¡El Angry Birds de Xbox 360!

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Wreckateer es el Angry Birds que ha creado Microsoft para aprovechar todo el potencial de la cámara de detección de movimientos Kinect, con una fórmula de probado éxito. ¡Vamos a destruir castillos socios! Pero sin pájaros furiosos ni cerdos verdes…

¡Hemos encontrado la solución AlfaBetaJugones! Si llega el fin de semana y a nuestra damisela o damiselo, su malvado padre no le permite salir de marcha abandonando el inexpugnable castillo que le cobija… muy simple: sacamos nuestra catapulta de bolsillo marca ACME y hacemos chinitas el castillo.

Esta situación cotidiana ha inspirado a Microsoft para crear el juego exclusivo para Kinect (ojo socios, que sin la cámara de detección de movimientos el juego no funciona) Wreckateer. Bueno o más o menos.

Un reino medieval está asolado por trasgos, unos ogros pequeños verdes horripilantes, que no hacen otra cosa que para aumentar la crisis inmobiliaria construyen castillos donde no deben. Por eso, nuestra función será la de coger nuestra catapulta y hacer que el castillo se venga abajo.

¿Os suena esto de algo AlfaBetaJugones? Evidentemente, Wreckateer no esconde la fortísima inspiración que tiene de Angry Birds. La fórmula es parecida, sin embargo, el juego de Xbox Live opta por la vista en primera persona una vez hemos realizado el lanzamiento y por el uso de nuestro propio cuerpo para modificar la trayectoria y habilitar las habilidades especiales durante el mismo.

El manejo es sencillo pero muy variadito: nos ponemos delante de la tele, nos acercamos para coger una piedra con nuestras propias manos, damos pasos atrás para estirar la goma de la catapulta y abrimos los brazos para soltar el pedrusco.

Una vez está la piedra en el aire a punto de hacer la peor destrucción jamás vista en un castillo, podremos utilizar nuestras manos para modificar la trayectoria del disparo levemente por no haber calculado bien. Dependiendo de la fuerza con que carguemos la catapulta, más fácil o difícil será modificar el disparo.

Pero la cosa no es tan simple y el juego comienza a ganar enteros en cuanto se van descubriendo poco a poco y de manera lógicamente progresiva el resto de pedruscos especiales que podemos lanzar a los trasgos.

Entre ellos destacan, por ejemplo, una piedra que al activarla explota y crea una onda expansiva de caos y destrucción, u otra que al encenderla sale disparada como una bala y atraviesa varias fortificaciones; o una que se disgrega en piedras más pequeñitas para atacar a varios objetivos a la vez; o la piedra con alas

 

 

De ahí que el juego no aburra por la repetición de mecánicas, más aún con el enorme plantel de medallas que deberemos conseguir con los disparos más inverosímiles: rebote, francotirador, temerario, destrozahogares…

O los potenciadores, explosivos colocados en los castillos, trasgos volando en globos… tenemos muchos objetivos y no simplemente hacer que el castillo se venga a bajo.

Sin embargo, pese a tener mucha variedad el juego peca de ser demasiado fácil. Es muy raro que a la primera en cualquier castillo no nos saquemos de mano siempre bronce para poder acceder a la siguiente zona.

Por suerte, esto se compensa con el reto que supone sacar todas las medallas de oro del juego e incluso puntuaciones con bonificaciones más altas aún que no será tan pan comido.

La facilidad le da este toque familiar que el juego busca. Sin embargo, resulta chocante que el juego no esté doblado al castellano para reforzar este objetivo. Tendremos subtítulos sí, pero curiosamente, desaparecen en muchos de los humorísticos diálogos que nos hacen nuestros compañeros mientras destruimos castillos.

Igual pasa con los gráficos: ni son tan realistas como para tener un gran acabado, ni tan caricaturescos para fascinar a los más pequeños. Pero cumplen.

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Valoración final

Jugabilidad: Sencilla, variada y con una curva de aprendizaje muy bien adaptada. En momentos muy puntuales Kinect puede no responder de la manera precisa que deseamos.

Gráficos: Ni realistas ni suficientemente caricaturescos. Pero cumplen.

Sonido: Una banda sonora muy acorde con un medievo desenfadado y unos efectos de sonido espectaculares.

Duración: Corto si nos atenemos a superar todos los castillos sin importarnos la puntuación. La cosa cambia y es muy rejugable si queremos fardar de oro.

Conclusion

Wreckater ha tomado una decisión muy inteligente: coger un exitazo como Angry Birds y reconvertirlo tratando de mejorarlo con la cámara de detección de movimientos Kinect. ¿El resultado? Un interesante juego que, sin bien no es tan adictivo como los pájaros furiosos, tiene un sistema de control que engancha y divertirá sobretodo a los pequeños y fomentará el juego en familia.

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La saga Angry Birds

No te quedes solo en el juego

Película: Willow de Ron Howard

Libro: Egidio, el granjero de Ham de Tolkien

Canción: Dragones y Mazmorras 

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