Dragon Ball Super detalla el posible sacrificio de Goku para vencer a Moro

El villano no paró ni con el sacrificio del poder de un dios.

Dragon Ball Super Moro con capucha

Moro es el villano principal del nuevo arco del manga de Dragon Ball Super. Si bien Broly ha acaparado todas las miradas de la gran pantalla con el brutal estreno de Dragon Ball Super: Broly en Japón, el papel, con Toyotaro como máximo responsable, está relatando toda una nueva historia relacionado con la patrulla galáctica y una criatura que ha demostrado que es prácticamente inmortal, como también horriblemente poderosa. Tanto es así, que su encierro requirió del sacrificio de un dios.

Algo que se cuenta en el episodio 43 del manga y que recogemos gracias a la traducción de ComicBook. Tal y como se explica en las páginas de este número, un flashback muestra lo que sucedió para poder encerrar a este peligroso enemigo durante miles de años. Cuando estaba sembrando el caos en el universo y había dominado la habilidad de devorar mundos para hacerse más poderoso, Moro parecía imposible de vencer, pero el Kai Supremo pudo frenarlo a cambio de sacrificar todo su poder.

Moro Villano Dragon Ball Super Manga

Una técnica secreta, guardada como medida desesperada, fue el método que esta entidad tuvo que aprovechar para, junto con el Daikaioh y la ayuda de toda la Patrulla Galáctica, mermar lo suficiente a este villano y poder encerrarlo, privándolo de sus poderes mágicos. “No tengo elección. Usaré mis poderes divinos para robar su magia”, explicaba el Kai a Daikaioh poco antes de poner en marcha el plan.

Así, la única forma de detener a Moro en el pasado fue sacrificando todo el poder de un dios. Ahora, que ha vuelto a las andadas y poco a poco va recuperando su fuerza, Goku y compañía tendrán que ingeniárselas para encerrarlo o, directamente, aniquilarlo. ¿Tendrá que renunciar a su poder como lo hizo la divinidad?

Juan Antonio Fonseca Serrano

Saltando sobre tortugas en los suburbios de Midgar, con una guadaña cerca del corazón, desde finales de los 80. Juego a lo que puedo, junto letras sobre lo que me apasiona y siempre tengo un ojo en las redes.

Publicaciones relacionadas

Cerrar