Fiestaca con Wii U

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Unas cervezas y refrescos, las patatitas, un grupo de amigos y sacar a relucir la Wii U con Wii Party U y ya tienes la tarde-noche-madrugada bien atada. Un plan perfecto.

Nintendo, desde el lanzamiento de Wii allá por noviembre de 2006, supo aprovechar casi al máximo las posibilidades de una consola social, una consola que pudiera usar y entender cualquier miembro de la familia aunque nunca hubiera tenido el gusto de ser un jugón de experiencia, una consola casual.

Pero esta vertiente no dejaba de lado al jugador más tradicional y Wii U lo que está suponiendo es que los conceptos de tradicional y social estén infinitamente mejor ajustados.

Wii Party U es el claro ejemplo de título 100% social lo que hace que sus enormes aciertos estén condicionados por su carácter de título forzosamente multijugador local y sus taras pasen por la falta de ritmo que puede llegar a tener si se juega solo. Pero no adelantamos acontecimientos.

El nuevo título de Nintendo es un juego de minijuegos en versión Party. Como en Mario Party, que es su gran referente, solo que en esta ocasión en lugar de hacer uso de personajes del universo del fontanero se ha optado por que los protagonistas sean nuestros Mii. Esta es una forma más que lógica de que podamos identificarnos con nuestro muñeco y que por ello nuestros amigos se rían de nosotros como nosotros de nosotros mismos. Aunque provoca que el juego no sea demasiado bonito en cuanto a diseño artístico y simplemente cumplidor a nivel gráfico.

Al ser un título Party, no son simplemente minijuegos a cholón sino que el juego tiene una serie de particularidades y una enorme variedad de formas de jugar.

Por partes: una de las maneras principales de juego es la de tablero de mesa. En esta forma de jugar lo que hacemos es enfrentarnos como si de juego de mesa tradicional de toda la vida se tratase. Por ello, tiraremos dados y dependiendo de en la casilla en la que caigamos sufriremos una bonificación, penalización o minijuegos.

Dependiendo del tablero que escojamos (hay un buen puñado), y esto es un gran acierto, las reglas y modos de juego que tendremos serán completamente distintos. Por ejemplo, hay tableros en los que al final de cada ronda tirada por todos los jugadores hay un minijuego que enfrenta a los cuatro para dirimir quien se lleva un bonificador o tira en primer lugar.

Este hecho a parte de que convierte al título en un verdadero videojuego más que en juego de mesa, hace que Wii Party U pierda algo de esa aleatoriedad que tienen la inmensa mayoría de juegos de mesa que se basan en tirar dados. Es decir, rompe con aquello de que la suerte está echada. Y en una consola, esta sensación es aún mayor puesto que podría darnos la impresión de que la partida ya tiene ganador desde la primera tirada.

Este modo de juego, insistimos, tiene un buen puñado de variaciones: hay un tablero que es un concurso de reconocerse caras que uno de los jugadores pone frente a la cámara del GamePad; otro que consiste en recoger atuendos para hacernos disfraces completos con los que ganar puntos; una maratón en la que llegar los primeros; el típico Pictionary también en forma de concurso… Pero tiene una carencia. Y esta carencia es la que os decíamos de la falta de ritmo.

El juego, muchas veces se entretiene en explicaciones farragosas de aspectos que son muy sencillos. El problema no es que lo haga una vez sino que, en cada turno de cada jugador va a dar la misma explicación. Esta falta de ritmo, que en algunos tableros es odiosa porque lo que estamos deseando es enfrentarnos en minijuegos, es aún mayor cuando nos vemos obligador a meter bots en la partida. ¿Por qué?

No es que estemos obligados en todos los tableros a meter bots sino se cumple el máximo, pero lo más divertido suele ser tener el máximo para jugar a los juegos porque hay más competencia. El problema de ritmo viene porque los turnos de tirada de dados de los bots no se pueden saltar. Y como con un bot no te puedes cachondear de su mala tirada, maldecir su suerte en el caso de acierto y te vas a tragar sus explicaciones (que puedes hacer que avancen rápido), el paso por ellos se vuelve algo cansino.

