Hackers de una nueva era

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Ubisoft Montreal nos presenta la segunda entrega de Watch Dogs, que traslada la acción a la ciudad de San Francisco con una nueva trama que atrapará tanto a los seguidores del juego original como a cualquier aficionado al Sandbox, que hallará en esta nueva propuesta un entretenimiento a la altura. Más opciones y diversión en un título que exprime las posibilidades, gráficas y jugables, de la actual generación de consolas.

La primera entrega de la ahora franquicia Watch Dogs, estrenada en mayo de 2014, era una propuesta más seria y también fría del título que ahora nos presenta Ubisoft Montreal, que ha decidido dar un giro completo a la aventura protagonizada por Aiden Pearce con una experiencia jugable más dinámica, colorida y notablemente más viva y llena de posibilidades que la original. Se trata, además, de una nueva historia que podrán disfrutar tanto los seguidores del primer juego como cualquier nuevo usuario.

El título aterriza mañana en PlayStation 4 y Xbox One de la mano de Ubisoft, que ha retrasado el lanzamiento de la versión de PC al próximo 29 de noviembre con el objetivo de pulir el port a compatibles. Acompáñanos en este análisis de Watch Dogs 2, que hemos realizado jugando a la versión de la consola de actual generación de Sony.

Tras lo acontecido en la ciudad de Chicago, la acción se traslada a San Francisco, donde un joven hacker llamado Marcus Holloway hará lo posible por incorporarse a la facción de DedSec en la ciudad californiana. Junto a ellos, tratará de impedir el avance de Blume Corporation que, aprovechando el tejido tecnológico de un mundo tan tecnológico como el actual, está haciendo uso de las herramientas a su alcance para dirigir el destino de la humanidad.

Los conflictos, las guerras, los movimientos gubernamentales, el consumo de los ciudadanos y otros aspectos de suma importancia se encuentran ahora bajo el control de la corporación, que activando el programa ctOS 2.0 puede acceder a todos los dispositivos electrónicos e informáticos de la población para controlar cualquier aspecto de sus vidas. Por supuesto, DedSec no lo va a permitir, por lo que iniciará una ardua lucha virtual en la que los hackers tratarán de recuperar el control acabando con la organización.

Ubisoft Montreal ha confeccionado un universo vivo y con grandes posibilidades, algo que se aprecia desde los primeros minutos tras superar la misión introductoria, en la que los desarrolladores introducen los principales elementos de los que el jugador podrá hacer uso a lo largo de la aventura. Una vez completada, gozaremos de total libertad para movernos por el gigantesco mapa, que consta de la ciudad de San Francisco, de Oakland y Marin, a la que puede accederse a través del famoso puente o en una de las muchas embarcaciones.

Cualquiera de esas formas servirá para llegar a San Francisco, el gran eje de la acción de Watch Dogs 2. Una vez alcanzada tierra firme, el protagonista podrá hacer uso de cualquier vehículo a su alcance, a elegir entre numerosos tipos de automóvil, camiones, furgonetas, motocicletas y otras formas de transporte también a su disposición. La sensación de conducción en cualquiera de ellas resulta satisfactoria, incluso bastante sencilla dada la ligereza con la que puede girar el vehículo en cuestión.

Sin embargo, la mejor forma moverse por el escenario es a través de las cámaras de seguridad disponibles por toda la ciudad y que nos permitirán avanzar a nuestro antojo por un tejido urbano desprotegido ante nuestras habilidades de hacker. Las posibilidades, de hecho, son extraordinariamente amplias. Tendremos la ocasión de acceder a cualquier dispositivo electrónico, vehículo o sistema informático, vulnerable a nuestros ataques.

De este modo, Marcus podrá enviar distracciones a los móviles, que incluso podrán electrocutar a la víctima si así lo decidimos, apagar una fase de semáforos y sembrar el caos en un cruce, impedir el acceso a una calle activando las barreras, abrir y cerrar puertas electrónicas, manipular los cuadros eléctricos generando una gran explosión, hacer estallar las tuberías de vapor partiendo el pavimento en dos y provocando incluso un pequeños seísmo, etc. Cualquiera de los dispositivos podrá, además, inutilizarse durante un pequeño espacio de tiempo o activar para atraer a cuantos estén a su alrededor.

