Avance de A Way Out – Compañeros a la fuerza

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Una de las pequeñas sorpresas de Electronic Arts durante el último E3 y el escenario de uno de los discursos que seguramente más recordaremos de 2017. Hazelight ha llegado al programa EA Originals para traer al mundo A Way Out, una aventura cooperativa que apela a los amantes de las viejas partidas entre amigos, a los que gustan compartir habitación con su compañero de partidas; una aventura que sigue dentro de los esquemas de las mismas mantes que nos trajeron Brothers: A Tale of Two Sons

Su historia, en realidad, viene de mucho más atrás, de un lejano E3 en el que sus responsables presentaban a la prensa un título al que llamaban Hazelight con una presentación muy breve. Con el tiempo se descubrió que, en realidad, ese Hazelight era el nombre del estudio del ya más que conocido Josef Fares y que ese videojuego que habían enseñado no era otra cosa más que aquello a lo que todos conocemos ya como ese A Way Out que aterrizará en PlayStation 4, Xbox One y PC el 23 de marzo de 2018.

Para tener un videojuego cooperativo hacen falta dos personajes, y en este caso los encargados de asumir estos roles protagonistas son Vincent y Leo. El primero es un tipo paciente, tranquilo y con unos nervios a prueba de balas; el segundo es un reflejo totalmente opuesto: puro nervio, algo engreído y defensor del «dispara primero, pregunta después». Semejante dúo es el que tendremos que controlar en compañía de otro jugador para avanzar y resolver todo lo que nos propone A Way Out mientras jugamos.

El punto de partida del argumento se encuentra en la cárcel donde ambos personajes están encerrados. Todavía es un misterio qué relación hay entre ambos y por qué deciden cooperar, aunque el mero hecho de querer huir de donde estás encerrado parece un motivo más que suficiente. Estas dos personalidades que son como el agua y el aceite deciden sumar fuerzas para orquestar un plan de huida y ejecutarlo. Sin embargo, salir de la prisión es solo el comienzo de todo lo que les espera.

Porque una vez fuera, deben sobrevivir, deben volver a una sociedad en la que ahora son fugitivos y que ha seguido adelante mientras ellos estaban recluidos. De nuevo, es todo un misterio lo que está por llegar, pero la narrativa es uno de los puntos fuertes de Hazelight, y más aún cuando nos encontramos ante un videojuego en el que la historia fluye simultáneamente para dos personas que, a su vez, deben encargarse de ir construyendo todos los mecanismos para que el argumento poco a poco se vaya desarrollando. De nuevo, la cooperación juega un papel de peso, y no lo hace solo para ofrecer unas mecánicas de juego distintas, sino también para dar forma a una prometedora historia.

A pesar de que el desarrollo de la trama es algo que aspira a la linealidad, la libertad de acción durante la partida se antoja uno de los platos fuertes de A Way Out; pero no por el poder hacer más o menos cosas, sino por la independencia y, a la vez, la interacción entre ambos personajes. Lo que Hazelight trae no es algo apto para lobos solitarios, quieren que juguemos con otros; de hecho, nos obligan a jugar con otros ya sea en una misma consola o a través de internet (con una sola copia, como hace poco contaba orgulloso el director del título, Jeff Fares).

Esta obligación tiene como motivo demostrar que todavía se pueden disfrutar de grandes experiencias con algo tan tradicional como compartir mandos en una misma habitación (opción que defienden desde el estudio) y con una pantalla dividida. Jugar así ayuda a ver qué hace nuestro compañero en todo momento y conseguir una mayor y necesaria compenetración para salir del paso en según qué situaciones. Por ejemplo, puede que Vincent esté encañonado por un policía y, mientras intenta ganar tiempo, esperar a que Leo acuda y deje K.O. a esta amenaza; o incluso que uno de los dos esté entablando conversación con un grupo de personas y que el otro entre también a charlar.

Es algo más natural y mucho menos encorsetado que aquello a lo que estamos acostumbrados cuando hablamos de modos cooperativos, pero es así porque A Way Out no considera esta vía como una opción, sino como la base de sus esquemas de juego. Hazelight nos demostró con Brothers: A Tale of Two Sons que es capaz de inventar situaciones y experiencias de todo tipo, e incluso de darnos un puñetazo en todos los sentimientos sin despeinarse; y lo que anticipa con su nuevo juego es algo que va a más en todos y cada uno de los aspectos que aquel cuento de hermanos bordaba.

Por otra parte, el material visual que hemos podido ver durante estos meses nos deja claro el estilo que se busca seguir. Tonos generalmente cálidos en entornos que miran al realismo como objetivo a alcanzar y al que se acercan con efectos de luces bastante conseguidos y unos modelados que podrían competir con otros juegos de gran presupuesto. Cada nuevo vídeo nos sorprende un poco más con aquello de lo que es capaz en este sentido.

Queda por ver cómo lleva el tener una constante división en la pantalla principal. Hazelight está empeñada en hacernos ver los movimientos de cada personaje constantemente, e incluso juega con las cámaras para conseguir un mayor dramatismo en diferentes escenas. En un principio solo habrá dos partes divididas, pero en ocasiones pueden incorporarse más para ofrecer diferentes planos y enfoques para estar al tanto de otros factores. ¿Lograrán llevar este método de forma equilibrada o complicarán la visión a los jugadores?

Todavía hay muchas preguntas en el aire y mucho por descubrir, pero hay muchas razones por las que seguir prestando atención a la historia que Hazelight quiere que juguemos acompañados. Puede ser una apuesta arriesgada, sobre todo en unos tiempos en los que las experiencias multijugador prefieren albergar grandes grupos y contar flojas historias; pero quien no arriesga no gana.

Sorprende ver a un estudio apostando por una experiencia única y exclusiva para dos jugadores; sorprende más aún ver que se guarda muchos ases en la manga para proponer algo diferente y divertido, aderezado con una historia que quiere ir más allá y quitarse la etiqueta de intento de Prison Break. Hazelight ha demostrado que tiene capacidades para contar algo distinto cambiando las tradiciones de un método de juego tan veterano como es el multijugador local, y A Way Out puede ser la mejor forma de gritar al mundo que, cuando se trata de videojuegos, compartir sofá con un segundo jugador no es motivo para perderse un buen argumento, ni tampoco despedirse de la libertad.

 

Juan Antonio Fonseca Serrano

Saltando sobre tortugas en los suburbios de Midgar, con una guadaña cerca del corazón, desde finales de los 80. Juego a lo que puedo, junto letras sobre lo que me apasiona y siempre tengo un ojo en las redes.

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