Acción con sangre nórdica

La cultura vikinga ha sido múltiples veces representada en los videojuegos y Vikings: Wolves of Midgard viene a darnos otra perspectiva sobre cómo se puede hacer. En este caso los chicos de Games Farm y Kalypso Media nos acercan un RPG de acción en el que la estrategia a la hora de afrontar las misiones es tan importante como la destreza para usar nuestras habilidades adecuadamente.

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En el mundo de los videojuegos es necesario tomar riesgos de vez en cuando para poder sorprender a tu público y eso es precisamente lo que ha hecho el estudio eslovaco Games Farm. Tras ofrecer durante años varios títulos de la franquicia Air Conflicts (como Secret Wars o Pacific Carriers) o más juegos del mismo corte como Attack on Pearl Harbor, los europeos se han lanzado a una temática y a un género distintos.

Y es que su nuevo videojuego, Vikings: Wolves of Midgard, es un RPG de acción muy del estilo de la saga Diablo, que nos embarca en la clásica historia vikinga. Los dioses nórdicos serán protagonistas en la trama del juego y nosotros, en el papel del héroe o heroína de la aventura, deberemos salvar a nuestro pueblo, Midgard, de la invasión de fuerzas extrañas compuestas por gigantes de hielo y otros peligros.

La nueva propuesta de Games Farm llega hoy a múltiples plataformas, como consolas de nueva generación y PC. Nosotros hemos podido probar la versión de PlayStation 4, por lo que el control con respecto a la versión de ordenadores podría diferir ampliamente. Acompáñanos en el siguiente texto para conocer más en profundidad este Vikings: Wolves of Midgard.

Lo primero que deberemos hacer al iniciar nuestra primera partida en Vikings será crear un personaje, aunque lo cierto es que las opciones de personalización son de las más escuetas que hemos visto en mucho tiempo. Se nos deja elegir entre un guerrero hombre y una doncella escudera de género femenino. A cada uno de ellos le podemos variar el tipo y color de pelo, así como situar algún tatuaje o elegir los ornamentos que portarán. Todo ello escogiendo entre no más de seis o siete opciones.

Sin embargo, lo interesante será lo que venga a continuación, pues se nos dejará escoger una deidad nórdica que estará asociada a nuestro personaje y de la que dependerá la clase de personaje que controlaremos. Repasémoslas brevemente. Tenemos a Tyr, que está especializado en armas a una mano; Loki, el cambiaformas y que porta dos hachas; Thor, con su clásico martillo; Skathi, que va con arco; y Odin, que va con una vara.

Una vez hayamos introducido el nombre de nuestro personaje tan solo faltará decidir si activamos o no el Modo Valhalla. Si lo activamos cuando nuestro personaje muera en la campaña que estemos jugando morirá de forma permanente, de modo que deberemos volver a crear un personaje y empezar de nuevo. Se trata de un aliciente para aquellos que buscan un desafío máximo, aunque también tenemos cuatro niveles de dificultad diferentes.

Será entonces cuando podamos iniciar una campaña individual u optar por las modalidades multijugador. El primer caso es el más interesante, pues es el que nos cuenta una historia al mismo tiempo que disfrutamos de la acción. Lo cierto es que en la versión de PlayStation 4 hemos detectado ciertas incomodidades en la configuración de los botones por defecto, pues el ataque se produce con la X, el mismo botón que se usa para recoger equipo e interactuar con objetos.

Sin embargo, en cuanto te hagas a las mecánicas de juego no te costará mucho saber cuándo realizar cada acción. Nuestro personaje irá desbloqueando habilidades a medida que avance la partida. Cada una de ellas se activa con un botón diferente y tiene su propio tiempo de cooldown o recarga, por lo que deberemos controlar los tiempos y usar los poderes cuando sean estrictamente necesarios.

Del mismo modo también tenemos una barra de salud que podemos ir recargando a base de pociones, de poderes o de los elementos que sueltan los enemigos al morir. A ella hay que añadir una barra de energía o stamina que condicionará los ataques, los esquives y los movimientos especiales que podamos utilizar. Y es que realizar varias acciones costosas rebajará esa barra considerablemente.