Cualquiera de esas habilidades podrá ir perfeccionándose con un árbol de habilidades que no solo esconde opciones muy divertidas, sino que se trata del mejor aliado del título para lograr el interés del jugador a largo plazo. Conforme vayamos progresando en la aventura podremos ir ascendiendo en la rama que más nos interese y desbloquear así diferentes opciones, relativas por ejemplo al hackeo de móviles.

A largo plazo, el jugador no solo podrá interactuar de las formas descritas con los smartphones de los ciudadanos. Más adelante, podrá incluir a un objetivo de la lista de los más buscados por la policía para propiciar su detención, que incluso podrá realizarse de forma violenta por parte de los cuerpos de seguridad estatales si se añade al sospechoso entre los criminales más peligrosos. Por supuesto, opciones como esta serán de gran utilidad para evitar la confrontación directa.

No obstante, el protagonista también podrá mejorar todo lo relativo a otros dos compañeros que siempre irán consigo. Nos referimos al dron y al coche teledirigido que hará gala de sus habilidades saltarinas siempre que lo necesitemos. En cualquier momento, podremos activar cualquiera de estos dos aparatos, que conduciremos a través de una vista en tercera o primera persona, para inspeccionar o interactuar con cualquier elemento de nuestro entorno más próximo.

Para defendernos de toda amenaza contaremos, además, con un amplio surtido de armas que complementarán a la perfección nuestras habilidades de hacker. Por ejemplo, una pistola eléctrica a la que se sumará otra tradicional y cualquier otra que decidamos construir cuando el presupuesto nos lo permita. Sin embargo, el juego dispone todos los elementos para que el jugador pueda defenderse, si realmente lo desea, con la única ayuda de sus tecnológicas aptitudes.

Tanto es así que incluso podremos conocer los detalles no solo de los objetivos, sino de cualquier ciudadano de a pie. Nombre completo, empleo y ocupación, aficiones e información bancaria que será especialmente útil para decidir a quién robar todos sus ahorros. Se trata de un dinero que no solo servirá para engrosar nuestra propia cuenta, sino para adquirir otros ítems como los antes mencionados, de carácter armamentístico que podremos imprimir en una impresora 3D.

Además, los desarrolladores han surtido el escenario de diversos comercios de los que podremos convertirnos en clientes. Restaurantes a los que el protagonista podrá entrar para tomar un café o tiendas de ropa de muy diversa índole que pondrán a su alcance camisas, pantalones, zapatos, gorros o incluso gafas de sol. Pese a la banalidad que puedan intuir algunos, se trata de un elemento primordial para caracterizar al personaje al gusto de cada usuario y sentirse, de este modo, más partícipe de la acción.

A las habilidades mencionadas cabe sumar las que proporciona el propio dispositivo móvil de Marcus, que nos permitirá elegir entre múltiples aplicaciones que podrán ser útiles en momentos concretos. Conseguir un vehículo, obtener el nombre de una canción que estemos escuchando o simplemente modificar las opciones de juego será tarea fácil a través de un menú introducido en el propio smartphone del jugador, una característica que ya vimos en Grand Theft Auto V.

Por supuesto, todas estas opciones jugables están al servicio de un completo catálogo de misiones que podremos afrontar en el momento deseado. Las más llamativas, las misiones principales que realizaremos junto a nuestro grupo de hackers, que cuenta con su propio puesto de mando en la ciudad de San Francisco desde el que coordinará cualquier movimiento. A la trama principal debemos sumar una amplia lista de misiones secundarias y eventos aleatorios con los que nos toparemos de forma espontánea y que nos permitirán, por ejemplo, hackear a un objetivo.

Las posibilidades son tantas que encontraremos, continuamente, zonas que asaltar tras poner en práctica nuestras habituales habilidades de hacker. Asimismo, contaremos con la importante incorporación de las opciones online, que permitirán que nuestro protagonista interactúe con otros jugadores en algunas misiones o retos a los que accederemos desde el propio escenario, sin necesidad de acceder a una modalidad online como tal.