Sin embargo, la solución a esta carencia de ritmo es muy sencilla y está en la enorme variedad que tiene Wii Party U, propiciada tanto por sus múltiples formas de jugar como por la innumerable lista de minijuegos que tiene.

Además, los minijuegos pueden ser seleccionados sin tener que pasar por un tablero, ya sea porque nos guste más un minijuego determinado que queremos volver a jugar o porque simplemente queramos enfrentarnos a puntos solo en las victorias de minijuegos.

Estos minijuegos se subdividen en dos tipos (siempre hablando dentro de la zona de tablero, es que el juego es tan extenso, que tenemos que ir haciendo divisiones continúas para tratar de hacéroslo entender): los enfrentamientos de todos contra todos y los enfrentamientos de uno contra todos.

En el primer grupo tenemos los clásicos minijuegos cortísimos que imperaban en este tipo de títulos de la Wii tradicional: en ellos hacemos uso exclusivamente del Wiimote y enfrentan en competencia a todos los jugadores.

Si habláramos de cada uno de las decenas de minijuegos que hay no terminaría nunca este análisis en AlfaBetaJuega. Pensad por ejemplo en un juego que consiste en meter balones de fútbol de nuestro color en porterías sin meter los colores de los rivales. Quien llega el primero gana y encima luego puede molestar al resto para condicionar como queda el resto de posiciones; o el típico juego de la patata caliente en el que en un momento determinado desaparece el contador de tiempo; o intentar caer desde una repisa a una plataforma antes de que el contador llegue a 0 segundos sin pasarse de tiempo y apurar más que nuestros rivales. Casi todos los juegos son un alegato por la imaginación aunque siempre hay alguno dentro de la enorme variedad que jugaréis una vez y no más.

Pero la tónica suele ser que los juegos sean divertidísimos y que, al ser tan cortos, estemos deseando jugar a uno varias veces seguidas en plan "gana el mejor de X". Además, estos minijuegos sufren variaciones en sí mismos: por ejemplo, en el de la bomba, varía el tiempo de detonación; o en el de las repisas, cambia la altura de la caída para que no podamos calcular siempre la misma. 

El otro modo de minijuegos es de 1 contra todos. Aquí es donde entra en juego el concepto de juego isométrico de Wii U y, por supuesto, el GamePad. Aquí, uno de los jugadores será el dueño del GamePad y mirará su pantalla, mientras que los otros tres deberán cooperar para vencerle.

Pongamos ejemplos: tenemos un lanzamiento de bloques del que lleva el GamePad para eliminar a los Miis que cooperan; o un título de penaltis en el que el del GamePad es el portero y los demás los lanzadores; o un divertidísimo juego de puzles que enfrenta a un barco contra otro que para disparar tiene que terminar el puzle. Claro el que lleva el Gamepad hace el puzle solo pero los tres deben completar cada uno un puzle para poder disparar; o entra en juego el giroscopio de la tableta para fotografiar a nuestros tres rivales que se esconden; o el micrófono en un minijuego que consiste en aplastar a nuestros rivales que se van moviendo con los graves, medios y agudos de nuestra voz que ocupan una posición determinada en la línea. Prácticamente todos los minijuegos, insistimos, son un alarde de imaginación, de sorpresa entre los jugadores y sacan en la mayoría de las ocasiones una carcajada.

A estos minijuegos cortos, debéis sumar un segundo ramo, ya fuera del modo "tablero" que se denomina "fiesta en casa". Aquí los juegos son algo más largos y pueden ser competitivos o cooperativos. Podéis poner por caso el típico título de llenar la cuchara de agua y llegar a nuestro envase a echarla sin derramarla por el camino. ¿Cómo se consigue esto? Se deja el GamePad en el suelo en un extremo de la habitación para llenar las cucharas y se corre por la habitación hasta llegar a la tele para derramarla. ¿Otro ejemplo de la fiesta en casa? Vale. ¿Os suena un juego llamado Twister? Pues imaginad que las indicaciones las da la consola y nosotros tenemos, junto a nuestros amigos, que ir colocando dedos en diferentes botones tanto de los Wiimotes como del GamePad, muchas veces sin levantar la posición. Dislocaciones de dedos y carcajadas aseguradas. O un minijuego de baile a lo corro de la patata cooperativo en el que el grupo está agarrado y debe coordinarse para obtener la mejor puntuación. Insistimos, un cachondeo máximo.

