Cartas con carisma

El popular juego de cartas llega a Nintendo DS con otra adictiva entrega que sigue lo visto en la serie de televisión. Sin duda alguna una demostración de que la franquicia sigue en plena forma.

El mundo de los juegos de cartas intercambiables (como Magic The Gathering) cuenta con una importante base de seguidores en todas partes, pese a que posiblemente no sean muy conocidos para el gran público. Un buen ejemplo de ello podría ser la serie Yu-Gi-Oh! Después de tener un éxito considerable en televisión (nació siendo un anime) se ha consolidado como uno de los juegos de cartas más representativos. Por supuesto, su fama lleva muchos años presente en el mundo de los videojuegos, donde hemos visto todo tipo de entregas.

Conviértete en el mejor

Esta nueva entrega para Nintendo DS mantiene lo visto en ediciones anteriores. De nuevo vuelve a estar basada en la tercera temporada de la serie de dibujos animados, y nos pone en la piel de un duelista al que tenemos que dar nombre y aspecto. A partir de ese momento, nuestro cometido pasa por ir superándonos y llegar a lo más alto: ser el mejor entre los mejores, como diríamos en la saga Pokémon. Pero claro, convertirnos en el duelista número uno no es lo que se dice fácil.

Los combates, la esencia del juego, nos enfrentan de nuevo a otros duelistas, ya sea contra la propia consola en el modo Historia o contra amigos de carne y hueso a través del multijugador. En total encontramos más de cuatro mil cartas con las que podemos ir haciéndonos poco a poco y a medida que avanzamos en el título.  A decir verdad, el juego no es especialmente difícil, pero sí complejo, sobre todo al principio. Por eso los programadores han incluido tutoriales muy útiles si es la primera vez que jugamos una de estas aventuras.

Por lo demás, el diseño de Nintendo DS resulta más que idóneo para el desarrollo de este título (o de sus duelos, lo que viene a ser lo mismo). Gracias a su doble pantalla, en la superior vemos en todo momento a nuestro rival, mientras que la táctil nos sirve para llevar a cabo cada una de nuestras acciones.

En cuanto a los gráficos, encontramos un motor en tres dimensiones bastante detallado, que en todo momento recrea fielmente la esencia de la serie de dibujos animados, sobre todo a la hora de mostrarnos las cartas. Además, tanto las melodías como los efectos acompañan oportunamente cada partida, y los diálogos están traducidos al castellano. En definitiva, un título que expande de manera atractiva el cada vez más impresionante universo de Yu-Gi-Oh!

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