovación) y se le ha añadido la etiqueta de "nueva generación", entendida de manera perfecta con ideas brillantes y soluciones de lo más imaginativas.

Y en esto de las soluciones imaginativas Wii U será la reina si, como ha hecho Platinum con The Wonderful 101, se explotan las capacidades exclusivas de la consola de Nintendo.

¿Qué capacidades? Pues, por ejemplo, la combinación del uso activo de la pantalla táctil con los comandos tradicionales y el machaca botones de todo la vida. Vamos con la explicación: nosotros con nuestro superhéroe (llamado en el juego Wonderful), podemos hacer distintos combos (que se van desbloqueando por nivel o podemos comprar en la tienda, dependiendo del movimiento) con una combinación de direcciones o botones. Además de los lógicos contraataques y esquivos tan propios del género que aquí tienen la particularidad de que se hacen en masa (ahora os explicamos esto también, que es un concepto raro y lleva un rato). Hasta aquí hablaríamos del control tradicional.

Ahora sumamos el control innovador: Wonderful 101 nos pone en la piel de una especie de Power Rangers muy especiales en el que cada miembro del equipo tiene un color y su habilidad única. El Wonder-Red es el puño que además de para golpear sirve para manipular objetos; Wonder-Blue es la espada que, a parte de para golpear (poned ya esto en todos los tipos), nos permite devolver rayos láser o hacer que conduzca la electricidad; Wonder-Green es la pistola que permite el disparo lejano o la recogida y lanzamiento de objetos; Wonder-White son las garras que nos permiten escalar o abrir la coraza de determinados enemigos… etc, etc, etc.

A estos "capitanes", cada uno con su color y habilidad tenéis que añadir a los aliados permanentes y temporales. Los permanentes son los que al final de cada misión se quedarán con nosotros para siempre en nuestro equipo y de los que al final del juego tendremos 100 si hemos investigado bien los escenarios (de ahí el título del juego, el 101 hace referencia a nosotros como el 1 del equipo). Los temporales son los civiles que están en peligro por la calle y a los que podemos reclutar y convertir en héroes por un día, para aumentar nuestro equipo en la fase en la que estamos y de paso llevarnos bonificaciones por rescate.

¿De qué nos sirve llegar a ser 100 en nuestro equipo masa? Sencillo: si se suele decir que la unión hace la fuerza en Wonderful 101 esta idea es absolutamente literal. Cada capitán invoca un arma distinta con la que ataca: por ejemplo, para tener el puño de Wonder-Red tenemos que pedirle a nuestros aliados que se unan para dar forma al puño. Dependiendo del número de aliados que metamos el arma será más o menos grande hasta un tope (que no son 100). 

Los que no forman nuestra arma principal pueden asociarse a nuestros aliados permanentes, da igual del tipo-color que sean, y lanzar ataques secundarios semiautomáticos para hacer combos más variados y, por ende, más efectivos y dañinos a nuestros enemigos. Esto nos hace gastar más aliados. 

Mientras hacemos un ataque principal y hasta cuatro secundarios a la vez (sí, sí, a la vez) podemos además lanzar más aliados (si nos quedan) para hacer que molesten a nuestros enemigos, lo que los hará más lentos y reducirá el nivel de los ataques. Y, por si fuera poco, tendremos que llamar a más aliados para hacer los esquivos y contraataques de manera correcta. Ojo, cuando decimos gastar no significa que los perdamos después de su uso (para eso está la barra de energía) sino que tendremos que gestionar bien el equipo que tenemos para lanzar los ataques y defensas más efectivos porque si un aliado está con una cosa no está con otra, y si no tenemos aliados a nuestra disposición, nos tendremos que quitar lo de súper y lo héroe porque seremos unos auténticos zotes. Además, solo perdemos vida si nos golpean a nosotros, pero si golpean a nuestros aliadas, perdemos fuerza de ataque y defensa temporalmente, por lo que lo lógico es levantarlos del suelo cuanto antes.

La idea es brillante y os recordará sin ninguna duda al genial Pikmin 3 aunque si el juego de Miyamoto estaba centrado en la estrategia, el de Hideki Kamiya es pura acción, aunque el concepto es parecido

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La idea es original sí, pero, ¿qué tiene de innovador? Nos estábamos guardando el as en la manga, hasta ahora: el ataque principal se hace machacando botones, correcto. Pero los cambios entre nuestros personajes principales (y estamos obligados a cambiar constantemente porque los enemigos sufren daños distintos dependiendo del color y hay bichos que solo sufren con un color exacto), se hacen con la pantalla táctil.

Cada color tiene asociado un dibujo: el rojo, es una especie de medio círculo, el azul es una línea recta, el blanco una "Z"… y para hacer la selección tendremos que dibujar rápido la forma correspondiente y pulsar el botón de ataque. Si queremos lanzar nuestros ataques secundarios semi-automáticos, tendremos que dibujar la forma correspondiente del color con el que queramos atacar y pulsar otro botón. Hasta en los eventos de tiempo que aquí son magníficos para acompañar a las muchas cinemáticas que tiene el juego, también se dibujan.

Total, que os vais a encontrar machacando botones a toda pastilla mientras dais órdenes a vuestros aliados y a vosotros mismos haciendo dibujos sobre la pantalla táctil a modo de Pictionary mientras evitáis que os golpeen, todo al mismo tiempo.