Y todavía hay un tercer modo dentro del menú del juego y que es sin lugar a dudas uno de los grandes logros de este Wii Party U y que va a ocasionar los mayores piques sin lugar a dudas del juego (y ya llevamos un buen rato de explicación).

Se trata de los juegos de GamePad. Wii U ha descubierto que para disfrutar de la consola no nos hace falta necesariamente usar los Wiimotes y que el mando con pantalla se basta y se sobra para hacer funcionar a la máquina. Incluso en multijugador.

En esta vertiente de juegos para dos jugadores (que pueden ser competitivos o cooperativos), destaca la enorme sencillez jugable de las propuestas, que sin embargo se traduce en diversión segura.

La fórmula está en que uno de los jugadores coge el GamePad por un extremo y el otro por el otro en un enfrentamiento (o cooperación) como si tuviéramos una mesa en medio.

¿Juegos? Tenemos un futbolín en el que se maneja a todos los jugadores solo a golpe de un joystiq; el Basebalin (el mejor de todos), en el que uno con el joystiq lanza la bola de baseball y el otro batea también con un solo joystiq, con una serie de reglas que hacen que parece que estemos jugando al baseball de verdad; o una carrera de canicas en el típico juego de habilidad de madera… Pero también hay cooperativos como el juego de remar conjuntamente cada uno con un joystiq para llegar a determinados puntos; o levantar un cofre de una mina con manivelas que deben ir sincronizadas… y un larguísimo etc. En esta rama también hay una cosa que se llaman microjuegos, que duran un suspiro (más suspiro aún) pero que son tremendamente sorprendentes.

Si queréis poner peros a la propuesta de Wii Party U, a parte de las ya mencionadas, se encuentra que es un juego que forzosamente se disfruta cuantos más jugadores están delante de la consola. ¿Se puede jugar uno solo? Sí, hay bots y estos tienen diferentes grados de dificultad. Pero, evidentemente, el juego no está pensado para que nos convirtamos en marginados sociales.

Néstor García


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Valoración final

Jugabilidad: Perfecta y tremendamente variada. Todas las posibilidades que ofrece Wii U tanto con el GamePad como con el Wiimote están aprovechadas al máximo y son muy imaginativas.

Gráficos: Es un juego basado en Miis por lo que no esperéis encontrar un título bello en el diseño artístico ni impactante en el aspecto gráfico. Pero cumple sin taras.

Sonido: La voz inventada del narrador se hace cargante y no hay una banda sonora que merezca ser destacada aunque, por otro lado, el objetivo del juego no es que destaque por este aspecto.

Duración: Ilimitada, hasta que os canséis. La variedad de juegos, minijuegos y propuestas es enorme, muy por encima de la media en este tipo de títulos de minijuegos por lo que cansarse no es sencillo.

Conclusión

Wii Party U explota al máximo la vertiente social de Wii U en su concepto más casual y positivo. Es un juego muy divertido y variado siempre y cuando se juegue en compañía. En algunas etapas le falta ritmo, que empeora cuantos menos jugadores hay en la partida. Si queréis jugar solos, este no es vuestro juego y hay propuestas de este corte mucho más interesantes para los solitarios como Game & Wario. Para los jugadores sociales es un gran opción que asegura carcajadas y vicio de enganche.
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Si te ha gustado te gustará

No te quedes solo en el juego

  • Una película: American Pie, la saga
  • Una serie: Skins de Jamie Brittanis
  • Una canción: Jartos de Aguantar de Reincidentes

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