Para que te hagas una idea, la acción de Vikings: Wolves of Midgard es tremendamente similar a la de la saga Diablo de Blizzard, aunque se enfoca de un modo más simple y directo. Pronto nos iremos encontrando con peligros mayores como pueden ser jefes gigantescos, enemigos que llegan en oleadas muy grandes o incluso condiciones meteorológicas extremas. Y es que Vikings cuenta con una mecánica muy interesante que nos hace localizar hogueras distribuidas por el mapeado para recuperar la temperatura corporal y no perder la vida en medio de la nieve.

También tenemos, claro está, un fuerte componente rolero en la adquisición de equipo. A lo largo de los niveles encontramos cofres con armas y piezas de armadura que podemos colocarnos en cualquier momento para mejorar el aspecto y las prestaciones de nuestro personaje. Será, además, en las aldeas pacíficas antes de saltar a la misión cuando podamos comerciar con herreros y tenderos y también subir de nivel empleando nuestra sangre nórdica. En la subida de nivel podremos seleccionar entre diferentes estadísticas a mejorar, como el daño, la salud o la resistencia.

Si la experiencia individual se te queda corta, Vikings: Wolves of Midgard incluye la posibilidad de jugar las misiones en compañía de un amigo a través del cooperativo online (finalmente no ha sido introducido, al menos de inicio, el cooperativo local a pantalla partida), por lo que la diversión se doblará y podremos comunicarnos con él mientras acabamos con la amenaza al pueblo vikingo.

Tenemos otros modos. Y es que cuando acabemos la propuesta individual principal podremos repetirla gracias a un modo New Game + que mantendrá nuestro nivel, equipo y habilidades y nos dará la oportunidad de repetir todos los desafíos con una dificultad muy incrementada. Pero por si todo eso fuera poco cabe señalar que Vikings también cuenta con un modo llamado The Trials of the Gods que nos permite conseguir recompensas especiales al repeler a oleadas y oleadas de enemigos.

En la parte menos positiva tenemos el aspecto audiovisual. Y es que Vikings: Wolves of Midgard es estéticamente cuidado, pero gráficamente no estamos ante ningún portento. De hecho, como decíamos, los controles en la versión de consolas son algo confusos, aunque nos acabaremos haciendo al manejo.

Lo peor, sin duda, es el apartado sonoro. Si bien el juego cuenta con un adecuado doblaje al inglés y al alemán, los textos en castellano tienen un problema de lo más grave. Y es que, sencillamente, parecen haber sido traducidos con un traductor cualquiera encontrado en la red de redes. El inconveniente es notable, pues en ocasiones nos costará incluso entender objetivos de misión, líneas de diálogo y textos en pantalla por la pésima traducción a nuestro idioma de la que hace gala el título.

Joel Castillo

Jugabilidad: El apartado jugable de Vikings: Wolves of Midgard es simple pero efectivo. Aunque jugándolo en solitario el título pueda hacerse algo repetitivo, el aliciente de poder hacerlo en compañía de un amigo le da mucha vidilla. Tenemos la suficiente variedad de mecánicas, poderes, habilidades y escenarios como para sentir que la acción siempre es variada y divertida.

Gráficos: No estamos ante un portento gráfico ni ante un título especialmente vistoso, pero el apartado estético ayudar a compensar esas carencias, además de la elegante perspectiva isométrica. Vikings, eso sí, cuenta con algún que otro problema de controles, pues su situación en el mando de PlayStation 4 es algo confusa en un primer momento.

Sonido: Aunque el doblaje al inglés o alemán cumplen su función para meternos de lleno en la historia, la traducción de los textos al castellano es tan sumamente problemática y deficiente que en ocasiones nos costará entender qué se nos quiere decir.

Duración: A las horas que nos durará la campaña principal cabe añadir la posibilidad de jugar un modo New Game +, de volver a jugar junto a un amigo de forma cooperativa y de enfrentarnos a los retos de los dioses para obtener ítems y recompensas exclusivas.

Conclusión: Si eres aficionado a los RPG de acción de corte similar a Diablo, Vikings: Wolves of Mirdgard es lo que estabas buscando. Se trata de una propuesta divertida, directa y simple que te entretendrá durante horas, especialmente si juegas de forma cooperativa. Eso sí, su pésima traducción al castellano y la ausencia de un cooperativo a pantalla dividida le restan algo de encanto.

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La campaña puede ser jugada en cooperativo online.

Juan Montes

Comunicador y apasionado de los videojuegos de aventuras, rol y plataformas. Crecí junto a un marsupial y blandiendo la llave espada; ahora acompaño a cazarrecompensas, asaltatumbas y luciérnagas con la misma pasión.
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