Una dinámica de juego rompedora, muy pero que muy divertida, pero en la que hay que tener una cosa clara: Platinum siempre va una marcha por delante en lo que a frenetismo se refiere. Si Vanquish era un Gears of War hipervitaminado, The Wonderful 101 es un Power Rangers que provoca ataques epilépticos (como en Los Simpsons cuando viajan a Japón). Todo está muy bien medido sí, pero tenéis que tener en cuenta que es un tipo de juego particular que nos requiere concentración porque hay muchos pero muchos elementos en pantalla y personajes y nuestro ritmo debe ser alto. Además de su particular estética que está ajaponesada pero sin pasarse en exceso.

Ojo, esto no significa que vayamos a perder el control y que vayamos a superar el combate aporreando botones y haciendo dibujos sin sentido: o entramos en las dinámicas y meditamos a la velocidad del rayo los combos que hacemos o vais a acabar desnudos y muertos constantemente.

Esta sensación de masa y excesos, de combates en los que hay cientos de muñecos golpeándose sin aparente sentido ni coreografía, se ve acrecentado por el gigantismo de los escenarios favorecido por la particular perspectiva isométrica de The Wonderful 101. Todo un acierto esta forma de mostrarnos el juego, pues lo importante no es un personaje particular sino mostrar todo el conjunto y darle ese toque estratégico. Al final, todo nos parece aún más épico y espectacular gracias a la vista privilegiada que tenemos todo el tiempo.

Otro elemento que ha hecho que nos enamoremos de The Wonderful 101 sin concesiones es otra ruptura que tiene con el género: el juego es un beat ´em up, por supuesto, pero jamás se repite.

No se repite porque ofrece un montón de situaciones variadas cuando no estamos combatiendo (que es lo que más hacemos, por supuesto). Ofrece zonas de plataformas, ofrece zonas de minijuegos (muy grande la zona de los enchufes a dos manos) y hasta algún puzzlecillo sencillo. Además, en momentos determinados, la perspectiva habitual isométrica que tenemos cambia de la pantalla de televisión a la pantalla del Gamepad y tendremos que hacer uso del giroscopio y el modo cámara de Wii U para orientarnos en la zona mientras seguimos combatiendo o activando botones.

Todo alcanza su colmo y es un momento épico y de aplaudir cuando entramos en una nave alienígena que manejamos pisando botones con nuestro equipo y tenemos que andar con un ojo en la televisión para poder destruir naves gigantes que nos atacan, y con otro ojo en la pantalla del GamePad donde tenemos que combatir contra enemigos que nos atacan cuerpo a cuerpo mientras manejamos los controles de la nave. Una verdadera genialidad y algo que no se había visto hasta ahora en un videojuego y, por supuesto, la constatación de que las exclusividades de control de Wii U dan para mucho.

Todo esto sin hablar del argumento del título, el carisma de los protagonistas y la cantidad de cinemáticas que tiene el juego, algo totalmente característico del sello Platinum y que siempre nos ha encantado.

La premisa de The Wonderful 101 es la de siempre, pero lo importante aquí no es el qué se cuenta sino el cómo se cuenta: una grupo de extraterrestres amenaza con invadir la Tierra y la esperanza de la humanidad está en un grupo de héroes conocidos como los Wonderful que abandonan sus identidades anónimas y se metamorfosean en agentes especiales (en serio, la referencia a los Power Rangers es más que evidente) para repeler la invasión.

Vale, de primeras nada que no hayamos visto. ¿Qué tiene de genial? Que el juego es toda una oda al humor épico. No estamos hablando de una parodia a este género japonés que tiende al humor por su propio ridículo, sino a lo divertidas y ridículas que pueden llegar a ser las réplicas de los superhéroes por lo que dicen y hacen y no por lo mal hecho que esté.

A este humor desmedido hay que meterle una épica que va más allá aún de lo desmedido de su humor: todo el juego son situaciones espectaculares y gigantes, enemigos variados y gigantes y Jefes Finales y carismáticos que son más gigantes aún. Un "a tope mix" que en lugar de ser un disco es un videojuego y que en lugar de estar firmado por Barney, estampan su rúbrica un estudio al que cada día hay que tener más en cuenta porque no deja de darnos alegrías: Platinum Games.


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Valoración final

Jugabilidad: El punto fuerte absoluto del juego: combina de manera magistral el machaca botones clásico con las particularidades exclusivas de Wii U. Una maravilla el aporrear y tener que dibujar y hacer gestiones en la pantalla del GamePad, todo al mismo tiempo.

Gráficos: Ideales para el objetivo del juego de representar combates en masa y de estilo casi cartoon para mezclar épica y humor. Aún con los cientos de elementos que hay en pantalla todo el rato, el juego jamás pierde fluidez.

Sonido: como todo en el juego: melodías pegadizas que vienen a ensalzar (a veces demasiado) el carácter de gran aventura del juego sin dejar de lado el humor.

Duración: La estándar. Unas 12 horas nos llevará completar la campaña principal, a lo que tenéis que sumar un divertido multijugador para hasta cinco donde repartir más estopa. Eso sí, la campaña es altamente rejugable, por su diversión, objetos y extras escondidos y el intentar hacer algún trofeo que no sea de plástico en el ránking.

Conclusión

The Wonderful 101 no solo es el mejor juego que jamás haya parido Platinum Games sino que resulta ser el mejor exclusivo que existe ahora mismo para el catálogo de Wii U. Un beat ´em up moderno y tremendamente innovador que debería marcar senda en su carácter jugable de cara a la nueva generación que se nos avecina. Épico, gracioso, carismático, muy pero que muy variado y que nunca pierde el ritmo. Una joya tal vez no apta para todos los públicos.

Néstor García
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No te quedes solo en el juego

  • Una serie: Power Rangers
  • Una película: Pacific Rim de Guillermo del Toro
  • Una canción: Mazinger Z de Los Perter Sellers.

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