En lo relativo al apartado gráfico, el equipo de Ubisoft Montreal ha realizado un espléndido trabajo dadas las características del título, un sandbox de enormes proporciones que rezuma vida. La cantidad de ciudadanos por metro cuadrado supera cualquier previsión que pudiéramos realizar y solo echamos ocasionalmente en falta algunos vehículos en grandes avenidas con escasa circulación. Cabe destacar también el buen rendimiento del juego incluso en los momentos más exigentes.

Incluso a las más altas velocidades en coche, en la que los elementos deben aparecer en pantalla a gran velocidad, no hemos apreciado ninguna muestra de popping, algo sorprendente en esta clase de propuestas. La distancia de dibujado, muy amplia en todo momento, puede haber ayudado a este propósito al evitar que un título tan exigente debe realizar un esfuerzo adicional. Como único aspecto criticable podríamos señalar la física de los vehículos, que en ocasiones se comportan de manera anormal. Por ejemplo, al activar unas barreras con un coche sobre ellas, sale despedido como si careciera de peso.

Respecto a la ambientación sonora, Watch Dogs 2 también está a la altura. A unos efectos de sonido que ayudan a la inmersión del jugador en la acción debemos sumar la gran cantidad de música disponible a disposición del usuario. Además, el título se presenta completamente doblado al castellano tanto en las conversaciones de los personajes principales como en cualquier voz accesoria de los ciudadanos, que siempre se dirigen entre sí en nuestro idioma.

No podemos obviar, para concluir, las grandes similitudes con una propuesta tan potente como Grand Theft Auto V. Ubisoft ha tratado de ofrecer una forma de juego y opciones que en muchas ocasiones nos han recordado a la creación de Rockstar. Sin embargo, la segunda entrega de Watch Dogs ha estado a la altura y, haciendo uso de una calidad gráfica propia de la actual generación de consolas, ha logrado competir y confeccionar un mundo vistoso y lleno de vida que atrapará a cualquier fan del género.

Javier Castillo

JUGABILIDAD: Las opciones jugables son extraordinariamente amplias. Además de las misiones, el jugador dispone oportunidades de interacción tanto con el entorno como con los personajes que salen a su paso. Las habilidades de hacker del protagonista son, sin duda alguna y satisfactoriamente, el vehículo de la acción.

GRÁFICOS: Este tipo de propuesta nunca había lucido tan potente, vistosa y llena de vida. Los desarrolladores han logrado crear un mundo complejo que, además, resulta muy llamativo a nivel visual gracias a una cuidada iluminación y a una ambientación muy cumplidora en todos los aspectos.

SONIDO: El título se presenta con un perfecto doblaje al castellano que cubre tanto las conversaciones entre los personajes principales como a los extras. La banda sonora a disposición del protagonista ayuda a redondear, además, una ambientación sonora muy cuidada en todos los entornos disponibles en la ciudad de San Francisco y alrededores.

DURACIÓN: Como en otros juegos del género, la duración dependerá únicamente del usuario en cuestión. Aunque las misiones principales son obviamente finitas, el amplio catálogo de secundarias y demás opciones online resultará entretenido durante un largo periodo de tiempo.

HISTORIA: Desde el primer momento somos conscientes de la importancia de la trama, que en ningún momento se trata de forma accesoria a la acción. Las conversaciones, noticias en directo y cualquier otra forma de información ayudan a complementar una historia que nunca deja de ofrecer nuevos detalles.

CONCLUSIÓN: El equipo de Ubisoft Montreal ha creado un título que agradará tanto a los seguidores de la franquicia como a cualquier amante del sandbox, que podrá disfrutar de una historia completamente independiente desarrollada en una ciudad tan llamativa visualmente como San Francisco. Además de las misiones principales y secundarias, el usuario tendrá a su disposición múltiples recursos con los que disfrutar del gigantesco escenario que tiene ante sus ojos. Opciones de conducción, exploración y shooter que se complementan con una trama a la altura de las circunstancias en la que el hackeo volverá a ser el auténtico protagonista.

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Watch Dogs

El protagonista puede incluir a cualquier objetivo en la lista de los más buscados y propiciar su detención.

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