Cazadores feudales

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El concepto de los juegos de caza está en pleno auge, aunque aquí en Europa no seamos demasiado conscientes de ello. Los usuarios de PS Vita reciben un interesante Toukiden: The Age of Demons, que a buen seguro agradará a los amantes de la temática oriental. Y a los que quieren cazar monstruos divirtiéndose en compañía.

Capcom revolucionó un concepto con la saga Monster Hunter. Se podría decir incluso que fueron los precursores de un nuevo género. Ese al que ahora denominamos como “hunting game”. Este tipo de juegos tienen un éxito incontestable especialmente en territorio oriental, donde hay una cantidad ingente de adeptos a estas aventuras. Normalmente son estudios nipones los que se ocupan de desarrollar estos títulos, con todo lo que eso conlleva. Son obras pensadas por y para ese tipo de público. Este formato quizás resulta algo desconocido aquí en el viejo continente. O simplemente no atrae porque el público occidental tiene unos gustos que difieren bastante de los patrones establecidos en cuanto a concepto y temática.

A raíz del éxito mundial de la mencionada franquicia Monster Hunter, han ido proliferando aventuras de este calibre. No son pocos los equipos que se han animado a seguir los pasos de la caza cooperativa de criaturas de lo más estrambóticas. Y a disfrutar con sus misiones de cacería durante horas, ya sea solos o en compañía. PS Vita parece que está siendo un filón para este efervescente género. Primero llegó Soul Sacrifice de la mano de Keiji Inafune, un producto tan siniestro como adictivo. Ahora, los usuarios de la portátil de Sony pueden comenzar una nueva caza gracias a Toukiden: The Age of Demons.

Los responsables de este proyecto son los chicos de Omega Force, quienes ya nos habían marcado claramente sus tendencias e ideales con series como Dynasty Warriors o Samurai Warriors. Ahora, pretenden plasmar su propio sello en este subgénero de los juegos de caza sin dejar de lado esas reminiscencias de los beat’em’up que les han engrandecido durante todos estos años. Y la verdad es que su primera incursión en este nuevo campo les ha salido de lo más productiva. Se trata de un título completo y entretenido, cuyo buen hacer se ha visto refrendado con unas ventas excelentes, copando incluso en algún periodo el primer puesto en el mercado japonés.

Es arriesgado lanzar un producto de estas características en occidente. Muchas veces decimos que los nipones son muy suyos, pero aquí no nos andamos cortos en ese aspecto. Pero siempre es de agradecer que se haya querido premiar a ese pequeño reducto de seguidores de estas aventuras, que aunque puedan admirarse más o menos, aportan un toque de distinción al que probablemente no estemos todavía demasiado acostumbrados. Por eso mismo quizás, y ahí es donde viene el aspecto negativo, es que Toukiden: The Age of Demons, no nos llega traducido al castellano. Las voces están en un perfecto japonés y los textos solamente están subtitulados en la lengua de Shakespeare.

De todos modos, si no domináis el inglés tampoco es una razón de peso para que os echéis para atrás. El nivel que pide no es excesivamente exigente, y si bien la trama argumental tiene algo más de “chicha” que en otros productos similares, tampoco es una obra literaria de centenares de páginas. Por lo que podríais obviarla e ir a repartir acero y leña por los escenarios del juego.

Aun así, no está de más que os pongamos en antecedentes sobre el guion de Toukiden: The Age of Demons. Así pues, nos veremos teletransportados al Japón más feudal. Más en concreto en la ciudad de Utakata, lugar que es el último bastión de la humanidad a salvo de la amenaza de los Oni, unos demonios que están asolando la tierra. Para evitar que esto ocurra, encarnamos al último recluta de los “Slayers”, un grupo de soldados que tratan de acabar con esta amenaza de la manera que sea.

Como es habitual, lo primero que hay que hacer es crear al personaje a nuestro gusto. Con tal fin está el editor, que es bastante completo y nos permite elegir entre diversas opciones para dejarlo preparado para el combate con un toque distintivo. Podemos configurar su peinado, rostro, timbre de voz, vestimentas o las armas a empuñar. Donde encontramos un amplio arsenal donde se encuentran espadas, dagas, cuchillos, lanzas, cadenas o arcos. Cada una con sus propias características y que habrá que escoger en función del tipo de jugador que sea cada uno.

