Akira Toriyama, creador de Dragon Ball, responde a la acusaciones de que Goku es mal padre

Según el japonés, no se preocupa demasiado por sus pequeños, como el resto de su raza.

Goku Gohan Goten Dragon Ball

Que Goku es un mal padre es algo que se lleva afirmando desde hace años. A partir del nacimiento de Gohan, el protagonista de Dragon Ball siempre ha dado que hablar por cómo desarrolla su paternidad. Como Saiyan, orientado sobre todo al combate, siempre se has la ingeniado para «escaquearse» de muchos de sus quehaceres, centrándose en entrenar para mejorar y, por supuesto, hacer lo posible para salvar el mundo. ¿Significa eso que Goku es mal padre? Akira Toriyama, creador del personaje y su universo, se ha pronunciado.

Lo ha hecho a través de la misma ronda de preguntas y respuestas en la que ha hablado sobre el futuro de Broly en Dragon Ball Super. Ahí, ha confirmado que todo tiene bastante que ver con la raza a la que pertenece, los Saiyan, una que no suele tratar con especial delicadeza a sus pequeños:

«De forma innata, los Saiyans ponen mucho énfasis en aumentar el número de personas poderosas en su raza, por lo que los lazos entre padres e hijos no son muy fuertes. El Rey Vegeta y Paragus quisieron usar a sus pequeños para cumplir sus ambiciones y satisfacer su orgullo; mientras que Bardock, de forma extraña para los Saiyans y con un comportamiento más parecido al de los terrícolas, parece tener algo de cariño por su hijo. Si lo piensas, Goku no parece pensar demasiado en sus hijos.»

Ni mal ni buen padre, simplemente diferente. La explicación de Toriyama sobre las cualidades paternales de Goku en Dragon Ball refuerzan una de las teorías más comunes entre los fans, y es que todo lo viene de sangre. La raza a la que pertenecen tanto él como Vegeta no es proclive a cuidar a sus hijos de la misma forma que un humano, no obstante, el príncipe Saiyan sí que muestra una mayor preocupación por Trunks. ¿Tendrá Bulma algo que ver en eso?

Juan Antonio Fonseca Serrano

Saltando sobre tortugas en los suburbios de Midgar, con una guadaña cerca del corazón, desde finales de los 80. Juego a lo que puedo, junto letras sobre lo que me apasiona y siempre tengo un ojo en las redes.

Publicaciones relacionadas

Cerrar