One Piece cuenta la historia oculta tras la legendaria nueva espada de Zoro, Enma

La única katana capaz de cortar a Kaido, el actual villano.

Zoro en Wano One Piece

El manga de One Piece sigue desarrollando todos los eventos del arco de Wano. Aunque el anime hace poco que se adentró en él, trayendo ya algunos momentos de lo más hilarantes, la publicación en papel cada vez está más cerca de alcanzar su punto más crítico. Zoro, que quiere ayudar a Luffy a liberar la nación del tirano Kaido, está en busca de armas después de que le robaran su katana Shushui, y ahora tiene la opción de hacerse con una que tiene una historia realmente interesante, Enma.

El famoso espadachín de pelo verde se ha encontrado con Hiyori, y este le ha ofrecido quedarse con la katana Enma en lugar de esforzarse tanto por recuperar su tercera espada. Un arma con un pasado de lo más importante, ya que perteneció al padre de la espadachina hace mucho tiempo y, además, tiene unas propiedades de lo más especiales. Tal y como recogen en ComicBook, Hiyori cuenta a Zoro que «el día antes de su ejecución, [Oden] nos confió sus espadas a mi hermano y a mí». Así, mientras uno de los dos obtuvo la Ame-no-Habakiri, ella se quedó con Enma.

Luffy y Zoro en One Piece

Ambas espadas Meito fueron elaboradas por dos famosos forjadores de Wano, y de esta última se dice que fue la única capaz de herir a Kaido de un tajo. No es algo baladí, ya que se dice que el peligroso Yonkou es prácticamente intocable, de ahí que se haya podido erigir como el tiránico líder de la región sin nadie capaz de abatirlo. Aunque Big Mom sí que le haya complicado las cosas bastante.

Así, Luffy sigue entrenando su Haki para tener opciones de ganar y, ahora que Zoro tiene la opción de quedarse con esta poderosa katana, todo apunta a que pronto podrán plantar cara al temible líder para acabar con su tiranía. No les queda otra, ya que Oda quiere acabar One Piece de aquí a 5 años.

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Juan Antonio Fonseca Serrano

Saltando sobre tortugas en los suburbios de Midgar, con una guadaña cerca del corazón, desde finales de los 80. Juego a lo que puedo, junto letras sobre lo que me apasiona y siempre tengo un ojo en las redes.

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