Fantasías animadas

Konami y la animación vuelven a darse la mano en una asociación que trajo no pocos laureles a los japoneses. Entre el vivero de series animadas en el que echaron las redes se encontraba la producción de Steven Spielberg basada en herederos infantiles de los famosos personajes de la Warner Bros., y así los Tiny Toons echaron un cable a los japoneses para marcarse otro juego memorable en consolas, esta vez en Super Nintendo.



Desde el arcade de las Tortugas Ninja y pasando por el amplio repertorio de licencias de las que se hicieron cargo con posterioridad (X-Men, Los Simpson, Bucky O’Hare, G.I.Joe…), Konami demostró que lo de las series de animación de los sábados por la mañana era un terreno abonado para ellos, tanto como lo eran las licencias de anime y series sentai para Banpresto. Muchos recordarán la huella que dejó Konami en los arcades a base de soltar parte de su semanada, pero tampoco hay que obviar el manejo de estas licencias en consolas.

Entre las series que manejó Konami, Tiny Toon Adventures se reservó para el terreno doméstico, quizá por estar más orientada a un público infantil (a pesar de las puyitas políticas que gustaban de incluir en sus episodios), y Buster Bunny se convirtió en un personaje más de la nómina nipona especializado en arcades de plataformas. El de Super Nintendo, no obstante, fue seguramente el más experimental de ellos al echar el todo por el todo en una mecánica muy simple, pero aprovechada en el diseño de niveles. De este modo, Tiny Toon Adventures: Buster Busts Loose, un juego protagonizado por émulos infantiles de Bugs Bunny y el resto de los Looney Tunes pasó a ser un cartucho con el que podían disfrutar por igual grandes y pequeños.



Tiny Toon Adventures: Buster Busts Loose no tiene realmente un argumento en sí mismo. Dado que la lógica y el sentido común no es precisamente parte de la vida diaria de la nueva promoción de Looney Tunes que aspira a graduarse en la Looniversidad ACME, Buster Bunny no necesita mucha excusa para deshacer unos cuantos entuertos en varias localizaciones. Lo mismo se cuela en una película de miedo que remonta un partido de fútbol americano. Y es que si hay que coger el relevo de los personajes animados de Warner Bros. hay que estar preparado para todo.



Jamás lo podemos decir las suficientes veces. Amamos a la Konami de la época de los 16 bits. Pasamos un dedo con nostalgia por su catálogo para Super Nintendo y dejamos escapar un suspiro para recordar lo que era y no volverá a ser. Era una época de juegos que es que daba gozo verlos, no digamos ya jugarlos. Solo ver sus capturas era un espectáculos. Juegos tremendamente coloristas, llenos de alegría, de humor, de felicidad. Salvo aquellos en los que no procedía, claro, como los poco festivos Castlevania. Ya sabes a qué nos referimos, a un tipo de juegos llenos de personalidad y de alma. Y sobre todo, que aunque no reinventaran la rueda siempre buscaban algún detalle, aunque fuera un mínimo gesto, para que se quedaran en el recuerdo.

En Tiny Toon Adventures: Buster Busts Loose, ese detalle en realidad son varios de ellos. El primero queda claro solo ver las pantallas del juego. Su apartado gráfico es estupendo. Buster tiene un aspecto inmejorable y está animado de manera magistral. Puede correr, puede saltar, puede hacer una cabriola para eliminar a los enemigos y recoger estrellas que le darán vidas extra y puede hacer un sprint que será crucial dominar, porque mientras Buster no consuma la barra de “Dash” podrá correr por superficies verticales en su frenética carrera, saltar más alto y lejos, liquidar varios enemigos que vengan en fila india o deslizarse por el suelo. Una vez se agote, no hay mucho problema puesto que se rellena sola (o recogiendo una zanahoria plateada) pasados unos segundos, pero el caso es que este sprint lo vamos a tener que usar bastante en el juego.

No parece que Buster sea especialmente versátil, puesto que al final hace lo que hace nuestro héroe básico plataformero, que es correr, saltar y atacar, esencialmente. Aquí es donde entra el elemento que más destaca en el juego, y es el diseño de niveles. Buster recorre sin solución de continuidad una serie de escenarios, ya sea la Looniversidad o platós de cine donde se ruedan, según sus palabras, “películas estereotipadas”, pero éstos aprovechan sus posibilidades para dar pie a pequeñas triquiñuelas jugables, como meter a Buster a saltar la comba, hacer que un viaje a bordo de un tren en el Oeste se convierta en una especie de montaña rusa o lograr a base de correr y esquivar remontar un partido de fútbol americano con un touchdown.



De esta manera, y complementado con los minijuegos de bonus entre niveles en los que podemos ganar vidas extra gracias a Babs, Peluso, Pio-pí, Plucky o Hampton, este Tiny Toon Adventures para Super Nintendo se convierte en un juego variado donde los diferentes entornos, ya sea el Salvaje Oeste, una mansión encantada, el cielo o todo un homenaje a Star Wars, ganan un protagonismo que siempre viene bien a estos títulos de mecánicas sencillas. Claro que Konami además rubrica un apartado musical estupendo como es costumbre con músicas pegadizas y, por supuesto, el tema principal de la serie animada para hacer nido en nuestros cerebros durante días.

En el lado de los contras, se puede achacar a Tiny Toon Adventures: Buster Busts Loose de una dificultad no demasiado equilibrada. Hay niveles que se pueden hacer fáciles, el juego de hecho no es excesivamente largo ni tampoco complicado, pero la fase del partido de fútbol americano, siendo seguramente la más original del juego, es también la más corta y a la vez la más frustrante, ya que requiere recordar los patrones de los adversarios para saber cuándo correr o cuando agacharse. Eso, o ir a la brava y confiar en los reflejos, pero en cualquier caso tampoco es un escollo tan grave, simplemente marca un pico con respecto a fases como la quinta, donde si medimos bien los saltos no tendremos prácticamente ningún problema hasta la última pantalla del nivel en la que de nuevo habrá que dominar el sprint a conciencia. En todo caso, es un muy buen juego de Konami que daba su ración de Tiny Toons a los propietarios de la consola de Nintendo como lo hizo en Mega Drive con otro gran juego de plataformas.

Juan Elías Fernández

Juegos relacionados: Si te gusta juega a… No te quedes solo en el juego: 

Tiny Toon Adventures: Buster's Hidden Treasure

 

Serie: Tiny Toons

Canción: Tiny Toons Theme

Juan Montes

Comunicador y apasionado de los videojuegos de aventuras, rol y plataformas. Crecí junto a un marsupial y blandiendo la llave espada; ahora acompaño a cazarrecompensas, asaltatumbas y luciérnagas con la misma pasión.
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