¡Ponte en movimiento!

Nintendo presenta un nuevo título basado en minijuegos. Un género que viene dando muy buen resultado en su consola y que no parece aún agotado. ¡Qué comience la fiesta!

Es bastante probable que, en el futuro, cuando pensemos en la consola Wii nos vengan a la cabeza dos cosas: su innovador sistema de control y sus variopintos “party games” basados en minijuegos. Al fin y al cabo son los dos aspectos en los que más ha insistido Nintendo durante esta generación y que más popularidad han dado a su consola. Pues bien, control y minijuegos son los reclamos de este nuevo título, que sigue la línea propuesta ya experimentada en Mario Party, Wii Party, WarioWare y demás producciones “nintenderas”.

Toma el control

Wii Play: Motion vuelve a presentar a los Miis como protagonistas absolutos del juego, como ya hiciera el propio Wii Party. En total, doce son los minijuegos en los que podemos participar, especialmente diseñados para jugar acompañados por hasta cuatro amigos. Un número de pruebas tal vez no tan alto como las incorporadas en otros títulos, pero que cuentan con una particularidad: hacer uso de Wii Motion Plus. ¿Qué quiere decir esto? Pues que la precisión es una de las auténticas protagonistas del juego.

Entre los minijuegos propuestos, encontramos bastante variedad. Desde típicas pruebas de golpear topos con un martillo (¿esto no estaba ya en nuestra Atari 2600?) o apuntar a los fantasmas de una mansión embrujada, hasta juegos más originales en los que debemos construir una torre de helado (sin perder el equilibrio) o rescatar un tesoro submarino sin golpearnos con las molestas medusas. Como veis, los conceptos de los títulos son bastante sencillos, pero resultan divertidos, especialmente en compañía.

Dicha sencillez y falta de duración (en dos o tres horas habremos visto todo lo que ofrece Wii Play: Motion) se compensan con los distintos niveles que ofrece cada minijuego. Diferentes escenarios y retos, en los que por ejemplo tenemos que resolver el asunto en un tiempo determinado.

Poco podemos decir, a su vez, del apartado gráfico y sonoro del título. Una vez más nos encontramos con la estética simplona de los Miis, con escenarios y elementos que, lejos de apostar por una estética elaborada o atractiva, responden al mismo acabado desenfadado y sencillo que caracteriza a casi todo estos juegos, y que tantas veces hemos visto ya en Wii.

En conclusión, Wii Play: Motion es un título de minijuegos más, aunque ofrece algo más de precisión que la mayoría de sus competidores. También hay que reconocer que algunas de sus pruebas resultan originales y adictivas, si bien no le hubieran venido nada mal algunos retos más. Además, debéis saber que dicho título viene acompañado de un mando de control “por la patilla”, algo que puede resultar muy goloso para muchos usuarios.

Cerrar