Pero vamos a lo que realmente importa. Como ya hemos dicho, el principal aliciente de Toukiden: The Age of Demons es que la aventura se puede disfrutar tanto en solitario como en el modo multijugador cooperativo para hasta cuatro personas. Realmente, lo aconsejable es disfrutarlo en compañía, ya que se aprecia con contundencia que ha sido desarrollado para tal fin. Porque es obvio que resulta más divertido ayudarse entre personas que depender de la caótica IA de los compañeros en individual, ya que en las situaciones más críticas de combate hacen cualquier cosa menos ayudar.

El periplo se desglosa por medio de pequeñas misiones con objetivos muy concretos. Aunque estos normalmente se reducen en acabar con todos los bichos que salgan en pantalla, ya sea aguantando directamente las oleadas de ellos que aparezcan o recorrer el escenario, cuyo tamaño no es nada desdeñable, con el fin de acabar con una especie en concreto. El elenco de criaturas estándar no es demasiado extenso, lo que provoca cierto halo de dejadez en el desarrollo. A pesar de ello, los combates resultan entretenidos. En ellos es donde realmente se aprecia las reminiscencias de los trabajos previos de Omega Force. Cada botón está asignado a un ataque seleccionado con anterioridad, cuya contundencia aumentará si lo dejamos pulsado durante unos segundos. Es ideal porque es sencillo y directo.

Un aspecto muy importante que hay que destacar es que al acabar con cada uno de nuestros rivales hay que dedicar unos segundos a purificar su alma. Haciendo esto, progresivamente obtenemos los ‘Mitama’. Son los espíritus de héroes reales caídos que se han quedado encerrados en los cuerpos de los Oni. Resultan vitales ya que con ellos se activan hechizos que mejoran nuestras defensas o restauran la salud.

La semejanza entre cada paso del desarrollo es quizás uno de los aspectos negativos de la aventura, ya que puede provocar que ciertos usuarios se cansen de realizar tareas prácticamente idénticas y en ocasiones, sin demasiado sentido. Sin embargo, temporalmente toca lidiar con jefes finales de tamaño descomunal que nos ponen las cosas más difíciles y que nos obligan a sacar toda nuestra pericia con PS Vita. Para hacerles frente hay que trazar una estrategia, y para ello se antoja casi imprescindible el uso de “El ojo de la verdad”. Un poder que temporalmente nos muestra los puntos débiles de nuestro enemigo, y a los que hay que atacar imperiosamente para hacer que muerda el polvo.

Pero no esperéis avanzar con relatividad si no equipamos bien a nuestro personaje. Para obtener diversos objetos hay que darse una vuelta por el poblado que tenemos a nuestra disposición, donde encontraremos a diversos personajes con los que entablar una conversación para recibid diversas quests o mercadear con ellos vendiendo o comprando objetos que consecuentemente nos ayuden a mejorar nuestras armas o habilidades. En los diez capítulos que consta la aventura se irán ampliando nuevas zonas y secretos que nos obligan a dar un paseo antes de dar comienzo a la batalla.

José L. Ortega

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Jugabilidad: Los controles son directos y sin demasiadas complicaciones. Es cierto que no resulta excesivamente técnico, lo que puede ser un handicap para los más puristas del género.

Gráficos: Sin demasiados alardes y con un framerate estable, le bastan para llevarse una nota más que positiva en este aspecto. No hay que dejar de destacar el diseño de algunos de los jefes finales.

Sonido: Las voces están únicamente en japonés. Por su parte, la banda sonora pasa por nuestro filo con una total indiferencia, acompañando en cada combate sin darnos cuenta de su presencia. Algo que no es nada positivo.

Duración: La amplia cantidad de misiones y la posibilidad de jugarlo una y otra vez con amigos, dan como resultado que tendréis Toukiden hasta que os canséis de repartir mamporros.

Conclusión: Toukiden: The Age of Demons es un juego entretenido, pero destinado a un público muy concreto y demasiado reducido. Con más virtudes que defectos consigue entretener al jugador, algo que se multiplica si se disfruta en compañía. Si aun no habéis realizado una aproximación a este género, el título de Omega Force es una gran oportunidad para iniciarios, debido a su desarrollo sin demasiados alardes ni complicaciones.

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