Montones de Goo

El catálogo indie de Nintendo Switch va a recibir cantidad de propuestas diferentes y entre ellas se encuentran los títulos desarrollados por Tomorow Corporation. Todos ellos están a la venta desde tiempo atrás, pero han sido adaptados a las posibilidades de la nueva consola y además llegan con un precio bastante interesante. World of Goo es el juego del que te vamos a hablar hoy en este análisis, así que ya te avanzamos que no te defraudará si eres fan de los puzles o de títulos en los que te tienes que comer la cabeza.

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Tomorrow Corporation tiene un estilo muy marcado a la hora de hacer sus juegos, aunque todos ellos se adaptan a la perfección a la filosofía que propone Nintendo Switch a la hora de ofrecer la posibilidad de jugar en casa o donde quieras. Sin lugar a dudas es esta la razón que ha llevado a Nintendo Switch a acoger los títulos que ya hemos visto antes en otras plataformas. En esta ocasión te vamos a contar cómo ha sido nuestra experiencia tras poder jugar nuevamente a World of Goo, pero en esta ocasión en la nueva consola híbrida de Nintendo.

En términos generales tenemos el mismo juego de puzles que salió a la venta originalmente en 2008. Si ya disfrutaste anteriormente del juego ahora podrás hacerlo nuevamente en Switch, aunque realmente este relanzamiento supone un gran momento y una oportunidad para los que no lo han probado antes.

Nos encontramos ante un título de puzles más que interesante y peculiar. Muchos ya lo conoceréis, ya que lleva casi unos 8 años a la venta, pero su lanzamiento en Switch supone una oportunidad perfecta para probarlo si aún no lo has hecho. Se nos presenta un mundo en el que habitan unas pequeñas criaturas con forma de bola que se llaman Goo y ellas son el pilar fundamental de todos los rompecabezas que nos encontramos en el juego. Al colocar las bolas de Goo unas cerca de otras podemos forma estructuras que nos sirven para así llegar a la meta de cada nivel.

El objetivo básico de cada fase que se presenta es alcanzar el grifo que hay en cada uno de los niveles, para así poder recoger las bolas de Goo sobrantes que no hemos utilizado hasta llegar allí. Cada pantalla exige cosechar un número determinado de bolas de Goo para poder pasar al siguiente nivel, por lo que en caso de tener menos de las necesarias tenemos que rehacer parte del camino y utilizar un número menor que antes. Además, en ocasiones las bolas de Goo están dormidas en algún rincón del escenario y tenemos que construir una estructura o cadena hasta dicho lugar para poder llamar su atención y hacer que se unan a nuestra causa.

Existen bolas de Goo de diferentes colores y cada una de ellas tiene un efecto distinto. Las básicas son las negras y con ellas formamos estructuras, pero una vez posicionadas no se pueden cambiar, por lo que hay que pensar bien qué hacer con ellas. Los Goo verdes, por su parte, funcionan igual que los anteriores en cuanto a utilidad, pero en cambio estos sí se pueden reutilizar. Además de los tipos básicos hay muchos más, como por ejemplo los que sirven para generar globos o los Goo que son capaces de dividirse en otras pequeñas bolas, entre otros.

En todo momento hay que tener en cuenta las físicas de las estructuras que formamos, así como el tipo de Goo que empleamos en cada momento. Además, en los escenarios hay todo tipo de trampas u obstáculos como corrientes de aire, pinchos, agua o diversos elementos que nos dificultan llegar a la meta. La curva de dificultad está bastante bien adaptada pero a pesar de ello hay niveles que se pueden atascar más de la cuenta. En dichos momentos lo mejor es buscar una solución alternativa u otros métodos para alcanzar la meta.

Como ya hemos avanzado antes, el objetivo de cada nivel es hacer llegar las bolas de Goo hasta el grifo que encontramos en cada escenario. En ocasiones vamos a conseguir llevar más de los Goo necesarios y esos excesos van a parar a un escenario especial, lugar en el que tenemos un nuevo puzle que realizar. En este caso tenemos que construir la torre más alta que consigamos plantar, pero, eso sí, solo podemos usar los Goo que hemos conseguido previamente, por lo que para ello tenemos que completar los niveles con el menor número de bolas posibles, para así poder utilizar dichos sobrantes en este lugar. Además, lograr altas puntuaciones depara algunas sorpresas.

Sin lugar a dudas una de las mejores razones para disfrutar de World of Goo en Switch es su modo portátil. Gracias a dicha opción accedemos a una versión del título centrada por completo en su control táctil, algo que viene como anillo al dedo para disponer de una mayor precisión al colocar los Goo. Si ya era un vicio poder disfrutar del título, ahora lo es aún más al poder hacerlo en cualquier parte.

Si por el contrario queremos disfrutar del juego en su variante de sobremesa colocando la consola en el dock, o bien en su vertiente tabletop, el método de control cambia. En este caso el jugador debe tomar uno de los Joy-Con y utilizarlos apuntando a la pantalla (ya sea la propia de Switch o a la televisión) como si jugásemos con los Wiimotes de Nintendo Wii. Además, gracias a esta opción se ha incorporado la opción de disfrutar del título con el multijugador, por lo que dos jugadores pueden unir sus fuerzas para completar el juego.

Jugabilidad: Los controles táctiles le sientan genial y lo mismo sucede con los controles por movimiento si decidimos jugar en la televisión o en modo tabletop. Una gran adaptación a Switch en este sentido.

Gráficos: Apartado bastante sencillo a la par que llamativo. Sus diseños tomaron una marca de referencia que se ha acabado plasmando en el resto de juegos de la compañía. Para ser un juego de puzles no necesita más.

Duración: Intentar conseguir mejores puntuaciones en los niveles es un pique tremendo, más aún con la posibilidad de poder llevarlo a cabo entre dos personas.

Sonido: Sin lugar a dudas es el apartado más discreto del juego, pero a pesar de ello cuenta con una sección dedicada en la que se pueden escuchar todos los temas musicales incluidos. Todo el peso del juego recae en su jugabilidad.

Conclusión: Han pasado cerca de 9 años desde que World of Goo salió a la venta y aún así sigue siendo tan adictivo como el primer día. En caso de no haber jugado a este título de puzles en su día, no tienes excusa para no hacerlo en Switch si ya tienes la consola.

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Es un título muy adictivo y su control táctil es genial

Nacho Castañón

Editor y PR en Andro4all. Licenciado en Periodismo y Comunicación Integral. Formado en El Referente, Agencia Colpisa y AlfaBetaJuega, y escribiendo sobre el mundo de la tecnología, videojuegos y deporte desde 2013. Mi perfil en LinkedIn.
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